Consejos para no subir de peso

El jet lag alimentario: ¿Sabías la principal causa que te haría engordar durante el confinamiento por el coronavirus?

Estamos enfrentando un desfase horario en las comidas que podría prolongarse durante días. Está sería la principal clave que debes tomar en cuenta si no quieres subir de peso durante el aislamiento pos el COVID-19.

Desde que la Organización Mundial de la Salud clasificó como pandemia al brote del nuevo coronavirus, nuestra vida cambió. Ahora, debemos convivir en el confinamiento, buscar una nueva rutina. Algunos ya no trabajan, otros lo hacemos desde nuestros hogares y por supuesto, nuestra alimentación también sufre cambios.

Recientemente, el equipo de investigación de la BBC ha demostrado que la diferencia en los horarios de las comidas entre los días laborables y los festivos, a la que han denominado «eating jet lag» («jet lag alimentario»), se relaciona directamente con la obesidad.

Este estudio fue publicado en la revista científica internacional Nutrients. Sus investigadores, han demostrado, que la irregularidad en los horarios de las comidas durante los fines de semana, podría estar vinculada con un aumento en el índice de masa corporal (IMC), una fórmula que relaciona el peso con la altura para determinar si se tiene un peso saludable.

Los resultados obtenidos en esta investigación fueron independientes de factores como la calidad de la dieta, el nivel de actividad física, la diferencia en los horarios de sueño durante el fin de semana, o la predisposición natural a un determinado horario de sueño y vigilia.

Se trató del primer trabajo que demuestra la importancia de la regularidad en los horarios de las comida, incluyendo fines de semana, para el control del peso, y, a juicio de los científicos, podría ser un elemento a tener en cuenta en las pautas nutricionales para prevenir la obesidad.

¿De qué se trata el jet lag alimenticio?

Teniendo en cuenta que todos tenemos un reloj biológico, localizado en el cerebro, que nos ayuda a funcionar dependiendo de si es de día o de noche.

Por lo tanto, en el día nos mantenemos activos, comemos y, por ende, digerimos alimentos y absorbemos nutrientes.

En cambio, cuando cae la noche nuestro reloj nos prepara para dormir, repararnos y ayunar.

De esta manera, el cuerpo asimila de manera diferente las calorías en función del horario. Es decir, que comer o cenar tarde significa un mayor riesgo de obesidad.

En consecuencia, cuando la ingesta de alimentos es de manera regular, el reloj circadiano asegura que en el organismo se pongan en marcha las vías metabólicas que ayudan a asimilar los nutrientes.

Sin embargo, cuando se consumen alimentos en una hora inusual, los nutrientes pueden actuar sobre la maquinaria molecular de los relojes periféricos (fuera del cerebro), alterando su horario y modificando las funciones metabólicas del organismo. 

 

¿Qué dice la OMS sobre nuestra salud durante la cuarentena?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa publicó una guía para que las personas se mantengan activas durante la cuarentena para contener el brote de la pandemia.

Entre las recomendaciones indican que debemos:

«Permanecer en casa durante períodos prolongados puede plantear un problema importante para mantenernos físicamente activos. El comportamiento sedentario y los bajos niveles de actividad física pueden tener efectos negativos en la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas», recuerda el organismo, que indica que «la actividad física y las técnicas de relajación pueden ser herramientas útiles para ayudar a mantener la calma y seguir protegiendo la salud durante este tiempo».

Como regla general, la OMS recomienda 150 minutos de actividad física moderada por semana o 75 minutos en el caso de que la intensidad sea más elevada. Los ejercicios, señalan, se pueden realizar sin necesidad de tener un equipo especial e incluso en espacios limitados, no es necesario acudir a gimnasios, que ahora están cerrados, para estar en forma.

¿Qué dicen los psicólogos?

Las fases que atraviesa una persona en cuarentena son irregulares. Incluso, las personas pueden experimentar diferentes estados de ánimo en un mismo día: Enfado, rabia, sorpresa, negación, aceptación, etc.

Los especialistas coinciden en la necesidad dejar fluir y reconocer las emociones. Algunos expertos, han llegado a afirmar que un confinamiento de estas características producto de la pandemia se asemeja psicológicamente a un secuestro.

Esta cuarentena es, sin duda, una situación traumática que puede llevarnos a situaciones emocionales complicadas, no vividas antes para una gran parte de la población en los países occidentales.

Las principales recomendaciones son:

  • Abrir el foco. Lamentarse no es de gran ayuda. Debemos lograr una tolerancia a la frustración.
  • Buscar una nueva rutina.
  • Conocer nuestro punto débil y cuidarnos.Debemos focalizarnos en adaptarnos al momento que estamos viviendo.
  • No descuidar la alimentación y el descanso.
  • Trazarnos retos positivos con metas a corto plazo
  • Mantén el contacto social.

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