Un alegato bailado para agitar un Festival que se acaba

Los británicos 'DV8 Physical Theatre' llegan con 'Can We Talk About This?' (¿Podemos hablarlo?)

Un alegato bailado para agitar un Festival que se acaba
Sin miedo a polemizar

Contradicciones Islam-Occidente, fusión de la palabra y el baile en un drama documental

Can We Talk About This?’ (¿Podemos hablarlo?) se confirmó como una de las propuestas más interesantes del Festival de Otoño en primavera que ya termina.

Seguramente la más arriesgada, la más polémica y por ello la más importante por encima de las de Brook y Lepage. Fondo y forma se unen en desafiar los convencionalismos. Aciertos y desaciertos como en todo lo nuevo.

La compañía británica DV8 confirma su compromiso en este mundo convulso y su vanguardismo en el panorama artístico internacional.

El seismo de la crisis actual, el hundimiento de muchos paradigmas y la perspectiva de estar entrando en una nueva y no por ello mejor era, nos tiene a todos atribulados. Temporalmente, otros grandísimos problemas como el auge del islamismo fanático, las dificultades de integración de la enorme inmigración llegada a Occidente y el choque de civilizacionnes han pasado a segundo plano, lo que no quiere decir que hayan desaparecido sino todo lo contrario. Lloyd Newson sin dejarse influir por los vaivenes de la contaminación mediática se ha centrado en tal panorama porque le parece el más importante. Y ha construido un alegato contra el modelo de integración denominado multiculturalista que ha aplicado su país y que tantos seguidores acomododados tiene en el nuestro. Resucita el ‘laissez faire, laisser passer’, se impone el más cínico e hipócrita relativismo. Hacer la vista gorda. Mientras no me afecte…

El multiculturalismo significa que todos somos iguales, que una tradición que lapida a una adúltera es igual a una que respeta sus derechos individuales. Que el islam puede hacer lo que le dé la gana con sus seguidores. Que los musulmanes en Europa puede y deben mantener sus costumbres retrógradas y no cumplir las leyes vigentes. Este es el problema que se aborda. Si a usted no le importa, le desaconsejamos la cita con DV8. Dentro de unos días se reestrena ‘Follies’.

Porque Newson ha montado un espectáculo basado en la palabra, en el análisis pormenorizado de una larga serie de escándalos que han sacudido efímeramente a Europa en las últimas décadas antes de volver a su postura favorita, la del avestruz atontolinado. Un prolijo y fatigoso relato de violencias e injusticias generadas por el fanatismo islamista, entre las que todo el mundo puede recordar la persecución durante décadas de Los versos satánicos y de su autor Salman Rushdie, el asesinato del director de cine holandés Theo Van Gogh o la histeria sectaria generada por los chistes sobre Mahoma publicados en 2005 por un periódico danés.

Los testimonios no son aquí fugaces complementos sino el centro de la pieza. Los actores recitan parrafadas interminables mientras las bailan sobre músicas ambientales lejanas. Hablar y bailar son actividades imposibles de simultanear y aquí está la principal aportación del espectáculo: la extraordinaria pericia y belleza con que los nueve actores-bailarines recitan sus sucesivas intervenciones mientras interpretan una danza queda, una coreografía de ademanes insistentes y repetitivos que subrayan con eficacia deslumbrante sus palabras, sus discursos, sus argumentos, sus posiciones. Un auténtico portento que únicamente la dificultad de seguir los subtítulos de una obra con tanto texto y en inglés, supone para otros públicos, que si atienden a la traducción pierden buena parte del encaje de bolillos que se desarrolla en el escenario.

Así, la aportación esencial del montaje -el alfabeto corporal, el despliegue gestual que ilustra y anima un texto muy largo, difícil de seguir y un tanto reiterativo- se eclipsa bajo la penosa obligación de la continua lectura de la traducción, lo cual hace más duro el peso del texto que nos anega. Un problema que Lloyd y DV8 habrán palpado seguramente en los cinco países no anglófonos quenhan visitado antes de llegar al nuestro.

Tras analizar el nudo gordiano de esta británica, sólo queda insistir en el enorme mérito y desafío de la interpretación, en lo correcto de la escenografía siempre en segundo plano pero nunca vulgar o manida, en el alto nivel artístico y técnico de todo el equipo puesto al servicio de la idea y la batuta de un señor con cosas que contar, ideas que defender y voluntad y valor para hacerlo.

Nos parece que su tesis es impecable y que cuanto antes se reconozca que los emigrantes deben integrarse en los países que les acogen, será mejor para todos. O quizás sea demasiado tarde. En todo caso, hay diferentes opiniones, es un antiguo debate condenado a proseguir, y se puede disentir como el espectador que ayer abandonó la sala dando gritos de desacuerdo. Lo que hay que reconocer es que así se eleva el nivel del público y la imperiosa necesidad de desarrollar su capacidad de diálogo entre opuestos, de comparación entre posturas, de valoración respetuosa del diferente pensar.

Políticas multiculturales, libertad de expresión y censura. Conflicto de intefreses. Pugna entre derechos y deberes. Contradicciones del Islam con Occidente. Fusión de la palabra y el baile en un drama documental en las antípodas del entretenimiento banal y el escapismo nefasto.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 9
Texto: 7
Dirección: 9
Interpretación: 9
Escenografía: 7
Música: 7
Producción: 9

Festival de otoño en primavera
Teatros del Canal
DV8 Physical Theatre
www.dv8.co.uk
CAN WE TALK ABOUT THIS? (¿PODEMOS HABLARLO?)
Concepción y dirección: LLOYD NEWSON

31 de mayo, 1 y 2 de junio a las 20’00 y 3 de junio a las 18’00. Estreno en Madrid
País: Reino Unido
Idioma: Inglés (sobretítulos en español)
Duración aprox.: 1 hora y 20 minutos (sin intermedio)
Año de producción: 2011

Intérpretes: JOY CONSTANTINIDES, LEE DAVERN, KIM-JOMI FISCHER, ERMIRA GORO, HANNES LANGOLF, SAMIR M’KIRECH, CHRISTINA MAY, SEETA PATEL, ANWAR RUSSELL, IRA MANDELA SIOBHAN

Asistente de dirección: ELIZABETH MISCHLER
Escenografía y vestuario: ANNA FLEISCHLE
Diseño de iluminación: BEKY STODDART
Vídeo artista: TIM REID
Coreografía: LLOYD NEWSON e INTÉRPRETES
Asistentes coreográficos: ERMIRA GORO, HANNES LANGOLF, IRA MANDELA SIOBHAN
Director de producción: JAMIE MAISEY
Director técnico: TOM PATTULLO
Escenario: MATT DAVIS
Sonido: EAMON WALSH
Operador de luces: BEN DODDS
Programador y operador de vídeo: KATHLEEN POWELL
Construcción de decorado: ROCKET SCENERY

Habrá un encuentro de DV8 Physical Theatre / Lloyd Newson con el público en la Sala Negra de los Teatros del Canal, el sábado 2 de junio a las 18.00 (aforo limitado).

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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