Su compra se podía realizar sin receta y a las amas de casa se les recomendaba para poder terminar con sus deberes en el hogar

Pervitín: La droga secreta de los nazis durante la II Guerra Mundial 

Una de tantas razones que hicieron a los soldados alemanes tan efectivos en la guerra fue el uso y abuso de la droga pervitín que hizo adicta a toda Alemania, pues su consumo no se limitó al campo de batalla militar, sino que también se incluía en productos tan comunes como el chocolate

El autor alemán Norman Ohler, en su libro «En la vorágine total», examina el papel estratégico que jugaron las drogas y en especial las metanfetaminas en la ofensiva nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Para Hitler, era importante mantener una imagen de una fuerza de gobierno y militar sana y alejada de cualquier vicio.

Sin embargo, a partir de 1937 hubo una producción en masa de una droga sintética llamada ‘Pervitín‘, que hacía que los soldados estuvieran más alerta y los mantenía enérgicos y activos.

En el siguiente video te contamos más sobre este tema, que ha sido cuidadosamente oculto por la historia convencional.

La importancia de los estupefacientes durante la Segunda Guerra Mundial era ya conocida hace décadas.

De hecho, se conoce que el propio Hitler fue un drogadicto que tomó 74 sustancias diferentes durante la contienda (la mayoría, sin saberlo y de manos de su médico personal, Theo Morrel).

No obstante, en 2016 Ohler logró demostrar definitivamente el uso del Pervitín de forma masiva entre las tripulaciones de los temibles Panzer (la punta de lanza de la «Wehrmacht» durante los ataques a Polonia -septiembre de 1939-, Francia -mayo de 1940- y la URSS -junio de 1941-).

Según Ohler, mediante un nuevo medicamento llamado comercialmente Pervitín, una variante de la metanfetamina desarrollada en 1937 por el laboratorio germano Temmler, respondería una de las interrogantes más grandes de la guerra: ¿Cómo lograr que los ‘tanquistas’ alemanes no durmieran durante casi dos días?

Así define el autor los efectos de esta sustancia sobre el cuerpo humano: «El consumidor se siente bruscamente despabilado y más fuerte, con los sentidos agudizados al máximo. Cree estar más vivo, lleno de energía […]. Con la autoestima en alza, se produce una aceleración subjetiva de los procesos mentales, una generación de euforia, de sensación de ligereza y frescura».

Pevitin, una droga eficiente en el campo de guerra

El pervitín no era más que una metanfetamina de producción alemana desarrollada por Fritz Hauschild, que según reseña The Guardian, se inspiró en el uso de la benzedrina en los Juegos Olímpicos de 1936.

Su consumo no se limitó al campo de batalla militar, sino que también se incluía en productos tan comunes como el chocolate.

Su compra se podía realizar sin receta y a las amas de casa se les recomendaba comer hasta dos chocolates para poder terminar con sus deberes en el hogar, sin mencionar que las metanfetaminas también servían para perder peso.

A pesar del éxito de esta droga en la guerra y el crecimiento exponencial de la industria farmacéutica en Alemania, conforme los nazis empezaron a perder la guerra también perdieron su dotación de la droga que los hacía enemigos feroces, pues las fábricas eran destruidas durante los bombardeos.

Tras la escasez de pervitín y eukodal, se dice que para 1945 Hitler ya sufría síndrome de abstinencia, por lo que el impacto de perder pudo haber sido aún más grave, sin considerar que su salud diezmó rápidamente sin las drogas que lo mantuvieron funcional durante tantos años.

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Autor

Yéssica Salazar

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo. Con Máster en Gerencia y Tecnologías de la Información. Con infinito amor por el periodismo y los medios audiovisuales que me han permitido conocer nuevos senderos, diferentes y desconocidos.

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