CódigoXY

La magia del cine consiste en hacernos creer que suceden cosas que relamente no pasan. Esta afirmación cobra más fuerza cuando el objetivo de la cámara es una escena de sexo. Las primeras veces románticas, la pasión desatad, los orgasmos -nunca mejor dicho- de película... En pantalla hemos visto de todo, según ABC. (Los secretos del cine para hacer las escenas de sexo)

Hay que partir de la base de que la mayor parte de esas secuencias rara vez se reproducen en la vida real, lo que se desconoce es lo incómodo que es su rodaje para los protagonistas. No es excitante. La multitud de cámaras y gente, además de las órdenes de los responsables de la grabación, impide que sea divertido para los actores. Y si lo hacen, no es un gesto apropiado para el juego de la seducción, todo lo contrario: resulta embarazoso. (5 de las peores escenas de sexo de la Historia del Cine)

Los actores trabajan como marionetas, protagonistas de un engranaje que los directores manejan a su antojo; una coreografía en la que cada movimiento está medido al milímetro. En estas escenas no cabe la improvisación, pues la intención final es que todo encaje.

The Sun ha hecho una recopilación de algunas de las anécdotas detrás de estas escenas, incómodas algunas y otras divertidas. Por ejemplo, nada hacía presagiar que la escena de sexo entre Daenerys Targaryen y Khal Drogo en «Juego de tronos» iba a ser sutil. De hecho, destacaba por su rudeza y brusquedad. Sin embargo, según Emilia Clarke, Jason Momoa relajó el tenso ambiente cuando apareció con el «modesto» calcetín que cubría sus partes teñido de rosa. La actriz le dijo a Graham Norton: «¡Es grande y es rosa, y no sé qué hacer!».

«Los Tudor» se hizo popular por sus explícitas escenas de sexo, pero filmarlas no era tan difícil como cabía esperar. Henry Cavill llegó a decir a la revista «Men's Health»: «Una chica tenía que estar encima de mí, tenía unos pechos espectaculares y no había puesto mis cosas en una posición inofensiva. Básicamente, ella se estaba frotando sobre mí y se puso un poco difícil. Tuve que disculparme después. No es genial cuando estás en un entorno de actuación profesional, y pasa esto. No, no es aceptable».

Con sólo 17 años, McLovin rodó «Supersalidos», por lo que se requería que un padre estuviera en el escenario durante su escena de sexo, algo que evidentemente no hizo de la experiencia algo divertido para ninguno de los dos.

El actor dijo:

«Mi madre llegó y tuve relaciones sexuales falsas frente a ella. Después no hablamos de eso. Todavía no hablamos de ese momento».

Hasta Jennifer Lawrence tuvo su momento en «Passenger». Simular que mantenía relaciones sexuales con Chris Pratt, casado en ese momento, no fue del agrado de la actriz, que le confesó a «The Hollywood Reporter»:

«Me emborraché, literalmente. Pero luego eso me provocó mayor ansiedad cuando llegué a casa, porque pensaba: "¿Qué he hecho? No lo sé". Y él estaba casado. E iba a ser la primera vez que besaba a un hombre casado, y la culpa es el peor sentimiento en tu estómago». Dijo una actriz que en ABC reconoció que se había divertido mostrando los pechos al equipo de su última película, «Gorrión rojo».