El síntoma más distintivo de Asperger es el interés obsesivo del niño en un objeto o tema único

¿Cómo entender el síndrome asperger? Así es el ‘superpoder’ de Greta Thunberg 

¿Cómo entender el síndrome asperger? Así es el 'superpoder' de Greta Thunberg 

Según criterios diagnósticos, se diferenciaba del autismo infantil temprano que describió Leo Kanner y de otras formas menos específicas en que el trastorno de Asperger no requería como condición el retraso en el desarrollo del lenguaje, ni una perturbación clínicamente significativa en su adquisición, ya que, en muchos casos no se observa retardo, por ejemplo, en la edad en que aparecen las primeras palabras y frases, aunque puede haber particularidades cualitativas (por ejemplo, gramaticales) que llamen la atención, así como una preservación generalizada de la inteligencia, entre otras cosas.​​ Esta diferencia, sin embargo, no quedaba clara, ya que muchos niños diagnosticados de trastorno autista posteriormente eran diagnosticados con síndrome de Asperger, y viceversa,​ por lo que finalmente se ha concluido que forman parte de un mismo espectro. Por tanto, aunque está estrechamente relacionada con el trastorno autista, antes del año 1992 el síndrome era definido como autismo de alto funcionamiento, estando ubicado dentro del espectro autista pero con un cociente intelectual superior a la media.

El síndrome de Asperger (SA) es un trastorno neurobiológico, conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista,​ nombrado así en memoria de Hans Asperger, médico austríaco. La CIE-10, en su edición de 1992 lo encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo (Capítulo V; F84). En la edición actualizada del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM 5, 2013) según wp, no aparece como tal por considerarlo incluido en los trastornos del espectro autista, ya que la persona afectada muestra dificultades, de gravedad variable, en la interacción social y en la comunicación, así como actividades e intereses en áreas que suelen ser muy restringidas y en muchos casos estereotípicos.

Aunque la edad de aparición y detección más frecuente se sitúa en la infancia temprana, muchas de las características del trastorno se hacen notorias en fases más tardías del desarrollo, cuando las habilidades de contacto social comienzan a desempeñar un papel más central en la vida de la persona.

Comparten las características principales del autismo, pero las personas con Asperger tienen un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media e incluso superior a la media de la población. Aunque los síntomas se presentan a una edad temprana, el síndrome de Asperger se suele diagnosticar cuando el niño está en edad escolar.

«Tengo Asperger y eso significa que a veces soy un poco diferente de la norma. Y ser diferente es un superpoder», sentenciaba Greta Thunberg en un tuit el pasado 31 de agosto. El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista (TEA). Afecta a la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal, una resistencia para aceptar el cambio, inflexibilidad del pensamiento así como poseer campos de interés estrechos y absorbentes, explican en la web de la Confederación Asperger España.

El síntoma más distintivo de Asperger es el interés obsesivo del niño en un objeto o tema único hasta excluir cualquier otro. Quieren saberlo todo sobre ese tema concreto, en el que centran todas sus conversaciones con los demás. Su experiencia, alto nivel de vocabulario, y patrones de lenguaje formales los hacen parecer «como pequeños profesores», apuntan en la web del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos de EE.UU.

Otra de sus características es que son muy literales. Entienden los mensajes según el significado exacto de las palabras por lo que muchas veces no captan las bromas, dobles sentidos, chistes, metáforas o sarcasmos. También les resulta difícil reconocer y comprender las reglas sociales «no escritas» como esperar turno, saludar, dar las gracia. guardar la distancia física… por lo que, a veces, pueden comportarse de manera inadecuada sin darse cuenta. Les cuesta adaptarse a los cambios, por lo que son muy fieles a las rutinas, según recoge ABC y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

No se conocen las causas exactas del trastorno del espectro autista, pero las investigaciones sugieren que tanto los genes como los factores ambientales juegan un rol importante. Tampoco existe un tratamiento estándar. Con el apoyo y los servicios adecuados, las personas con el síndrome de Asperger pueden mejorar la forma en que enfrentan y superan desafíos y pueden aprender a desarrollar sus fortalezas, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU.

Signos del síndrome de Asperger
-Tener problemas para comprender los sentimientos de otras personas o para expresar sus propios sentimientos.

-Tener dificultades para entender el lenguaje corporal.

-Evitar el contacto visual.

-Desear estar solos; o querer interactuar pero no saber cómo hacerlo.

-Tener intereses muy específicos, a veces obsesivos.

-Hablar solo acerca de ellos mismos y de sus intereses.

-Hablar de forma poco usual o con un tono de voz extraño.

-Tener dificultad para hacer amigos.

-Verse nerviosos en grupos sociales grandes.

-Ser torpes o descuidados.

-Tener rituales que se niegan a cambiar, como una rutina muy rígida para irse a dormir.

-Realizar movimientos repetitivos o extraños.

-Tener reacciones sensoriales poco comunes.

Fuente: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)

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