SE TRATA DE UN PLANETA CUATRO VECES MÁS GRANDE QUE LA TIERRA

Descubren vapor de agua en un exoplaneta pequeño por primera vez

Un artículo publicado en 'Nature' sugiere que todos los planetas se formaron del mismo modo que el nuestro

Descubren vapor de agua en un exoplaneta pequeño por primera vez
Un planeta y su estrella. Europa Press

Un equipo de astrónomos ha encontrado vapor de agua en la atmósfera de un planeta cuatro veces más grande que la Tierra en la constelación de Cygnus, a unos 124 años luz.

Este descubrimiento, que se publica en la edición del 25 de septiembre de 2014 de la revista ‘Nature’, fue realizado por un equipo dirigido por el profesor de Astronomía de la Universidad de Maryland, Drake Deming, un experto en el estudio de los exoplanetas, los planetas que orbitan alrededor de estrellas situadas fuera de nuestro sistema solar.

El hallazgo de vapor de agua e hidrógeno en la atmósfera del exoplaneta HAT-P 11b no es sólo un hallazgo asombroso, sino que también parece avalar las teorías de los astrónomos acerca de la formación de los planetas.

Para detectar agua en exoplanetas, los científicos utilizan una peculiaridad de la luz que se manifiesta cuando un planeta pasa por delante de una estrella. Los elementos químicos contenidos en la atmósfera del planeta absorben parte de la luz de la estrella y hacen que el planeta parezca más grande, igual que el tamaño del sol parece mayor cuando miramos al horizonte en el crepúsculo.

Al detectar los cambios en el tamaño del exoplaneta y relacionarlos con la longitud de onda de la radiación electromagnética que capta el telescopio, los astrónomos obtienen un gráfico que muestra la cantidad de radiación de la estrella que está absorbiendo la atmósfera del planeta. La forma de ese gráfico, llamado espectro de transmisión, puede revelar qué productos químicos están presentes en su atmósfera.

Cuanto más grande es el planeta, más evidentes son los cambios en su tamaño durante su tránsito a través de su estrella anfitriona. Los astrónomos han utilizado esta técnica para describir las atmósferas de varios planetas gigantes. En este estudio, el equipo quería analizar la atmósfera de un planeta significativamente menor.

El equipo eligió HAT P-11b, que fue descubierto por la Red Automática de Telescopios Húngaros y tiene un tamaño de cerca de cuatro veces el radio de la Tierra y una masa de alrededor de 26 veces la de la Tierra. En comparación con los planetas de nuestro sistema solar, HAT-P 11b está más cerca en tamaño a Neptuno, pero está mucho más cerca de su estrella y, por tanto, mucho más caliente, a unos 878 grados Kelvin, o 1120 grados Fahrenheit.

Probablemente, este planeta tiene un núcleo rocoso, rodeado por un envoltorio grueso y gaseoso, compuesto aproximadamente por un 90 por ciento de hidrógeno. Su ambiente carece de nubes altas, pero como descubrió el equipo de científicos, contiene marcas de vapor de agua.

EL AGUA, UN REQUISITO PARA LA VIDA, AUNQUE NO SUFICIENTE

Los astrónomos buscan agua en los exoplanetas porque la existencia de esta es una condición imprescindible para la vida, a pesar de que su presencia no basta por sí sola para que surjan elementos orgánicos. «La molécula de agua está muy extendida en el universo –dice uno de los autores del artículo publicado en ‘Nature’-. Dondequiera que haya hidrógeno y oxígeno, se forma de manera natural. Incluso, algunas manchas solares son lo suficientemente frías como para contener vapor de agua, aunque obviamente es demasiado caliente para que haya vida en el sol».

Los expertos también quieren demostrar la hipótesis de que otros planetas se formaron de la misma manera que el nuestro. En el sistema solar primordial, algunas partículas de polvo y hielo llevan cargas eléctricas nativas que hicieron que se pegaran entre sí, como lo hacen las «motas de polvo» en el hogar, en un proceso llamado acreción del núcleo. Al principio de este proceso, los planetas gigantes que se formaron lejos del sol tenían suficiente fuerza gravitacional para atraer grandes cantidades de gas de hidrógeno, la H en el H2O.

Pero el agua se congela fuera de las atmósferas de los planetas gigantes de nuestro sistema solar, donde se produce sólo a niveles profundos que son difíciles de observar. Los planetas más cercanos y más pequeños, Marte, Venus y la Tierra, tenían agua en un momento temprano de su evolución, aunque sólo la Tierra consiguió retener agua líquida en la superficie.

Los astrónomos creen que cuanto más pequeño es el planeta, más probable es que las moléculas más pesadas como el vapor de agua sean abundantes. «Nuestras teorías sobre la formación de planetas se han desarrollado para explicar nuestro sistema solar y no sabemos si otros sistemas planetarios se comportan de la misma manera».

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