Salud

El hombre que salvó con sus donaciones de sangre la vida de 2,4 millones de niños

1.173 donaciones

El hombre que salvó con sus donaciones de sangre la vida de 2,4 millones de niños
Sangre YT

En 1951, un niño australiano de 14 años llamado James Harrison se despertó de una importante operación de tórax. Los médicos le habían extirpado uno de sus pulmones en un procedimiento de varias horas que lo mantendría hospitalizado durante tres meses. Si Harrison estaba vivo, era gracias en gran parte a una gran cantidad de sangre transfundida que había recibido, lo que le hizo prometer que él sería donante de sangre en cuanto la edad legal, cuenta The Washington Post.  Aunque nunca perdió el miedo a las agujas, desde los 18 años, donó regularmente al Servicio de Sangre de la Cruz Roja Australiana, según Beatriz de Vera, N+1.

En esa época, los médicos intentaban averiguar la causa de que miles de nacimientos en el país daban como resultado abortos espontáneos, muerte fetal o defectos cerebrales en los bebés. Se descubrió que los bebés padecían la enfermedad hemolítica del recién nacido o HDN. La afección ocurre con mayor frecuencia cuando una mujer con un tipo de sangre Rh negativo queda embarazada de un bebé que tiene sangre Rh positivo, y la incompatibilidad hace que el cuerpo de la madre rechace los glóbulos rojos del feto.

Prevenir la dolencia era posible si se inyectaba a la mujer embarazada un tratamiento hecho con plasma donado con un anticuerpo raro. Los investigadores buscaron en los bancos de sangre para ver quién podría contener este anticuerpo, y encontraron un donante en Nueva Gales del Sur: James Harrison.

Para entonces, Harrison había estado donando sangre completa regularmente durante más de una década, y no se lo pensó dos veces cuando los científicos le propusieron participar en el Programa Anti-D. En poco tiempo, los investigadores desarrollaron una inyección, llamada Anti-D, que usa plasma de la sangre donada por Harrison. La primera dosis se le dio a una mujer embarazada en el Royal Prince Alfred Hospital en 1967, según Robyn Barlow, el coordinador del programa Rh que encontró a Harrison.

Harrison continuó donando durante más de 60 años, y su plasma se ha utilizado para producir millones de inyecciones Anti-D, según la Cruz Roja. Debido a que alrededor del 17% de las mujeres embarazadas en Australia requieren las inyecciones Anti-D, el servicio de sangre estima que Harrison ha ayudado a 2,4 millones de bebés en el país. «Decir que estoy orgullosa de James (mi padre) es insuficiente», escribió la hija de Harrison, Tracey Mellowship, en Facebook, señalando que había necesitado una inyección anti-D en 1992, después del nacimiento de su primer hijo.

Los científicos aún no están seguros de por quévHarrison, a quien se le apodó El hombre del brazo dorado, produce naturalmente el raro anticuerpo, pero piensan que está relacionado con las transfusiones de sangre que recibió cuando era adolescente. Este héroe ha obtenido un gran número de reconocimientos, desde la Medalla de la Orden de Australia en 1999 a la portada de sus páginas amarillas locales en 2013. Y en 2003, aterrizó en el Libro Guinness de los Récords Mundiales.

La última y reciente donación de Harrison ha sido a los 81 años, ya que el servicio de sangre había decidido que Harrison debería dejar de donar para proteger su salud. Según cuenta el Sydney Morning Herald, cuando Harrison se sentó en la silla de donación, cuatro globos plateados de mylar, 1 1 7 3, se balancearon sobre él, representando sus 1.173 donaciones totales de sangre durante su vida. Varios padres se habían presentado en el hospital para conmemorar la ocasión, con algunos de los bebés que sus donaciones habían ayudado a salvar.

Los médicos esperan que esta historia anime a más personas a ser donantes de sangre, y que con suerte, haya otro James Harrison entre ellos. Actualmente, solo unos 200 donantes califican para el programa Anti-D.

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