Así evolucionaron los cerebros de los mamíferos para distinguir los olores

Así evolucionaron los cerebros de los mamíferos para distinguir los olores
Gato YT

El mundo está lleno de millones y millones de olores distintos, pero cómo los cerebros de los mamíferos evolucionaron para distinguirlos es un misterio, según recoge sciencedaily y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Ahora, dos neurocientíficos del Instituto Salk y la Universidad de California en San Diego han descubierto que al menos seis tipos de mamíferos, desde ratones hasta gatos, distinguen los olores aproximadamente de la misma manera, utilizando circuitos en el cerebro que se conservan evolutivamente en todas las especies.

«El estudio proporciona información sobre los principios organizativos que sustentan los circuitos cerebrales para el olfato en mamíferos que pueden aplicarse a otras partes del cerebro y otras especies», dice Charles Stevens, distinguido profesor emérito en el Laboratorio de Neurobiología de Salk y coautor de la investigación publicada en julio. 18, 2019 edición de Current Biology.

En resumen, el estudio revela que el tamaño de cada uno de los tres componentes de la red neuronal para el olfato es aproximadamente el mismo para cada especie, comenzando con los receptores en la nariz que transmiten señales a un grupo de neuronas en la parte frontal del cerebro llamado el bulbo olfativo que, a su vez, transmite las señales a una región de «funcionamiento superior» para la identificación del olor llamada corteza piriforme.

«Estas tres etapas se escalan entre sí, y la relación entre la cantidad de neuronas en cada etapa es la misma en todas las especies», dice Shyam Srinivasan, científico asistente del proyecto con el Instituto Kavli para el Cerebro y la Mente de la UC San Diego, y coautor del artículo. «Entonces, si me dijeras la cantidad de neuronas en la nariz, podría predecir el número en la corteza piriforme o en el bulbo».

El estudio actual se basa en la investigación del mismo dúo, publicada en 2018, que describía cómo los cerebros de los ratones procesan y distinguen los olores utilizando lo que se conoce como «circuitos distribuidos». A diferencia del sistema visual, por ejemplo, donde la información se transmite de manera ordenada a partes específicas de la corteza visual, los investigadores descubrieron que el sistema olfativo en ratones se basa en una combinación de conexiones distribuidas a través de la corteza piriforme.

Después de ese artículo, Stevens y Srinivasan intentaron determinar si el circuito neural distribuido revelado en ratones es similar en otros mamíferos. Para el trabajo actual, los investigadores analizaron cerebros de mamíferos de diferentes tamaños y tipos. Sus cálculos, más estudios previos en los últimos años, se utilizaron para estimar los volúmenes cerebrales. Stevens y Srinivasan utilizaron una variedad de técnicas de microscopía que les permitían visualizar diferentes tipos de neuronas que forman sinapsis (conexiones) en el circuito olfativo.

Autor

Paula Dumas

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