Este estudio demuestra que muchos aspectos del lenguaje van al infierno mientras se conduce
Es peligroso, ralentiza el tráfico y ahora amenaza con dejarnos sin pareja o amigos. Un nuevo estudio del ‘Psychonomic Bulletin & Review’ demuestra que no sólo hablar por teléfono puede afectar a los conductores en su atención a la hora de dirigir un coche, sino que también se tiene menor capacidad para hablar por teléfono mientras se conduce, no se puede hablar igual de bien si se conduce que si no.
El psicólogo de la Universidad de Illinois, Gary Dell, explica que hasta el momento los estudios apuntaban a que conducir no perjudicaba las facultades para hablar.
«Puedes pensar que hablar es fácil y que comprender el lenguaje también lo es. Pero no. Tanto hablar como la comprensión oral son actividades que demandan atención y deben competir con otras que igualmente requieren atención como conducir»
DEMOSTRACIÓN POR SIMULADOR
Este descubrimiento se experimentó en un simulador de conducción del Beckman Institute for Advanced Science and Technology de Illinois. Los participantes trabajaron en parejas, uno como conductor y otro como ‘copiloto parlante’ y ambos intercambiaban situaciones, incluso con el móvil. La mitad de los 96 participantes eran mayores de 65 años y el resto veinteañeros.
Además, no sólo tuvieron que hablar y conducir a la vez, sino que también fueron obligados a escuchar cuatro cuentos diferentes, por los que posteriormente fueron preguntados. Como los expertos esperaban, la habilidad de los participantes para recordar y retener la información declinaba significativamente si esa persona conducía a la vez que le relataban el cuento.
«Los conductores recordaban un 20 por ciento menos de lo que se les comunicó mientras conducían. Este estudio demuestra que muchos aspectos del lenguaje van al infierno mientras se conduce»