Utilizando el sistema de cápsulas se dispara el presupuesto

¿Cuánto te cuesta en realidad prepararte una taza de café en casa?

¿Comprarías algo que cuesta 15 veces más que su precio original? La lógica dice que no. Pero lo hacemos con más frecuencia de lo que imaginamos.

Te sorprenderás al darte cuenta de que estás pagando muchas veces más su costo real, por cosas tan sencillas como ir al cine, llamar por teléfono o tomar café.

Reconócelo: estar en un sillón a media luz y música ambiental mientras disfrutas de un café es muy agradable. Lo mismo en una terraza al aire libre.

Pero ¿qué te parece saber que estás pagando 1,600% más de lo que vale esa taza?

Y ahora, gracias a la OCU, te contamos lo que te cuesta tomarlo en casa:

    Con máquinas italianas o de moka

    • Una cafetera tipo moka o italiana puede adquirirse desde unos 9 euros. Se trata de un utensilio bastante simple en su construcción, que exige poca materia prima y resulta fácil de usar. Acepta cualquier tipo de café y genera pocos residuos, los propios del café ya utilizado (que deben reciclarse convenientemente para evitar un impacto ambiental) y los envases del café.
    • Hacer un café con este tipo de aparatos con un café medio nos saldría por 12 céntimos, según expertos de la OCU.

    Expresso o exprés

    • Una máquina de café expresso ronda los 45 euros, aunque hay modelos mucho más caros. No utilizan cápsulas y producen un café aceptable y barato. Pero frente a los modelos de cápsulas y las cafeteras automáticas, poco tienen que hacer. Desechar el café ya utilizado puede contribuir a aumentar el impacto ambiental si no se reciclan convenientemente.
    • Un café con este tipo de máquinas nos saldría por 12 céntimos, según expertos de la OCU.

    De cápsulas

    • Están de moda desde hace unos años. No son baratas, pues cuestan entre 49 y 79 euros, pero son muy prácticas, aunque su uso conlleva un desembolso elevado debido al alto precio de las cápsulas. Generan más residuos que otras máquinas por los distintos envases de las cápsulas. También existen cápsulas compatibles, de marcas diferentes a la de la máquina, que salen bastante más baratas, aunque la calidad del café disminuye.
    • Preparar un café con una cápsula compatible nos saldría por 23 céntimos y con una cápsula de Nespresso, por 39 céntimos, según los expertos de la OCU.

    Automáticas

    • Las máquinas automáticas son las más caras, pero quizá también las más prácticas. Rondan los 220 euros pero a diferencia de las demás, utilizan café en grano, no molido. Basta poner el café en el emplazamiento correspondiente y se prepara en breve plazo. El desembolso en la máquina se compensa por lo barato que resulta luego hacer café, al comprarse en grano. Aceptan cualquier tipo de café. Debemos reciclar el café ya usado, procurando no dañar el medio ambiente.
    • Un café con una máquina automática nos saldría por 14 céntimos, según expertos de la OCU.

    Con filtro

    • Se venden desde apenas 12 euros y las hay de todo tipo, algunas que ofrecen un rendimiento satisfactorio y otras que apenas convierten el agua en un líquido marrón. El principal residuo que generan es el propio café ya usado. El reciclaje de los filtros tiene escaso impacto sobre el medio ambiente. Pueden utilizar cualquier variedad de café. Después de hecho, se desperdicia casi un tercio del café debido a la evaporación y al constante calentamiento.
    • Hacer un café en una máquina de éstas nos saldría por 12 céntimos.

    De émbolo o francesa

    • Se trata del sistema más barato, ya que estas cafeteras pueden encontrarse desde 6 euros, y de ahí en adelante, dependiendo sobre todo del diseño. Se mezcla agua hirviendo en su interior con café molido, se deja reposar y después se presiona un émbolo que arrastra los posos del café hasta el fondo. El método es fácil y simple, y el café que se obtiene es sabroso.
    • Un café con una cafetera de este tipo costaría 12 céntimos, según la OCU.

    Reciclar los posos

    • Hay muchas maneras de reutilizar los posos del café. Hay quienes les atribuyen todo tipo de propiedades medicinales, algunas de dudosa veracidad. Lo cierto es que para lo que sí son adecuados los posos del café es para hacer compost; es decir, adecuar la tierra para plantar y enriquecerla.
    • Se pueden echar los posos directamente sobre la tierra si las plantas requieren un terreno ácido. Rábanos y zanahorias crecen en mejores condiciones si se mezclan las semillas con posos de café y se plantan después.

     

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