LA PANDEMIA DEJA AL PAÍS SIN SUS FIESTAS

San Isidro, sin pradera ni chotis: los madrileños se quedan sin sus fiestas

La costumbre de merendar en la pradera viene desde el siglo XVI

San Isidro, sin pradera ni chotis: los madrileños se quedan sin sus fiestas

Madrid se queda este año sin San Isidro. No sonarán los chotis ni habrá verbena en Las Vistillas porque el Ayuntamiento ha suspendido todos los festejos populares hasta el mes de octubre.

Las rosquillas (tontas, listas o de Santa Clara) se verán en las pastelerías, en las que los clientes mantendrán la separación para tomarlas en sus casas, ya no habrá aglomeraciones en los puestos de la pradera de Carabanchel.

Dará igual que llueva, o que haga buen tiempo. Cada año era un clásico consultar la previsión meterológica para saber si se podría disfrutar de la primavera madrileña. Lo dice el popular refrán ‘San Isidro labrador se lleva la lluvia y trae el sol’ aunque no importará en medio de esta pandemia.

Cada año las fiestas de madrid sorprendían más. Con miles y miles de visitantes. La costumbre de merendar en la pradera viene desde el siglo XVI, donde se agolpaban numerosos puestos que vendían los platos típicos como las tradicionales rosquillas del Santo, los «torraos» y las garrapiñadas, las manzanas caramelizadas, los encurtidos, los escabeches. Un festejo que se ha mantenido con el paso de los siglos hasta ahora.

Las parpusas, las gorras de los chulapos, ya no inundarán los bares de Carabanchel o del centro de Madrid, epicentros de San Isidro, con sus tradicionales bocadillos de entresijos y gallinejas, habrá que esperar a llegar a la fase 1, cuando las terrazas podrán instalarse con el 50 por ciento de su aforo.

Este 15 de mayo nada será igual.

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