Esto son los efectos secundarios de ‘Anatomía de Grey’ sobre la salud

Esto son los efectos secundarios de ‘Anatomía de Grey’ sobre la salud
Anatomía de Grey YT

Desde que George Clooney alcanzó el estrellato con su interpretación del doctor Doug Ross en ER, la medicina ha cobrado un especial protagonismo en el cine y la televisión. Aunque la serie, popularizada en Latinoamérica como Emergencias y en España como Urgencias, no fue la primera en abordar la rutina de los facultativos, su éxito —con 23 premios Emmy— la ha catapultado históricamente como producción de referencia, según recoge el autor original de este artículo Ángela en Hipertextual y comparte Paula Dumas para Peridista Digital.

Han comparado la evolución de los personajes de Anatomía de Grey con pacientes de la vida real

Entre 2005 y 2009, ER coincidió en la parrilla televisiva con otras dos grandes series de éxito como House y Anatomía de Grey. La primera nació a partir de las columnas semanales que escribía en The New York Times Lisa Sanders, profesora de la Universidad de Yale y posterior guionista de los capítulos protagonizados por Hugh Laurie. La segunda, que aún permanece en antena, sigue congregando a sus seguidores semanalmente y suscitando controversia entre los especialistas.

os datos muestran que la brecha entre la ficción y la realidad es más amplia de lo que podríamos pensar, una conclusión que puede afectar a la percepción que tenemos sobre los servicios de la salud. Su trabajo señala que la mortalidad de los pacientes de Anatomía de Grey (22%) fue más alta que en la vida real (7%); además, las personas atendidas en el área de urgencias fueron trasladas con más frecuencia de lo normal al quirófano (71% frente a 25%). El cuidado de los usuarios del hospital ficticio de Seattle también fue diferente en relación a la atención sanitaria a largo plazo y a la duración de la estancia en el centro médico.

La serie protagonizada por Meredith Grey no es la única en exagerar sus tramas para entretener a los espectadores. Aunque las producciones televisivas son consideradas como una fuente de información creíble entre sus seguidores, de acuerdo a un análisis de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), muchos de los desenlaces que vemos en cada capítulo distan mucho de ser reales.

Un trabajo anterior publicado en la revista Resuscitation alertaba, por ejemplo, sobre las exageraciones habituales que veíamos en pantalla a la hora de abordar los problemas cardíacos. En ese sentido, los pacientes que sufren un ataque al corazón suelen sobrevivir más en la ficción de lo normal, lo que puede crear confusión acerca de la efectividad de las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Conviene no olvidar que los engaños que se emplean de forma frecuente en esta serie de producciones sirven para dar un giro dramático a sus historias y que no tienen por qué reflejar lo que ocurre en la realidad.

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