Tesoros y visiones de toda una cultura

La Hispanic Society de Nueva York muestra una colección excepcional

Tesoros y visiones de toda una cultura
Tesoros de la Hispanic Society of America - Museo del Prado

Pocas exposiciones tienen este calado. Una competente mirada exterior al universo artístico aportado desde España a lo largo de su dilatada y compleja historia. Paseo de tres milenios en ocho salas deslumbrantes. Tesoros, tesoros ciertos, y visiones, visiones plenas, de una presencia vigorosa y constante que hoy no somos capaces de valorar sin prejuicios vanos ni vanaglorias fatuas. Archer Milton Huntington creó en 1908 la Hispanic Society Museum & Library en Nueva York (cuando nuestra imagen en ese país pasaba por sus horas más bajas tras la guerra de 1898) y con ello ganó el pulso de los siglos a otras visiones sesgadas. Es mejor tarde que nunca para reconocer su aportación e incorporarla a nuestro horizonte individual y colectivo.

La Hispanic Society posee la más importante colección fuera de nuestro país de arte hispanoamericano -de España y su imperio colonial histórico-, con más de 18.000 piezas que abarcan del Paleolítico al siglo XX, y una biblioteca extraordinaria con más de 250.000 manuscritos y 35.000 libros raros, entre los que se incluyen 250 incunables. Ninguna otra institución en el mundo, incluidas las españolas, permite por sí sola un recorrido tan completo por nuestra historia, arte y cultura. Para montar algo semejante habría que sumar las aportaciones de varias de nuestras instituciones estatales, del Museo Arqueológico a la Biblioteca Nacional.

Piezas arqueológicas, escultura romana, cerámicas, vidrios, muebles, tejidos, metalistería, arte islámico y medieval, obras del Siglo de Oro, arte colonial y del siglo XIX latinoamericano y pintura hispana de los siglos XIX y XX componen un recorrido cronológico/temático donde la pintura española, con obras tan relevantes como La Duquesa de Alba de Goya o El Conde-Duque de Olivares de Velázquez, retornan quizás en una ocasión única.

Ubicada en la parte alta de Manhattan, la Hispanic Society abrió sus puertas en 1904 por el empeño personal de Archer Milton Huntington (1870-1955), un coleccionista e hispanista americano que quiso crear una institución que, a través de una biblioteca y unas colecciones de arte elegidas de manera muy cuidada y sistemática, fomentara la apreciación rigurosa de la cultura española y su aportación al conjunto.

“Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico” es una exposición de proporciones nada habituales, pues consta de más de doscientas obras -pinturas, dibujos y esculturas, piezas arqueológicas y de artes decorativas, además de textiles y mobiliario y manuscritos y documentos de su biblioteca- y ocupa todas las salas de exposiciones temporales de la ampliación del Prado, parangonando la de “El Hermitage en el Prado” de 2012: como entonces, un museo ajeno dentro del nuestro.

El cierre por reforma de la sede de la Hispanic Society ha permitido traer a España lo mejor de sus colecciones; muchas de las obras que se presentan no se habían hecho públicas hasta ahora o permanecían inéditas, como los relicarios de santa Marta y santa María Magdalena de Juan de Juni, o el grupo de madera policromada, vidrio y metal titulado las Postrimerías del Hombre, atribuido al ecuatoriano Manuel Chili, Caspicara; y otras, se han recuperado recientemente como el extraordinario Mapa de Tequaltiche, que se creía perdido. Sin embargo, y por encima del valor individual de cada obra, la contemplación del conjunto contextualiza la magnitud de una historia de más de tres milenios de cultura hispánica en la Península Ibérica, América y Filipinas, la calidad de una colección que ningún otro museo fuera de España puede igualar, y la pasión de un coleccionista que puso todos sus recursos y conocimientos al servicio de la idea de crear un museo español en América.

La extraordinaria selección de pintura incluye obras maestras como el Conde-Duque de Olivares de Velázquez, La Piedad del Greco, El hijo pródigo de Murillo, Santa Emerenciana de Zurbarán o la emblemática Duquesa de Alba de Goya, expresamente restaurada para la ocasión. A estas obras se unen otras representativas del modernismo y posimpresionismo español de Zuloaga, Sorolla o Santiago Rusiñol. La selección de esculturas es espléndida. Se muestra también una importante selección de piezas arqueológicas entre las que destacan joyas celtibéricas, cuencos campaniformes y un broche de cinturón visigodo. Completa el recorrido una significativa selección de artes decorativas, con piezas de orfebrería renacentista y barroca, cerámica de Manises, Talavera y Alcora, o un delicadísimo Píxide de marfil con monturas de plata dorada. Junto a ellas, curiosas piezas textiles como un Fragmento de la túnica del príncipe Felipe de Castilla y una pieza de seda nazarí.

Los imponentes fondos de la Biblioteca de la Hispanic Society se mostrarán mediante un montaje excepcional que permitirá apreciar en todo su esplendor manuscritos tan relevantes como el Privilegio emitido por Alfonso VII rey de Castilla y León, las excepcionales Biblia sacra iuxta versionem vulgate y Biblia hebrea; cartas únicas como las Instrucciones del Emperador Carlos V a su hijo Felipe, o la Carta dirigida a Felipe II por Isabel I de Inglaterra. Y destacados ejemplos cartográficos como el Mapamundi de Juan Vespucci.

Archer Milton Huntington, el fundador de la Hispanic Society of America, era heredero de una de las mayores fortunas de los Estados Unidos y cultivó desde su adolescencia un profundo interés por el mundo hispánico. ¿Por qué precisamente España y su legado? No sabemos. Formó en apenas cuarenta años una biblioteca y un museo concebidos para alentar el estudio del arte hispánico, y paralelamente desarrolló una importante labor editorial para poner al alcance de los hispanistas libros raros y manuscritos en ediciones facsímiles. Se nos dice que Huntington priorizó la compra de obra fuera de España para no privar al país de sus tesoros artísticos, hizo progresar el hispanismo en Estados Unidos, y participó también activamente en patronatos de numerosos museos españoles, siendo elegido miembro de las principales reales academias españolas.

La primera parte de la exposición (salas A y B) propone un recorrido cronológico y temático por la producción artística en España y América Latina, con piezas arqueológicas procedentes de yacimientos de la península, escultura romana, magníficos ejemplos de cerámicas, vidrios, muebles, tejidos, metalistería y joyas islámicas y cristianas medievales así como del Siglo de Oro. Particular relevancia juega la pintura española y el arte colonial. Incluye un ámbito dedicado a la biblioteca de la Hispanic Society, una de las más importantes del mundo. La planta superior (sala C) ofrece una amplia selección de la mejor pintura española del siglo XIX y principios del XX y una excepcional galería de retratos de la flor y nata de la intelectualidad española de la época, con la que Huntington trabó estrecha relación. Tras la Primera Guerra Mundial Huntington frenó su búsqueda de adquisiciones para la Hispanic, pero mantuvo vínculos con el arte español a través de varios pintores, principalmente Joaquín Sorolla, a quien encargó la famosa serie de las regiones de España para la Hispanic Society. Finlmente, en la sala D se proyecta un documental que narra la historia la Hispanic Society. El catálogo está a la altura de una exposición excelentemente montada en la que no hay nada redundante y todo es de enorme interés.

Esta institución estadounidense merecería un apoyo especial del gobierno español para aprovechar su posición estratégica como embajadora de una de las culturas influyentes del mundo en la que es la capital oficiosa del mismo. La Hispanic Society necesita fondos para mostrar sus tesoros y visiones, y ha llegado el momento de respaldarla.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 9
Despliegue: 8
Comisariado: 9
Catálogo: 8
Programa de mano: 8
Documentación para los medios: 9

MUSEO DEL PRADO
Edificio Jerónimos. Salas A, B y C
Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico
Del 4 de abril al 10 de septiembre de 2017
Organizada por el Museo del Prado y la Hispanic Society of America
Patrocinada por la Fundación BBVA
Comisarios: Mitchell A. Codding, director de la Hispanic Society of America, y Miguel Falomir, coordinador científico, director del Museo Nacional del Prado.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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