Crónicas Bárbaras

Manuel Molares do Val

Obama socialista

Por casi toda España seguramente se repiten estos días escenas de entusiasmo con Barack Obama como el que expresó la mujer de un dirigente del PSOE en Palma del Río, Córdoba, que exclamaba exultante, sin saber que la oía una estadounidense, “¡Por fin los americanos tienen un presidente socialista, como nosotros!”.

Quedó chafada cuando la extranjera le advirtió de que Obama no se parece en nada a los socialistas, y menos a Rodríguez Z.

De momento Obama sabe qué es su Nación, defiende enérgicamente el capitalismo, el poder militar de su país, la meritocracia, el trabajo duro y el coraje, aunque con rostro más caritativo que el republicano.

Los demócratas estadounidenses rechazan el igualitarismo como meta, y detestan la kakistocracia, el gobierno de los mediocres y pueblerinos, que es lo que domina el sistema político español.

En EE.UU., quien quiera peces, debe pescarlos, y si Obama mejora, por ejemplo, los servicios sociales, no será como una obligación dictada por una ideología izquierdista, sino como deber moral y religioso.

De parecerse a alguien en Europa, los demócratas americanos vendrían a ser en política general el ala conservadora del la CSU, Unión Social Cristiana, en tiempos de Konrad Adenauer, tras la II Guerra Mundial.

Con el “Yes, we can”, la frase más repetida por Obama es “God bless America”, Dios bendiga a América. Sus actos, como la toma de posesión, están envueltos en oficios religiosos protestantes, la jura sobre la Biblia de Lincoln, oraciones y algún recuerdo para las iglesias no cristianas.

Para comparar esta liturgia con España habría que recordar a Franco rodeado de obispos o a las monarquías anteriores a 1931, incluyendo las godas.

Aquí discutimos si debe o no haber crucifijos en las tomas de posesión, y ya poca gente jura su cargo, fórmula que contiene un compromiso espiritual que es imprescindible en EE.UU.

Y cuando Obama quiera bombardear o invadir un país lo hará con igual determinación que sus 43 antecesores, tras orar pidiendo inspiración y bendición divinas.

Nota.- Una vez escrita esta crónica José Luís Rodríguez Z proclamó que Obama es socialdemócrata, temblando de emoción y campanudo, feliz porque cree que ambos comparten ideología.

Podría entenderse que lo digan en su pueblo las señoras de los funcionarios de su partido, modelos de la kakistocracia hispana, incluso que lo grite algún rústico poco viajado, como era él antes de ser presidente.

Pero que lo siga haciendo como presidente de Gobierno logra que el cuerpo diplomático extranjero informe a sus cancillerías de que este hombre lleva cinco años en el poder sin haber salido de su choza mental y que sólo ha pasado de Bambi a pastorcillo de bambis.

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Manuel Molares do Val

Manuel Molares do Val (Vigo/Pontedeume, Galicia), trabajó para la Agencia EFE como corresponsal permanente en México, Bélgica, la República Popular China --el primer peridista español destinado allí--, y EE.UU. Fue enviado especial en todo tipo de acontecimientos en los cinco continentes.

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