Alberto de Mónaco destaca, en su visita al Museo Balenciaga, la admiración de su madre por el modisto vasco

El Príncipe Alberto II de Mónaco ha visitado en la localidad guipuzcoana de Getaria el Cristóbal Balenciaga Museoa, donde ha destacado que su madre, Grace Kelly, «admiraba enormemente» al modisto guipuzcoano, una de las figuras más relevantes de la Alta Costura internacional del siglo XX.

Tras realizar una visita privada al Aquarium de San Sebastián, se ha acercado hasta la localidad costera donde ha sido recibido por autoridades como la consejera de Cultura, Blanca Urgell, la diputada foral de Cultura, Ikerne Badiola, el alcalde de Getaria, Nikanor Lertxundi, y la vicepresidenta de la Fundación Cristóbal Balenciaga Fundazioa, Sonsoles Diez de Rivera e Icaza, entre otros.

Durante la visita privada, el mandatario monegasco ha recorrido con detenimiento las seis salas del museo -comienzos, día, cóctel, noche, novias y esencial- y ha analizado con admiración las creaciones del creador de la mano de Javier González de Durana, director de Cristóbal Balenciaga Museoa, y de Miren Arzalluz, responsable de Colecciones.

En su recorrido por la muestra, Alberto II de Mónaco ha prestado especial atención a los conjuntos realizados por Balenciaga a su madre, la princesa Gracia de Mónaco -cedidos por la casa real monegasca a la Fundación Cristóbal Balenciaga Museoa en el año 2003-.

A su paso por las piezas señaladas, se ha mostrado «emocionado» y ha manifestado que para él es «un honor estar en este museo dedicado a la figura de este gran arquitecto de la alta costura al que mi madre tanto admiraba». Dichos conjuntos se encuentran dentro de la primera presentación al público de la colección, configurada por 90 piezas significativas de su trayectoria, una selección parcial del importante fondo de obras de Balenciaga que custodia este museo.

Tras la firma en el libro de visitas del museo, se le ha obsequiado con el catálogo de la exposición actual. El Príncipe Alberto II de Mónaco ha prometido repetir su visita, ya que espera donar otras piezas diseñadas por Balenciaga que custodia la Casa Real monegasca. Además, ha entregado sendos regalos a la consejera de Cultura, concretamente un placa del aquarium de Mónaco, y a la vicepresidenta de la Fundación, a la que ha obsequiado con un libro sobre Mónaco.

Los cuatro trajes que pertenecieron a Grace Kelly que se encuentran en el Museo Balenciaga son un vestido en tafetán de lana beige de 1962, un conjunto de traje y capa realizado en cheviot de lana gris del mismo año, un vestido de raso duquesa de seda color marfil de 1959 y un conjunto compuesto por chaqueta y falda en cloqué de plata azul, gris y amarillo de 1965.

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