Rusia lanza la nave Soyuz TMA-03M con tres astronautas rumbo a la EEI

Rusia lanza la nave Soyuz TMA-03M con tres astronautas rumbo a la EEI

La nave rusa Soyuz TMA-03M con tres tripulantes a bordo, un ruso, un holandés y un estadounidense, despegó hoy rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI).

El lanzamiento de la nave se produjo las 13.13 GMT desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, en Asia Central.

Nueve minutos después de su lanzamiento, ya en órbita, la nave inició su vuelo autónomo hacia la EEI, a la que se acoplará a las 15.22 GMT del viernes, informó desde el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia la agencia Interfax.

La tripulación está integrada por el cosmonauta ruso Oleg Kononenko, el astronauta estadounidense Donald Pettit y el holandés André Kuipers.

En la actualidad, la plataforma orbital cuenta con tres tripulantes, que hace menos de un mes, el pasado 13 de noviembre, llegaron a la EEI a bordo de la Soyuz TMA-22: los rusos Antón Shkaplerov y Anatoli Ivanishin y el estadounidense Daniel Burbank.

Kononenko, capitán de la tripulación, dijo a Interfax, antes de subir a bordo de la nave, que llevará a la EEI el ejemplar del periódico soviético «Volzhskaya Komunna», de 1961, leído y firmado hace 50 años por Yuri Gagarin, el primer hombre de la Tierra en llegar al espacio y dar la vuelta al planeta.

La misión que arrancó hoy con el despegue de la Soyuz TMA-03 realizará a lo largo de seis meses 71 experimentos científicos en el espacio, recibirá dos cargueros espaciales rusos Progress, la nave europea ATV y también la primera nave espacial privada, el carguero estadounidense Dragon.

«Probablemente, el 14 de febrero saldremos a espacio abierto con Anatoli Shkaplerov», apuntó Kononenko.

Los dos cosmonautas rusos desmontarán el brazo mecánico Strelá-1 del puerto de acoplamiento Pirs para colocarlo en el módulo de investigación Póisk, protegerán con cinco pantallas de la basura espacial y de los micrometeoritos el módulo de servicio Zvezdá y tomarán muestras de la superficie de la EEI.

«Los científicos quieren saber si hay vida, microorganismos, sobre la superficie externa de la estación», señaló el ruso.

Las duchas calientes y la gravedad serán lo que más echara de menos el holandés Kuipers.

«En algún momento tendré ganas de conectarla (la gravedad)», dijo el que será el único tripulante europeo a bordo de la plataforma espacial.

El norteamericano Pettit, por su parte, espera que su compatriota Burbank prepare la celebración navideña a bordo de la estación.

«Últimamente hemos puesto todas nuestras fuerzas en prepararnos para el vuelo. Es difícil pensar en las fiestas navideñas, pero espero que nuestro comandante Daniel Burbank prepare los gorros navideños y otros atributos de estas fiestas», dijo Pettit.

El calendario de vuelos espaciales programados por Rusia fue revisado en varias ocasiones debido a la necesidad de hacer más pruebas a los motores del cohete propulsor Soyuz, cuyo fallo llevó a la pérdida del carguero espacial Progress M-12M, que se estrelló el pasado 24 de agosto en Siberia.

El accidente del Progress fue el primero desde 1978 y ocurrió poco después de que los cargueros y las naves Soyuz rusos se convirtieran en el único eslabón entre la Tierra y la EEI, tras la «jubilación» de los transbordadores estadounidenses.

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