Hasta el cine es una ilusión óptica (fotografías que al ser proyectadas dan sensación de movimiento) y quizá por ello desde pequeños a la mayoría nos fascina cómo la vista es capaz de engañar al cerebro llevándole a percibir la realidad erróneamente.
El Jarrón de Rubin, círculos de igual tamaño que parecen diferentes o líneas que sorprendentemente son paralelas son los ejemplos habituales de ilusiones ópticas.
Me gusta el Rubin de Rusia pero la imagen del Jarron de Rubin me chifla mas pic.twitter.com/lRZTIYqfoW
— GestaltPicks (@GestaltPicks) December 13, 2014
Ahora, fíjen la vista en la imagen superior y sacudan la cabeza de lado a lado para ver al famoso cantante oculto entre las líneas.


