LA EDAD Y LOS GUSTOS

¡Hola verduras!: Las 7 cosas que cambian en tu vida al llegar a los 30

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Cambios significativos. No es que llegues a los 30 y todo cambie de manera drástica sin avisar.

Pero sí es verdad que, si echas la mirada entre 5 o 10 años atrás, tu vida ha cambiado bastante a consecuencia de cumplir años.

Los niveles hormonales cambian y nos empiezan a apetecer otras cosas. Una de ellas, es que ya buscamos más claramente el compromiso de una pareja estable, que el estar conociendo royos de una noche y aventuras sin compromiso. El amor libre da paso a la seguridad de la pareja, y el prueba de ello es el aumento de matrimonios que se celebran al llegar a los 30.

Menos discoteca y más peli y mantita

Antes no tenías fin cuando salías. Te apuntabas a un bombardeo y te daba igual ir a conciertos, fiestas en discotecas de tres plantas o a cumpleaños en pisos de estudiantes donde solo conocías a un par asistentes. Ahora, todo lo que reúna a más de cinco personas en un sitio cerrado te parece una aglomeración excesiva. Salir de tapas te puede parecer una odisea si te duele un poco la cabeza. Ante la duda te quedas en casa con el ya clásico ‘peli y mantita’. Lo que antes solo servía para pasar la resaca antes de volver a salir de fiesta, ahora es el pan de cada día. Hace apenas unos años, podías y tenías ganas de salir tres o cuatro veces en semana, y ahora con una es suficiente y tampoco pasa nada si no se sale. Sobre todo si te echaste pareja estable, según recoge excite hoy 17 de enero de 2017.

Adiós salchichas ¡Hola verduras!

Todos deberíamos tener una foto de nuestra nevera de piso de estudiante de cuando teníamos 20 años. Si la comparas con su apariencia actual, solo se parecerá en que la nevera seguramente sea del mismo color. Las salchichas, el tomate frito, la mayonesa y los congelados, han dado paso a las verduras, la fruta, la leche de soja y las ensaladas que compras ahora. Cuidarse te resulta fundamental en tu vida de treintañero, entre otras cosas porque el metabolismo ha cambiado y con nada los atracones y la comida insana te pasan factura.

Embarazo

Cada vez son más los amigos y las amigas que tienes alrededor que están buscando ser padres. Ya no es tanto el placer de tener sexo como de que haya un embarazo deseado. Puede que tú seas de los que lo estás intentando. Pues ánimo y al lío. Si eres de los treintañeros que no te ves siendo padre o madre, espera un par de años y verás como te pica la curiosidad.

Ya no eres tan alternativo

La época de hacerse tatuajes, ponerse piercings nuevos o cambiar de look ya pasó. Ahora eres más convencional. Desde aquí te animamos a que no te dejes alienar por la sociedad y sigas manteniendo aquello que te hace único. Mucha gente pierde su sello de identidad al llegar a los 30 por vergüenza. Es uno de los erróneos signos de lo que llamamos equivocadamente ‘madurez’.

Primeros signos de vejez

¡Tengo una cana! ¡Una cana! ¡SOCORRO! No seas tan dramático. Hay gente que está calva desde los 25 y no se han suicidado, al menos por ser calvos. Como buen treintañero tienes que aceptar que no existe la juventud eterna. Quiérete con tus patas de gallo, tus caries, tus entradas y tus imperfecciones, porque cada vez la cosa va a ir a peor y si tu no te quieres, ¿quién lo va a hacer?

Más deporte

Con 30 vas a empezar a hacer más deporte que antes, pero lo peor es que lo haces para mantenerte, no para cultivar el six pack. Además, notarás como te cuesta mucho más ponerte en forma que antes, que el cuerpo está más oxidado, además de que la pereza puede ser una gran aliada del absentismo en el gimnasio. En definitiva, tendrás que echarle ganas si quieres llegar bien a los 40.

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