Estudio de la Universidad Stony Brook de Nueva York

El hallazgo del fósil de un primate matiza la teoría evolucionista

Parecido a los lémures, tiene rasgos comunes al hombre

El trabajo desecha la idea de que otro primate de reciente aparición en el panorama evolutivo, denominado Darwinius, sea el eslabón perdido entre los primeros primates.

Investigadores de una Universidad neoyorquina presentan en la revista Nature los restos de un ejemplar con características comunes al hombre, pero cuya evolución fue independiente en un artículo llamado Fossil primate challenges Ida’s place

ERAN PARECIDOS A LOS ACTUALES LEMURES

Investigadores de la Universidad de Stony Brook en Nueva York presentan en ‘Nature’ los restos fósiles de un primate similar a los lémures con 37 millones de años de antigüedad. El trabajo desecha la idea de que otro primate de reciente aparición en el panorama evolutivo, denominado Darwinius, sea el eslabón perdido entre los primeros primates.

Aunque los restos del animal hallados comparten varias características con los primates superiores, entre ellos los humanos, un análisis detallado revela que éstos evolucionaron de forma independiente a través de una evolución convergente.

Los científicos, liderados por Erik Seiffert, describen la mandíbula y los dientes de un recién descubierto primate del Eoceno. El animal era un familiar cercano del Darwinius, otro controvertido primate del Eoceno del que se afirmó que era el »eslabón perdido» de los inicios de la evolución de los primates superiores.

EL DARWINIUS FORMABA PARTE DE UN LINAJE SEPARADO

Tanto los fósiles descubiertos ahora como el Darwinius pertenecen a los adapoides, un grupo de primates extintos. El análisis filogenético de más de 300 características en 117 primates vivos y extinguidos revela que los adapoides no son ancestros de los primates superiores sino que suponen un linaje separado sin descendientes conocidos.

Según señalan los investigadores, esto significa que las características que comparten con los primates superiores, como la de la pérdida del premolar secundario superior e inferior, podrían haber evolucionado de forma independiente. (Agencias)

 

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído