¿Conoce el arte transparente?

El Prado expone asombrosas tallas en cristal de roca

¿Conoce el arte transparente?
Arte transparente - Museo del Prado

Son sólo 20 obras talladas hace siglos en cristal de roca, el llamado cuarzo hialino. Son de pequeño tamaño y podrían pasar desapercibidas para el común de los mortales. Pero su valor es incalculable, y en su tiempo se cotizaron más que los cuadros de maestros como Tiziano. Esta exquisita exposición permite acercarse a una expresión artística absolutamente inconcebible con las prisas de hoy día: obras extraordinarias, fruto de inspiración artística y conocimiento técnico casi increíbles, obras que por su valor artístico y material sólo soberanos y miembros de la alta nobleza se podían permitir poseer, mostrar y usar para pasmo del prójimo.

“Arte transparente. La talla de cristal en el Renacimiento milanés” expone 14 piezas del Museo del Prado, junto a otras seis procedentes de las colecciones florentinas de los Médici y de la parisina de Luis XIV. La colección reunida por el Gran Delfín Luis de Francia, hijo de Luis XIV, fue heredada en parte por el rey Felipe V, el primer Borbón español, en 1711. Este conjunto, conocido como Tesoro del Delfín, ingresó en 1839 en el Museo del Prado y, aunque mermado por una accidentada historia, cuenta con piezas importantes, especialmente cristales: cuarenta y siete vasos de cuarzo hialino, dos de cuarzo citrino y uno de cuarzo ahumado. De entre ellas se han seleccionado las mejores, las catorce expuestas.

En el tallado del cuarzo -un mineral que siempre se consideró mágico y sagrado- destacó la ciudad de Milán en la segunda mitad del siglo XVI, justo en el período en que pertenecía al imperio español, y en la muestra están representados su dos talleres más importantes, el de la familia Miseroni (que incluye obras del taller que abrieron también en Praga para  surtir al emperador Rodolfo II) y el de los Sarachi, así como dos de los principales artistas que trabajaban de forma individual, Francesco Tortorino y Annibale Fontana. El elegante y deslumbrante montaje de la sala donde todas ellas se exponen, se complementa con algunas pinturas, entre ellas la de La familia Miseroni en su taller de Karel Škréta, y otros objetos (un grabado y dos medallas). Y la ocasión de contemplar una fabulosa muestra en bruto de la cristalización del cuarzo hialino (SiO2), conocido como “cristal de roca”, el material en estado natural sobre el que realizaba la talla.

El excepcional conjunto se exhibe de manera que el visitante pueda apreciar visualmente todos los detalles; y a disposición del público habrá tabletas digitales, especialmente concebidas por Samsung para la ocasión, con panorámicas en 360º y ampliaciones al máximo detalle, junto con una cuidada contextualización visual: el Milán en el siglo XVI, los distintos talleres y artistas, las técnicas y modelos, los usos y finalidades de las piezas y su valoración económica.

El cristal de roca es una gema natural, un mineral que se trabaja retirando materia, y no por moldeo o modelado. Su talla era una tradición milenaria que alcanzaría en el Milán del siglo XVI su mayor esplendor. Algunos de los cristales expuestos se inspiraron en dibujos y grabados de hallazgos arqueológicos, interpretados de diversas maneras a veces caprichosas. Otro motivo recurrente son los animales fantásticos, de los que es buen ejemplo el caquesseitão, supuestamente avistado en Sumatra por los portugueses en el siglo XVI.

La realización de los vasos, con métodos celosamente guardados, exigía tiempo, un notable esfuerzo y una excepcional destreza. Cada uno pasaba por diversas fases que obligaban a trabajar en equipo, en un sistema de talleres familiares. Los cristallari les daban forma y realizaban el ahuecado (arte grossa), y los intagliatori se ocupaban de las escenas historiadas y las decoraciones (arte subtile o minuta). En cuanto a sus decoraciones, los asuntos preferidos estaban inspirados en la Antigüedad, principalmente en las Metamorfosis de Ovidio, y en historias relacionadas con el agua y el vino que podían incluir pasajes religiosos, todo ello magistralmente elaborado y enriquecido con una fuerte carga simbólica y teórica. Se exhibían especialmente en los banquetes, solemnidades donde las virtudes públicas del príncipe, su magnanimidad y liberalidad, su refinamiento, cultura y elegancia, habían de quedar claramente expuestas.

Como argumenta Leticia Arbeteta, desvelar los secretos y distintas lecturas que contienen estas singulares obras no es tarea fácil: su concepto del arte, en ocasiones, denota grandes conocimientos sobre la historia, la filosofía o las ciencias naturales. Se advierte también cierto sentido del humor e incluso coinciden con aspectos del arte contemporáneo, que implica activamente al espectador.

Que el Museo del Prado encierra tesoros desconocidos y sorpresas sin fin hasta para el más habitual de sus visitantes, es un hecho que se constata crecientemente en los últimos tiempos a medida que las circunstancias han forzado a su competente equipo a fijarse más en lo que ya tiene y ofrecer más y mejores exposiciones temporales que descubren y revalorizan aspectos inéditos de sus fondos, que relacionan de forma novedosa escuelas, temáticas y colecciones diversas que revalorizan y actualizan una riqueza casi inabarcable. Descubramos todos los días nuevos aspectos inéditos de un lugar único en el mundo, el Museo del Prado.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 8
Despliegue: 8
Comisariado: 8
Catálogo: 8
Documentación a los medios: 8
Programa de mano: 8

Museo Nacional del Prado
Sala D. Edificio Jerónimos
Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés
Comisaria: Letizia Arbeteta Mira, conservadora de Museos
Del 14 de octubre 2015 al 10 de enero 2016

La tarifa única de entrada al Museo es de 14 euros (reducida o gratuita, conforme a
las condiciones habituales ya establecidas) y permite la visita a la colección permanente,
la exposición “El Divino Morales” y a las exposiciones temporales coincidentes con su
calendario de apertura.

De lunes a sábado de 18.00 a 20.00 horas, y domingos y festivos de 17.00 a 19.00
horas, todos los visitantes que quieran acceder a la exposición podrán beneficiarse de
una reducción en el precio de la entrada individual que les corresponda, así los
visitantes con tarifa general adquirirán una entrada reducida por importe de 7 euros y
los colectivos con derecho a entrada reducida podrán adquirir la entrada con una
reducción del 50%, es decir, a un precio de 3,50 euros

El horario de visita a la exposición será de lunes a sábado, de 10.00 a 20.00h, y
domingos o festivos, de 10.00 a 19.00h.

Actividades relacionadas con la exposición
Programa completo en www.museodelprado.es.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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