Yendo leyendo con Rogelio López Cuenca

Retrospectiva de un artista muy comprometido con sus ideas políticas

Yendo leyendo con Rogelio López Cuenca
Rogelio López Cuenca. Yendo leyendo, dando lugar - Museo Thyssen

El Museo Reina Sofía presenta una exposición antológica dedicada a un artista nacido en Nerja en 1959 que practica un panfletarismo visual de tradición izquierdosa y sesgo populista muy crítico con la marcha de la sociedad española y europea en las últimas décadas. Una obra de las que se llamaban antes ‘de denuncia’, que puede congratular a los partidarios del arte politizado, denominado también ‘de compromiso’.

En palabras menos directas, este consagrado creador, -de currículo extensísimo en premios, becas, exposiciones, cursillos e instalaciones protagonizadas en cuatro décadas de trayectoria- se sitúa dentro de la tradición de la crítica institucional y conecta tanto con la pulsión vitalista y transgresora de las vanguardias históricas como con las derivas más heterodoxas del pop a través de un trabajo de creación e investigación artística en torno al lenguaje.
 
Pinturas, fotografías, vídeos, instalaciones y fotografías de gran formato intervenidas con oleo forman la  retrospectiva, en la que destaca una tienda a tamaño natural de souvenirs picassianos), y que culmina con Las Islas, un conjunto de piezas creadas especialmente para esta ocasión el cual significa otra vuelta de tuerca en sus planteamientos intelectuales, destinado a ‘denunciar’ los efectos históricos del colonialismo y su perpetuación en el presente a través de la industria turística, con múltiples soportes y técnicas y diferentes capas de lectura que quieren visibilizar ‘la imposición del Estado colonial patriarcal cuyas consecuencias son perceptibles hasta nuestros días, una relectura crítica de algunos textos y grabados históricos relacionados con el Descubrimiento de América para mostrar la mirada colonial como dispositivo de control y proyección de subjetividades a través de las representaciones estereotipadas de la naturaleza construidas en Europa desde el siglo XV, y su actualización en las fantasías sexuales y raciales del siglo XXI’. Ni más ni menos. En realidad, un conjunto de maniquíes a tamaño real de turistas jóvenes ataviados con camisas estampdas con motivos alegóricos a la conquista.

Es la primera gran exposición retrospectiva que se le dedica y aborda también las políticas migratorias y la memoria histórica, además de la crítica poscolonial y a la instrumentalización del arte y la cultura en procesos de especulación urbanística; indaga en la manera en la que se construyen los relatos hegemónicos en los ámbitos político-económico y sociocultural, explorando las fisuras que se pueden abrir en ellos; quiere diseccionar cómo opera el poder contemporáneo. El balance de tan largo programa político nos parece más balbuceante que articulado, más superficial que penetrante, y más sesgado que perspicaz.

Su Bandera de Europa (1992), a partir de doce logotipos de grandes empresas sustituyendo las estrellas representativas de los Estados miembros de la Unión Europea, es ejemplo de su uso y distorsión del eslogan publicitario, de las señalizaciones, de carteles y anuncios que quiere cuestionar la centralidad que los valores de originalidad y genialidad en el mundo del arte, algo en muy avanzado proceso de revisión desde la irrupción de las vanguardias, y que resulta a estas alturas déjà vu y reiterativo.
 
La muestra comienza con la obra Poem que nos acerca a los trabajos que el artista realizó, en colaboración con otros creadores, en el contexto poético español de la década de los 80, combinando collage, el apropiacionismo y el détournement en la línea de Schwitters, Mallarmé, Broodthaers, Brossa, nada nuevo bajo el sol experimentando  con grafías, espacialidades y sonoridades dentro y fuera de las páginas del libro. Manteniendo la dimensión lingüística en su práctica artística participará en experiencias de creación colectiva como la banda pop Peña Wagneriana, el grupo de “música maquinista proletaria” UHP o la Agustín Parejo School, en busca de la confluencia de la poesía y la escritura con las artes visuales y las narrativas mediáticas. Toda esa corriente que rinde culto al libro impreso, a la literatura, al lenguaje escrito, en el momento que las palabras aparecían destronadas por las imágenes, ese estúpido eslogan de una imagen vale mil palabras, dado la vuelta como un  calcetín en este imperialismo visual que nos anega.
 
Para López Cuenca en los años 80 y 90 la palabra y el texto escrito han sido siempre elementos fundamentales,  juega con ellos en sus diferentes idiomas creando mensajes y recreando citas de poetas como Pessoa o Baudelaire. En el mural Que surja (1991) desmonta y reorganiza la escritura de un verso del poeta chileno Vicente Huidobro a modo de valla publicitaria dentro del proyecto Imaquinaciones, organizado por la Comisión Nacional para la Conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América. A finales de los noventa, Rogelio López Cuenca llegan sus cartografías alternativas en ciudades tan diversas como Valparaíso, Mataró, Roma, Lima o Ciudad de México. ‘Mapa de Valencia’ es el resultado de la investigación llevada a cabo por un grupo de trabajo de la Facultad de Bellas Artes en 2015. Y su políticamente supercorrecta recuperación de la memoria histórica está representada por ‘Málaga 1937’ (2007), en la que se recrea en el éxodo y matanza de los miles de personas que huyeron de Málaga a Almería por la carretera N-340 en la madrugada del 7 al 8 de febrero de 1937, afirmando encima que ‘el volumen desmesurado de relatos orales, fotografías, artículos de periódicos escritos en varios idiomas, poemas, películas y mensajes radiofónicos es directamente proporcional al silencio levantado en torno al acontecimiento’. Seguro que usted no ha oído hablar nunca de este episodio supuestamente silenciado. Y seguro que ha oído hablar muchísismo más sobre la otra cara de la moneda, que derrotado el alzamiento miliyar, la muchedumbre comenzó a asaltar las propiedades de las clases medias y altas malagueñas, que se desató una gran violencia y un gran odio contra la derecha, que la República fue incapaz de controlar el terror desatado y que el número de víctimas de estos ataques fueron, según estimaciones, 3406. López Cuenca debía haberlo recordado todo, para que su recuerdo sirviera.
 
Pero en 2004 la Diputación Provincial de Málaga invitó a Rogelio López Cuenca a realizar un memorial como homenaje únicamente a las víctimas del éxodo y la masacre provocada por la caída de Málaga en poder de las tropas franquistas en 1937 y él sirvió un proyecto multimedia de recuperación de la memoria histórica desplegado en diversos planos: exposiciones y publicaciones, el sitio web malaga1937.net y un espacio público en Torre del Mar en 2007. Arte y política.
 
En cuanto a sus reflexiones sobre el turismo de masas, la conversión de las ciudades en «ciudades marca, la turistificación y museificación, gentrificación y especulación, destrucción de infraestructuras envejecidas y expulsión de los residentes, y en este sentido el paradigmático caso de la ciudad de Málaga y su “picassización”, es un proceso que López Cuenca investiga desde hace más de una década, que se materializa en obras como Paradiesstadt o Paradis immobilier (ambas de 2011), y que refleja como la construcción de la “marca Málaga” se realizó a partir de la apropiación de la figura de Picasso como motor económico a todas las escalas de la ciudad, convirtiéndose en leitmotiv de restaurantes, bares, tiendas y un largo etcétera., acompañado tood ello de una especular “malagueñización” de Picasso: la creación de un Picasso típicamente andaluz, ‘una imagen contrapuesta a la que se tenía de él como el artista cosmopolita y republicano por excelencia’. Casi de todo Picasso (2011) es esa pieza ya citada que tiene la apariencia de una tienda de recuerdos turísticos, algunos reales, muchos producidos por el artista de manera que resulte complicado distinguir cuáles son los reales y cuáles no ya que, en palabras del artista, “en ocasiones son más increíbles los reales que los que se hacen con un afán de parodiarlos”. 

A este artista parece preocuparle sobre todo en la actualidad el turismo de masas, y aunque coincidimos en verlo como factor de desestabilización social no deberíamos olvidar que la par está mejorando la vida de muchas poblaciones autóctonas y dando satisfacción a una mayoría que nunca había tenido acceso a los viajes como fuente de placer y ocio. En su enfoque y el del seminario que va a dirigir en el Museo Reina, el turismo es una actividad económica que produce una transformación profunda en las ciudades, en los modos de vida y en los imaginarios identitarios y ciudadanos. El arte se encuentra atrapado en una situación contradictoria respecto a esta nueva época del turismo ubicuo. Por un lado, sirve como reclamo y coartada sofisticada a una experiencia turística supuestamente singular e irreemplazable y consigue activar la implacable maquinaria transformadora de ciudades e historia en toda su perfección. Por otro, la capacidad del arte de hacer circular representaciones e imágenes emblemáticas y de cortocircuitar la perfecta alianza entre turismo y capital parece el único recurso para escapar de esta nueva era del ocio total.

Rogelio López Cuenca realiza instalaciones y composiciones visuales como otros tesinas escritas o discursos orales, en defensa pura y dura de su visión del mundo, de sus ideas políticas. Tiene todo el derecho a hacerlo pero hay que recordar que siempre que se ha hecho así en el arte, se ha fallado. Es el arte, amigos.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 5
Despliegue: 7
Comisariado: 7
Catálogo: 8
Folleto explicativo: n/v

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
‘Rogelio López Cuenca.  Yendo leyendo, dando lugar’ 
3 de abril de 2019 – 26 de agosto de 2019   
COMISARIADO:  Manuel Borja-Villel
COORDINACIÓN:   Belén Díaz de Rábago y Nur Banzi
Edificio Sabatini. 3ª Planta. 

-Seminario: Turismos. Arte y ocio en la era de la circulación total
Día 12 de junio a las 19:00 horas. Sala de Protocolo. Edificio Nouvel
(Entrada gratuita hasta completar aforo)
 Este seminario de un día, con la participación del artista Rogelio López Cuenca, Eugenia Afinoguénova, José Díaz Cuyás, Alicia Díez de Valdeón y Carmelo Vega, examina estos nuevos paradigmas. En colaboración con el grupo de investigación interuniversitario TURICOM.  La experiencia turística: Imagen, Cuerpo y Muerte en la cultura del ocio. (Programa sujeto a cambios).

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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