Todo lo que se necesita para estar sanos y saludables

Todo lo que se necesita para estar sanos y saludables
Colchones Unancor

A veces nos cuesta mantener un nivel de vida adecuado, saludable, donde haya tiempo para todo, incluso para nosotros mismos, y es que son tantas las obligaciones que pesan sobre nuestros hombros que acabamos la jornada totalmente exhaustos y, en la mayoría de las ocasiones, nos hemos saltado todas las reglas para mantenernos sanos.

Esto se traduce a una sociedad occidental con una gran parte de sus ciudadanos con una calidad de vida en relación a la salud muy por debajo de lo que debiera, donde se padecen cada vez más enfermedades que hace apenas unas décadas ni siquiera existían, y otras tantas que tenían carácter excepcional, ahora son de lo más comunes.

Si queremos pasar de largo y no contraer ninguna de estas enfermedades que nacen del sistema de vida de las sociedades industrializadas debemos atender seriamente a las siguientes reglas y cumplirlas en la medida de nuestras posibilidades.

Primera regla para mantener una vida sana; el descanso

Necesitamos descansar, ir de un lado para otro corriendo no nos lleva más que a padecer algunas de esas enfermedades tan corrientes hoy día, como son el estrés y la ansiedad, que merman significativamente nuestra calidad de vida. Un buen descanso comienza por un sueño reparador por las noches que nos permita reponer las fuerzas para el día siguiente y facilitando el trabajo a nuestros tejidos y células para que se regeneren y reparen correctamente.

Y un sueño reparador está ligado indisolublemente a unos buenos colchones y almohadas, pues no es posible conciliar bien el sueño si no tenemos una superficie que se adapte perfectamente a nuestra anatomía y a nuestras necesidades específicas para conseguir un sueño profundo.

La elección de los colchones para un buen descanso que sirva para toda la familia se suelen tener varios valores en cuenta, como son el número de personas que van a dormir en ellos, peso de los usuarios, enfermedades o dolencias de los que duermen en él…

Está demostrado que si no conseguimos dormir correctamente aparecen dificultades para seguir el ritmo al día siguiente, malestar general, malhumor, cefalea, cansancio, falta de concentración… pero es que si además está situación de prolonga en el tiempo pueden aparecer consecuencias mucho más graves.

Segunda regla para mantener una vida sana; la alimentación

Hemos oído hasta la saciedad eso de somos lo que comemos, pero aun así diariamente no paramos de consumir alimentos altamente procesados y por lo tanto, poco recomendables para la salud.

Podemos achacarlo a la falta de tiempo, que nos hace tirar de precocinados, a las comidas fuera de casa, que nos hace abusar de comida basura, a los altos precios de los productos ecológicos y de calidad… pero por muchas excusas que busquemos el resultado sigue siendo el mismo. Una mala alimentación merma nuestra salud y nuestro bienestar y compromete seriamente nuestro futuro y la calidad de vida que tendremos a medida que vayamos cumpliendo años.

Por este motivo se hace necesario un cambio en la sociedad de consumo, apostando por menos cantidad y más calidad, ingiriendo menos volumen de alimentos, pues nuestra sociedad está enferma de sobrepeso, junto a la ingesta de cantidades más pequeñas de alimentos estas deben ser mucho más saludables, naturales y frescas.

Hay que volver a la tierra, a los productos que nos da el campo, a adquirir la fruta y verdura siempre que sea posible directamente del agricultor, de ese de confianza que sabemos que no usa productos químicos que comprometen nuestra salud de hoy y de mañana.

Del mismo modo se han de suprimir las carnes altamente procesadas, comiendo solo carne de calidad tres veces por semana y aumentando el consumo de pescado. Hay que volver a los guisos de toda la vida, las legumbres que son la mejor fuente de energía, la pasta y arroces… hay que volver a comer como lo hacían nuestros abuelos, hay que recuperar la famosa y saludable dieta mediterránea.

Tercera regla para mantener una vida sana; el ejercicio

Por último, es la vida sedentaria, junto con los malos hábitos anteriores que hemos señalado, los que hacen que nuestra salud no sea la deseada. El sobrepeso es uno de los males más frecuentes y tiene consecuencias drásticas para los que lo padecen, dando lugar a la aparición de otras muchas enfermedades.

Lo mejor para combatirlo es unir una alimentación saludable a una rutina de ejercicios para mantenernos en forma. Practicar al menos un deporte tres veces por semana es una excelente forma, pero podemos empezar por caminar una hora todos los días a ritmo rápido hasta que nos veamos capaces de hacer alguna actividad física más intensa. Y es que si bien es cierto que practicar deporte es muy saludable, no lo es menos que tras un periodo largo de inactividad se deben incorporar estas rutinas de ejercicios de forma suave y paulatina.

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