El coordinador del comité de Alimentación Infantil de la Asociación Española de Pediatría explica a ABC que «podría producir trastornos neurológicos»

Ministerio de Sanidad: Estos son los pescados con los que deberías tener cuidado por su alto contenido en mercurio

Ministerio de Sanidad: Estos son los pescados con los que deberías tener cuidado por su alto contenido en mercurio
Ministerio de Sanidad: Estos son los pescados con los que deberías tener cuidado por su alto contenido en mercurio ABC

Toma nota. El Ministerio de Sanidad ha recomendado a las embarazadas, mujeres lactantes y a los niños menores de diez años no comer pescados con alto contenido en mercurio. La ingesta de cuatro especies, entre las que se encuentran el atún rojo o el emperador, pueden tener efectos negativos en la salud, según recoge el autor original de este artículo María Lozano en ABC y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

Aunque no es fácil medir los efectos de este metal tras su consumo a edades tempranas, el pediatra y coordinador del comité de Alimentación Infantil de la Asociación Española de Pediatría (AEP) José Manuel Moreno, explica a ABC que «podría producir trastornos neurológicos de tipo cognitivo y en el desarrollo». Asimismo, el Ministerio de Sanidad asegura que también se han observado efectos sobre «la ganancia de peso corporal, la función locomotora y la auditiva».

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), dependiente del Ministerio de Sanidad, señala en sus recomendaciones que la población vulnerable (mujeres embarazadas, lactantes o niños de hasta diez años) no debe consumir cuatro especies concretas «identificadas con un alto contenido en mercurio». Se trata del pez espada o emperador, el atún rojo, el tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera) y el lucio.

En cuanto a los niños de entre 10 y 14 años, proponen limitar el consumo de esas cuatro especies a 120 gramos al mes. Y sobre la población general, recomienda consumir tres o cuatro raciones de pescado cada semana procurando variar las especies entre pescados blancos y azules.

Moreno indica que el mercurio nunca deja de ser perjudicial. «Cuanto más vivas y más acumules en tu organismo, peor será para la salud», relata. Por eso, el pediatra advierte de que, aunque es cierto que los menores en desarrollo tienen más riesgo, «todos tenemos que limitar el consumo de pescados ricos en este metal».

La Aesan, dependiente del Ministerio que dirige María Luisa Carcedo, justifica la actualización de las recomendaciones en nuevas investigaciones que señalan que las concentraciones de mercurio en la población española se muestran más elevadas que en otros países europeos. Si a esto se le suma que «algunos estudios han demostrado el beneficio de modificar la dieta en favor de especies de bajo contenido en mercurio», la agencia sostiene que la modificación era «necesaria».

Dieta mediterránea
En concreto, fue en diciembre de 2012 cuando la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), publicó que los niveles de exposición más altos se encontraron en las dietas de países mediterráneos, como España, Italia, Francia y Grecia, y que la exposición estaba más relacionada con el tipo de pescado que con las cantidades consumidas.

Asimismo, en 2015, la EFSA concluyó que la limitación del consumo de especies con un alto contenido de metilmercurio, el componente orgánico más común en la cadena alimentaria, es la manera más eficaz de alcanzar los beneficios para la salud por el consumo de pescado, mientras que se minimiza el riesgo que podría entrañar una exposición excesiva por el metal.

Sobre los menús escolares, Moreno tranquiliza al afirmar que «los pescados con alto contenido en mercurio, como el emperador, el atún rojo o el cazón, no son baratos, por lo que no entran dentro del prototipo de alimentación que está presente» en los mismos. No obstante, si se da el caso, el pediatra recomienda a los padres remitir al centro la recomendación del Ministerio de Sanidad para que los eliminen porque «no deberían estar presentes en el menú escolar de los más pequeños».

La ingesta semanal tolerable de metilmercurio es de 1,3 microgramos por cada kilo de pescado. Desde el año 2001 la Unión Europea establece niveles máximos permitidos de mercurio en los alimentos. Pescados como el rape, perro del norte, bonito, anguila, reloj, cabezudo, fletán, rosada del Cabo, marlín, gallo, salmonete, rosada chilena, lucio, tasarte, capellán, pailona, raya, gallineta nórdica, pez vela, pez cinto, besugo o aligote, tiburón, escolar, esturión, pez espada y atún no pueden sobrepasar el miligramo de este metal por cada kilo.

 

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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