Cae el último secreto

Desvelado el enigma: Velázquez usó una cámara oscura para pintar ‘Las Meninas’

Artistas como Vermeer, Caravaggio, Rembrandt y Van Eyck manejaban con total soltura instrumentos ópticos para dibujar sobre un papel una imagen reflejada por un espejo o lente

Desvelado el enigma: Velázquez usó una cámara oscura para pintar 'Las Meninas'
Las Meninas, de Velázquez. PD

Resuelto el misterio. De momento…

En «El conocimiento secreto», su didáctico libro sobre las técnicas y secretos de los grandes maestros de la pintura europea, David Hockney aseguraba que artistas como Vermeer, Caravaggio, Rembrandt y Van Eyck manejaban con total soltura instrumentos ópticos para dibujar sobre un papel una imagen reflejada por un espejo o lente.

Una aproximación a la cámara oscura, antepasado directo de las cámaras fotográficas, de la que también habría echado mano Velázquez a la hora de pintar «Las Meninas», según un estudio del profesor e investigador de la Universidad Politécnica de Cataluña Miguel Usandizaga. «Sin esta máquina, Velázquez no habría podido conseguir con tal perfección la duplicación del espacio real en el cuadro, el efecto -¡tan barroco!- de la confusión entre la realidad y su representación», sostiene Usandizaga, investigador de la UPC, amén de arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura del Vallés, en las conclusiones de sus pesquisas.

Una investigación de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), llevada a cabo con técnicas de dibujo asistido por ordenador (CAD), sostiene que Diego Velázquez habría usado una cámara oscura para pintar Las Meninas.

El autor de la investigación, el profesor de arquitectura Miguel Usandizaga, inició en el año 2000 una investigación cuyos resultados se han hecho públicos este 30 de julio de 2020 y que ha permitido llegar a nuevas conclusiones sobre la considerada obra maestra del pintor barroco.

Según señala Usandizaga, «la perspectiva y las líneas generales del cuadro fueron trazadas por Velázquez utilizando una cámara oscura de tipo cabina».

Más tarde, invirtiendo el funcionamiento de la cámara -iluminando su interior y oscureciendo la habitación-, «Velázquez proyectó el cuadro pequeño sobre un lienzo más grande en blanco y trazó las líneas generales del cuadro siguiendo la proyección» para a continuación «completar el cuadro grande».

El último paso llevado a cabo por Velázquez, afirma Usandizaga, fue encargar a su yerno y discípulo, Juan Bautista Martínez del Mazo, la copia de las figuras del cuadro grande sobre el pequeño, para venderlo posteriormente.

Así se concluye que Las Meninas que forman parte de la colección de Kingston Lacy, en el condado de Dorset (Reino Unido), no son una reproducción del cuadro de Velázquez hecha por Martínez del Mazo -como se ha creído históricamente-, ni tampoco un modeletto o esbozo de Velázquez previo a la pintura del cuadro grande, como sostienen algunos investigadores actuales.

Para el arquitecto e investigador, se trata del «negativo pictórico» del cuadro grande, una obra iniciada por Velázquez y completada por el discípulo, con autoría, por tanto, los ambos pintores.

Proceso de análisis

La técnica de dibujo que ha permitido a Miguel Usandizaga desvelar los misterios de la creación de Las Meninas es la deconstrucción perspectiva, un «procedimiento inverso al de la construcción geométrica de la perspectiva, un análisis gráfico que ofrece posibilidades prometedoras si se hace con ordenador y software de dibujo en dos dimensiones», según el arquitecto.

Sobre Las Meninas, el estudio se ha llevado a cabo a partir de unas reproducciones fotográficas de las dos obras, que el arquitecto ha calcado con CAD y después las ha sobrepuesto y comparado.

El investigador sostiene que «al comparar nuestros calcos de las dos versiones del cuadro comprobamos que las perspectivas y las líneas rectas que definen los rasgos generales del espacio del cuadro eran, salvo la diferencia de tamaño, prácticamente idénticas» y una copia con esta precisión de un cuadro a otro «no puede conseguirse a simple vista y sí utilizando una cámara oscura».

En cuanto a los personajes, el investigador sostiene que «eran bastante diferentes entre un cuadro y otro» y que lo primero que le llamó la atención al compararlas fue la existencia, en el cuadro que se conserva en Kingston Lacy, de una línea vertical de ocho centímetros rematada en su parte inferior en punta de flecha, entre las piernas de Nicolasito Pertusato, un detalle situado en la parte inferior derecha del cuadro que no aparece en Las Meninas del Prado.

Este detalle demuestra, según el arquitecto, que el cuadro de Kigston Lacy «no puede ser una copia posterior del cuadro del Prado». Usandizaga es profesor de la Escuela de Arquitectura del Vallès (ETSAV) de la UPC e investigador del grupo de investigación Análisis Críticas de la Modernidad: Arquitectura y Ciudad de esta universidad.

 

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