20 HÁBITOS PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Consumir de forma muy ocasional repostería industrial, carnes procesadas, refrescos, alimentos enlatados y preparados…

Consumir de forma muy ocasional repostería industrial, carnes procesadas, refrescos, alimentos enlatados y preparados...
Las salchichas engordan. PD

Vamos a abordar el tema de por qué hay alimentos cuyo consumo debemos evitar o reducir significativamente, a pesar de que están tan introducidos en nuestra dieta, con mensajes publicitarios tan potentes, que ni siquiera consideramos que nos puede perjudicar tomarlos a diario.

Hay acontecimientos familiares, celebraciones, fiestas tradicionales, eventos, viajes, etc. en los que es casi inevitable consumir algunos de ellos.

En especial los niños son más susceptibles de hacerlo como ocurre con las famosas chucherías.

Siempre que sea de forma OCASIONAL la ingesta de ciertos productos no plantea mayores consecuencias pero se debe saber qué estamos tomando y que no, y que este consumo no debe ser más que de manera puntual.

La información correcta acerca de las cualidades negativas de estos alimentos y la educación en salud constituyen la mejor forma de prevenir su consumo excesivo.

Los alimentos de los que estamos hablando suelen carecer de muchos nutrientes, por lo que, si hacemos una comida basada en ellos, no estaremos dándole al organismo lo que necesita.

Forman parte de lo que se conoce como comida rápida que contiene, en mayor o menor medida, sustancias que la hacen agradable al paladar y que genera en ocasiones casi adicciones como en el caso de las bebidas edulcoradas y las colas.

Se puede decir que son alimentos muertos que no poseen su energía vital original, la mayoría con gran cantidad de calorías vacías y francamente perjudiciales porque, además de no nutrir, ensucian nuestros órganos de detoxificación y contribuyen a una mala salud.

Cada día hay más estudios sobre su consumo y su relación con ciertas enfermedades orgánicas y psíquicas.

REPOSTERÍA INDUSTRIAL

Comenzaremos con este tipo de productos que es numerosísimo en variedad y está absolutamente introducido en nuestra dieta: bollería dulce y salada, galletas, pasteles, masas pasteleras y bases de pizza, hojaldres, tortas de harina, panes para hamburguesas y perritos, etc.

Son alimentos muy ricos en azúcares y harinas refinadas, derivados lácteos, grasas saturadas-trans y aditivos, que los hacen muy atractivos al paladar en general y sobre todo en el mundo infantil, incluso utilizando colores y dibujos muy llamativos para captar la atención de los niños.

Son muy calóricos y no producen sensación de saciedad con lo que se tiende a comer de más.

Apenas aportan fibra y tienen muy bajos contenidos de vitaminas y minerales (excepto el sodio).

Su consumo aumenta la oxidación y la acidificación del medio interno, altera la función cerebral y hay estudios que los relacionan con estados de ánimo depresivos.

Se los asocia con la diabetes tipo II, la obesidad, la hipercolesterolemia, las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cánceres.

El sobrepeso y la obesidad infantil se consideran un auténtico problema en ciertos lugares donde el consumo de este tipo de alimentos está muy extendido, por lo que hay que hacer un esfuerzo para educar a la población infantil y juvenil y corregir la dieta porque esto puede incluso afectar a su rendimiento intelectual en la etapa escolar.

Estos productos se pueden considerar como altamente tóxicos porque, además de no darnos los nutrientes que necesitamos, incluyen sustancias muy perjudiciales para nuestro organismo.

CARNE PROCESADA

Son alimentos como las salchichas, el bacón, las hamburguesas, los embutidos, las carnes rojas precocinadas, etc. que pueden aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes, y que se relacionan con ciertos tipos de tumores, así como con casos de muerte prematura y obesidad por su alto contenido en grasas saturadas, conservantes (nitritos-nitratos E-250, E-251, generadores de nitrosaminas), y potenciadores del sabor (glutamato monosódico E-621), entre otros aditivos.

La legislación permite una serie de sustancias y marca unos índices que no se deben sobrepasar para que estos pro- ductos cumplan con las condiciones de salubridad, durabilidad y reducción de riesgos en su consumo.

El interrogante surge porque abusamos en su ingesta y estos aditivos se van sumando.

Este tipo de carne procesada que contiene una parte proteica la podemos sustituir por carnes blancas y magras sin elaborar, pescados o legumbres, frutos secos y cereales que nos darán proteínas de buena calidad sin nada añadi- do.

REFRESCOS

Son productos altamente nocivos; vamos a destacar algunas de las sustancias que entran en su composición y su relación con la salud:

  1. Azúcar: es la responsable de que sean tan adictivos y gusten tanto, en particular a los niños. Puede con- tribuir a la aparición de diabetes. Algunas marcas de refrescos llegan a tener cantidades tremendamente altas de azúcar, por lo que también son responsables de problemas de obesidad
  2. Aspartamo: hace de sustituto del azúcar y se emplea, sobre todo en los refrescos light. Se lo relaciona con daños cerebrales, confusión mental, pérdida de memoria e incluso puede contribuir al desarrollo del Alzheimer, tumores y daños en la retina. También ele- va significativamente la acidez de la orina pudiendo crear vulnerabilidad a las infecciones urinarias
  3. Cafeína: no todos los refrescos la contienen, pero en los que se emplea hay que tener en cuenta que presenta un alto poder adictivo a lo que contribuye su inmediato efecto estimulante y euforizante. En canti- dades elevadas producirá insomnio, taquicardia, arritmia, temblores, dolor gástrico e irritación intestinal, dolor de cabeza y ansiedad. Se la relaciona con abortos en el primer trimestre del embarazo
  4.  Colorantes: son aditivos que dan color por ejemplo a los refrescos de cola. Están asociados a deficiencia de la vitamina B6 y su carencia puede provocar anemia, depresión, hiperactividad, etc.
  5. Ácido fosfórico: su función es aumentar el efecto antioxidante de otras sustancias. En concentraciones altas dificulta la absorción de calcio (pudiendo contribuir a la osteoporosis), así como a la falta de asimila- ción de hierro (y por tanto generar anemia); además se asocia con la irritación de las mucosas y la piel.
  6. Ácido cítrico: en los refrescos se encuentra de manera química, y en grandes cantidades, provocará irritación de la mucosa oral y erosiones del esmalte den- tal
  7. Benzoato potásico: es un conservante que se debe evitar en niños hiperactivos porque empeora significativamente su cuadro y las personas con asma alérgica también pueden verse afectadas
  8. Bisphenol A: empleado en el recubrimiento de las latas. Está relacionado con una mayor probabilidad de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares, obesidad e infertilidad

En general los refrescos no aportan nutrientes y sólo brindan calorías vacías.

Su consumo hace que se tomen menos bebidas saludables como el agua, los zumos naturales de frutas o infusiones de plantas y tés.

ALIMENTOS ENLATADOS Y PREPARADOS

Tienen un alto contenido en sal (que produce aumento de sodio), se les agregan azúcar y grasas, carecen de nutrientes que se pierden en su proceso de elaboración y se les añaden aditivos como potenciadores de sabor, antioxidantes químicos y conservantes para hacerlos más duraderos y agradables.

Pueden provocar carencias de vitaminas y minerales; las personas hipertensas deben consumirlos con mucha moderación y ciertos aditivos que se les añaden pueden provocar cefaleas y alergias.

En los revestimientos interiores de las latas se suele encontrar BPA (bisphenol A, componente de muchos plásticos y aditivos plásticos).

Como se ha comentado en el apartado de los refrescos, esta sustancia está asociada a múltiples patologías pues es un disruptor endocrino, y cada día está más estudiada su relación con procesos cancerígenos.

Si se tienen que consumir este tipo de comidas, hay que optar por las envasadas en recipientes de cristal.

Hay más productos que se pueden sumar a esta lista.

Los mencionados considero que son los que se toman más y en mayor cantidad.

Si los consumimos podemos probar a eliminarlos de nuestra dieta y observar cómo nos sentimos.

Sin duda nuestra salud se verá reforzada.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído