UN VIAJE INTERPLANETARIO DESDE EL SOFÁ: el cráter Gale

Marte: ¿Te apetece una vuelta por el Planeta Rojo sin moverte del sillón?

Las nuevas panorámicas del rover Curiosity revelan un Marte mucho más acuoso y complejo de lo que pensábamos, y ofrecen un paseo virtual por el cráter Gale sin despegar los pies del suelo

Durante décadas, Marte fue el escenario idóneo para historias de ciencia ficción: un desierto rojo y polvoriento donde apenas sucedía algo.

Sin embargo, las últimas imágenes en alta definición del rover Curiosity están desmontando este cliché. Bajo su árido paisaje se oculta un pasado sorprendentemente dinámico, repleto de ríos y lagos, incluso con vestigios de océanos que obligan a reescribir la historia del planeta.

Las panorámicas del cráter Gale, una depresión de unos 154 kilómetros de diámetro, permiten “leer” el terreno como un archivo geológico abierto. La NASA ha fusionado miles de fotografías en una única imagen de más de mil millones de píxeles. En esta imagen se distinguen deltas fósiles, crestas erosionadas y capas de sedimento que narran cómo fue cambiando el clima marciano. Es lo más parecido, hasta ahora, a estar de pie en Marte, con la ventaja de no tener que soportar temperaturas de hasta -80 °C ni el viento que levanta tormentas de polvo globales.

Marte, de planeta azul a desierto rojo

Los datos acumulados por misiones como Curiosity, Perseverance y sondas orbitales indican que Marte fue mucho más húmedo y cálido en el pasado de lo que se asumía hace solo una década. Estudios recientes revelan que:

  • Hace más de 3.300 millones de años, Marte pudo albergar un océano estable en su hemisferio norte, con dimensiones comparables al Océano Ártico en la Tierra.
  • Se estima que el agua antigua supera los 8 millones de kilómetros cúbicos, suficiente para cubrir casi una quinta parte del planeta con un océano de más de un kilómetro de profundidad en algunos lugares.
  • Las estructuras geológicas que se han identificado como antiguas líneas de costa refuerzan la idea de un “planeta azul” en parte de su historia.

Ese Marte acuoso tuvo una atmósfera más densa y condiciones potencialmente habitables para vida microbiana. Con el tiempo, según las investigaciones, el planeta ha perdido su atmósfera y agua al espacio, impulsado por su débil protección magnética y la continua acción del viento solar. Actualmente, la mayor parte del agua que queda está atrapada como hielo subterráneo o químicamente unida a minerales, lejos de ser un lago donde chapotear.

Curiosity: un laboratorio rodante que reescribe la historia del agua

Tras casi nueve meses de viaje interplanetario, Curiosity aterrizó en Marte el 6 de agosto de 2012, en una maniobra autónoma de apenas siete minutos. El lugar de su llegada, dentro del cráter Gale, se llamó Bradbury Landing, y desde entonces ha recorrido más de 30–35 kilómetros, ascendiendo por las laderas del Monte Sharp, una montaña central de aproximadamente 5 kilómetros de altura.

Su misión principal es evaluar si el entorno marciano fue alguna vez habitable. Esto incluye:

  • Análisis de rocas y sedimentos en busca de agua líquida, compuestos orgánicos y fuentes de energía química.
  • Estudio de la atmósfera y el polvo para reconstruir la evolución climática.
  • Perforación del suelo y almacenamiento de muestras que revelan cambios en la composición mineral a lo largo del tiempo.

Las últimas campañas en Gale han mostrado transiciones geológicas clave: zonas con arcillas, asociadas a ambientes más húmedos, transicionan hacia regiones ricas en sulfatos, evidentes de condiciones más secas y salinas.

El Marte que vemos y el Marte que fue

Al contemplar las nuevas panorámicas, surge la pregunta: si Marte estaba lleno de agua, ¿por qué ahora parece un desierto oxidado? El color rojizo proviene del óxido de hierro presente en gran parte de su superficie, resultado de la interacción entre minerales ricos en hierro y cantidades mínimas de agua y dióxido de carbono durante millones de años. Esto genera el famoso polvo rojizo, visible tanto en el suelo como en el cielo.

El contraste entre pasado y presente se puede ilustrar comparando las áreas que exploran Curiosity y Perseverance:

RoverZona de trabajoRasgos dominantes
CuriosityCráter GaleCapas sedimentarias, transiciones de ambientes acuosos a secos, formaciones “boxwork”
PerseveranceCráter JezeroDelta fósil de un antiguo lago, posibles biofirmas en rocas como Cheyava Falls

Las imágenes de ambos rovers muestran las “dos caras” del planeta: una historia antigua llena de agua líquida y un presente dominado por la erosión, el frío intenso y una atmósfera que apenas retiene calor.

Anécdotas y curiosidades para completar el viaje

Para quienes deseen profundizar en el fascinante mundo de Marte, aquí algunas curiosidades:

  • Un día en Marte dura solo 40 minutos más que un día terrestre, pero su año equivale a casi dos años en la Tierra.
  • Sojourner, el primer rover que condujo sobre Marte, era del tamaño de un microondas y funcionó 83 días, mucho más de lo previsto.
  • Spirit y Opportunity, diseñados para misiones de 90 días, trabajaron más de 6 y casi 15 años respectivamente, aportando pruebas cruciales sobre el agua antigua.
  • Curiosity ha superado la década en funcionamiento, mostrando ilustraciones de estructuras que parecen corales y flores pétreas.
  • A pesar de las temperaturas nocturnas que pueden descender por debajo de -70 °C, los rovers siguen activos gracias a generadores termoeléctricos de plutonio.

Marte aún guarda secretos bajo su polvo rojo, y las nuevas imágenes transforman cada píxel en una parte de un intrigante rompecabezas: el de un mundo que pudo ser azul, contemplándonos desde el vasto cielo.

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