Salud

Demostrado: una ducha caliente antes de acostarse puede mejorar el sueño

Demostrado: una ducha caliente antes de acostarse puede mejorar el sueño
Ducha N+1

Una ducha caliente, tomada una o dos horas antes de acostarse, mejorarán la calidad del descanso nocturno. A esa conclusión llegaron unos científicos estadounidenses luego de realizar un metanálisis de 13 estudios sobre higiene del sueño. El impacto del agua caliente con una temperatura de 40°C – 42°C ayudó a los sujetos a quedarse dormidos más rápido y mejoró la calidad de su sueño, tanto en indicadores objetivos como subjetivos, escriben los científicos en Sleep Medicine Reviews, según recoge el autor original de este artículo Victor Roman en N+1 y comparte Paula Dumas para Periodista Digital

Casi todos los aspectos de la vida de una persona contribuyen a la regulación del sueño. Por lo tanto, el sueño se puede interrumpir debido a una dieta inadecuada, altos niveles de estrés, exceso de iluminación artificial y muchas cosas más.

Una de las formas más efectivas de prevenir la depresión (y otras enfermedades neurológicas) es la higiene del sueño de alta calidad, que incluye varios procedimientos simples y efectivos: evitar la cafeína en la tarde, cenar ligero, limitar la iluminación artificial, caminar y una ducha caliente. En cuanto a este último, este método para mejorar la calidad del sueño se ha estudiado bastante bien.

Una ducha caliente antes de dormir
Ahora, los científicos bajo la dirección de Richard Castriotta del Centro de Investigación y Medicina de la Universidad de Texas en Houston decidieron sistematizar los resultados de los trabajos sobre los efectos del agua en la calidad del sueño.

De los 5322 estudios médicos sobre el tema del sueño, seleccionaron 13 artículos con datos suficientes para el análisis cuantitativo. En todos ellos, se utilizaron las dos evaluaciones subjetivas de la calidad del sueño, que fueron proporcionadas por los propios participantes, así como las objetivas, incluidas las mediciones somnográficas realizadas en el laboratorio y con la ayuda de rastreadores físicos.

Los autores encontraron que una ducha nocturna con agua a 40° o 42° tiene un efecto positivo en la calidad del sueño. Los estudios revisados indican un aumento en el período de sueño lento y el tiempo pasado en la cama, así como un sueño más rápido y satisfacción subjetiva.

Al mismo tiempo, la influencia del agua caliente fue estadísticamente significativa tanto en la eficiencia del sueño (en un 1,8%, p = 0,035), como el tiempo requerido para conciliar el sueño (menos de 8,6 minutos, p = 0,01 después de tomar una ducha). El período óptimo para tomar un baño caliente fue un intervalo de una a dos horas antes de irse a la cama, pero se debe aclarar que los científicos llegaron a esta conclusión basándose en los resultados de solo dos artículos en los que había más información sobre el baño o la ducha.

Con respecto a los mecanismos fisiológicos, aun se deben hacer estudios. Los investigadores señalan que los datos actualmente disponibles no son suficientes. Se supone que el efecto positivo del baño caliente se debe a una disminución de la temperatura corporal debido al hecho de que, bajo la influencia de altas temperaturas, la mayor parte del calor entrante se propaga a las extremidades. Por lo tanto, los científicos señalan que un efecto similar puede ser logrado solamente con lavado de pies.

Además de las duchas calientes, también existen soluciones tecnológicas que pueden ayudar a conciliar el sueño. Por ejemplo, el pasado mes de enero, una startup holandesa llamada Somnox, introdujo una almohada robótica que puede «respirar» y tocar melodías.

Video: Consejos prácticos para conciliar el sueño ante las altas temperaturas

Autor

Paula Dumas

Informar y entretener; periodismo del siglo XXI, actualidad y redes.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído