El algodón había estado acumulándose y pudriéndose durante cinco años en sus oídos

Padece una infección en el cráneo por limpiarse las orejas con bastoncillos

Padece una infección en el cráneo por limpiarse las orejas con bastoncillos
Padece una infección en el cráneo por limpiarse las orejas con bastoncillos RS

Mucho cuidado. Una mujer australiana de 37 años tenía por costumbre limpiarse cada día las orejas con un bastoncillo. Sin embargo, como ya han anunciado en más de una ocasión los sanitarios, esta no es una práctica muy saludable. En un artículo anterior publicado en La Vanguardia, la presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad de Otorrinolaringología, María José Lavilla, explicaba que, “por más repulsión que nos produzca, la cera está ahí por algo […] Contiene aceites que lubrican y previenen la sequedad, el picor y la descamación. Además, cumple una función antibacteriana y antihongos”, según recoge el autor original de este artículo lavanguardia y comparte Manuel Trujillo para Periodista Digital.

La cera contiene aceites que lubrican y previenen la sequedad, el picor y la descamación. Además, cumple una función antibacteriana y antihongos

Al parecer, la mujer no estaba al corriente de estas alertas, por lo que siguió usando los bastoncillos, tal y como cuenta la revista That’s Life. Pero, con el tiempo, notó que tenía ciertos problemas para escuchar con claridad en su oído izquierdo, por lo que decidió acudir al médico. Le dijeron que se trataba de una infección, por lo que le recetaron antibióticos.

Pasaban los días pero el problema no mejoraba. De hecho, parecía que iba a peor, pues llegó a aparecer sangre en el algodón. Alarmada, volvió a acudir al especialista, que le realizó una prueba de audición y, efectivamente, detectó que padecía una sordera moderada.

Pero parecía que había algo más. Decidieron realizarle una tomografía computarizada que sacó a relucir la verdad: una infección bacteriana que estaba carcomiendo el hueso del cráneo de detrás de la oreja.

La paciente recuerda a la publicación que el médico le dijo que “deberías de haber venido hace cuatro o cinco años. Necesitas una cirugía urgente”. Y así lo hizo, paso por quirófano para que le extrajeran el tejido infectado y le reconstruyeran el canal auditivo. Los cirujanos acabaron dando con el motivo que había causado tan crítica situación: fibras de algodón alojadas en el oído que se habían infectado.

”El algodón había estado acumulándose y pudriéndose durante cinco años, y mi hueso del cráneo detrás de la oreja era delgado como el papel”, explicó a la prensa la paciente. Ahora, la mujer se recupera poco a poco de la cirugía de la que salió con éxito hace unos pocos meses.

El oído por dentro

El oído por dentro (friztin / Getty)
Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

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