Aprovecha la vuelta a la rutina para quitar el pañal a tu hijo

La vuelta a la rutina tras los meses de verano constituye un momento óptimo para iniciar la retirada del pañal en los niños, ya que aún hace calor pero ya vuelven a la guardería o al colegio.

Expertos informan de que la retirada del pañal debería iniciarse entre los dos y tres años durante el día y los tres y cuatro durante la noche. Entre los dos y tres años el niño reconoce que tiene la vejiga lleva y puede controlar la micción ocasionalmente, además de diferenciar entre seco y mojado.

A los tres y cuatro años empezará a controlar dónde y cuándo orinar y comience a despertarse por las noches con la sensación de vejiga muy llena. A partir de ese momento, el control miccional durante el día es total y tiene menor necesidad de orinar por la noche.

La Asociación Española de Pediatría añade que se sabe que el niño puede iniciar el entrenamiento para dejar el pañal a la edad de dos años porque tiene suficiente preparación física. Destaca que puede caminar sin ayuda, tiene buena coordinación de las manos y puede subirse y bajarse los pantalones. Además, dice que ya es capaz de seguir instrucciones, como sentarse en una silla, levantarse o imitar a alguien.

Además, la institución dice que a los dos años un niño ya controla la vejiga: orina bastante de una vez y no en pequeñas cantidades y frecuentes, se mantiene seco durante dos o tres horas y se da cuenta de que va a orinar por los gestos o posturas que pone.

Estos son los principios generales a seguir a la hora de retirar el pañal a los niños, según Ferring.

– Reducir la ingesta de líquidos al acercarse la hora de acostarse.

– Cenar pronto

– Procurar que no esté más de 10 horas de sueño sin orinar.

– Inculcar hábitos miccionales correctos, como postura adecuada y cómoda, con adaptadores de WC si fuera preciso.

– Retirar la ropa interior para que no dificulte la micción.

– Que no corte el chorro ni haga fuerza, para que sea completa y continua.

– Que al principio orine con frecuencia, entre cuatro y ocho veces al día.

– Todo debe llevarse a cabo con mucha paciencia y cariño. Hay que evitar posibles castigos o actitudes que le avergüencen, animarle y motivarle en el proceso.

ENURESIS NOCTURNA

Una correcta retirada del pañal evita futuros casos de enuresis nocturna. La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria define la enuresis como la «eliminación nocturna, involuntaria y funcionalmente normal de orina que ocurre a una edad en la que cabe esperarse en el niño un control voluntario de la micción». Se estima que tiene una incidencia del 16 por ciento a los cinco años y del 10 por ciento a los 6 años.

Después de los 5 años, la enuresis nocturna precisa tratamiento personalizado. Es importante que sea valorada por el pediatra, urólogo o nefrólogo pediátrico, que es quien realmente puede determinar la causa de este desarreglo y descartar la existencia de patologías asociadas más graves como la diabetes, infecciones del aparato urinario, malformaciones, etc., aplicando medidas conductuales o tratamiento si fuera preciso.

De no abordarse el problema, puede persistir en la edad adulta, en la que su incidencia se calcula en un 1 por ciento en los mayores de 15 años. La principal consecuencia de no tratar la enuresis es el deterioro de la calidad de vida y la autoestima del niño que siente vergüenza, se niega a participar en actividades sociales propias de su edad como acudir a campamentos o dormir en casa de sus amigos, afectando a su rendimiento escolar.

No debe esperarse a que el trastorno se solucione espontáneamente, sobre todo si existen antecedentes familiares, pues se sabe que la enfermedad tiene un componente hereditario importante.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído