Evocación acertada de Raquel Meller

Un gran musical nuestro -sin parafernalias a lo Broadway- le espera en el teatro Reina Victoria

Evocación acertada de Raquel Meller

No todo son decepciones. Al contrario, la cartelera siempre tiene sorpresas gratas como es el caso de ‘Por los ojos de Raquel Meller’, un espectáculo de modesta factura y humilde concepción, con el que el teatro privado madrileño, que arriesga y juega en inferioridad de condiciones, vuelve a dar lecciones al teatro público subvencionado, que tantas veces decepciona.

Hugo Pérez lleva media vida tras la idea, ha escrito el guión y se hace cargo de la coreografía, figurines y dirección de un proyecto que llevaba ya siete años sobre tablas alternativas cuando al fin el productor Juanjo Seoane y el empresario Enrique Cornejo lo retoman para uno de los teatros emblemáticos de Madrid, el Reina Victoria, donde se estrenaban las mejores comedias en el siglo pasado.

Un gran musical autóctono con un guión equilibrado, lejos de las hagiografías al uso, una escenografía de mínimos mejor que muchas de máximos, una iluminación extraordinaria y ocho mujeres y dos hombres sobre el escenario que se multiplican hasta parecer un enorme reparto. Y música en directo, dos horas sin decaimiento a cargo de tres, sólo tres músicos. Esto es sacar petróleo, todo un ejemplo.

Sobre la gran Raquel Meller, que sacó el cuplé de los garitos y durante los años 20 y 30 del pasado siglo fue una gran figura internacional, se pueden hacer mamonadas ad hoc y enjabonar al personaje; se puede hacer un guión facilón, cronológico y sentimentaloide. O se puede hacer un retrato matizado, un prisma de verdades contrapuestas y leyendas contrastadas, que es lo que ha hecho Pérez. Bien es verdad que el relato a veces se pierde entre decenas de retazos, flashbacks, y apuntes complementarios, pero es rico en matices, muy bien escrito y a veces hasta rimado.

La vida de la Meller son sus canciones y veinte o treinta desfilan por el espectáculo, cada una con su vestuario, su coreografía, sus detalles escenográficos. Riquísimo espectáculo, hermoso de ver, especialmente por haber sido construido con pocos medios, mucha imaginación y gran gusto. El espectáculo no tiene un buen principio y deben pasar quince minutos para poder respirar hondo y entender que vamos a ver algo decente. Le sobran en sus inicios referencias a la semana trágica barcelonesa, pero en cuanto nos trasladamos al taller de costura donde trabaja Paca Marqués López todo empieza a arreglarse.

Maribel Per, la protagonista, lidia con una tarea titánica, hacer de la Piquer en directo sin por supuesto tener su voz. Desconcierta en su primera intervención, pero cumple con creces a lo largo del espectáculo. Todo el elenco la secunda de forma sobresaliente, cantando y actuando, bailando, llorando y riendo sin histrionismos, ampulosidades y sobreactuaciones tan frecuentes en actores y actrices de más fama y cotización. Sin duda que la dirección de Hugo Pérez colabora a su bien estar en el escenario. Lamentamos no poder hablar en concreto de algunos de ellos por no tener documentación precisa sobre los papeles que interpreta cada uno.

Del trío musical que encabeza Mikhail Studyonov hay que decir que funciona a la perfeccción, sin un fallo en el extensísimo repertorio, sin parar de tocar un momento, y haciéndole bien. La escenografía es casi milagrosa a partir de unos cuantos telones, y la iluminación es tan variada y ocurrente que interpreta su propia sinfonía. Es realmente fabuloso el vestuario desplegado y si la protagonista no cambia de atuendo -a cual más bonito y elegante- casi veinte veces, no cambia ninguna.

En definitiva, un espectáculo musical que podía muy bien haber desbarrado en caduca rememoración para la tercera edad nostálgica, y que es viable para públicos nuevos que en su vida hayan oído una copla ni sepan quien fue esta Raquel Meller, portada de la revista ‘Time’, estrella de primera magnitud en Estados Unidos y Francia, que superó en popularidad e ingresos durante varios años a estrellas como Carlos Gardel y Maurice Chevalier, que tuvo admiradoras como Sarah Bernhardt, retratada por Sorolla y elogiada por toda la intelectualidad de la época.

La obra no cansa ni aburre en ningún momento y eso que tiene una duración total de dos horas y media con un cuarto de hora de intermedio, algo que tiene prohibido el médico al buen aficionado. No es perfecta pero puede seguir perfeccionándose. El episodio catalán y en catalán parece sobredimensionado. Las alusiones a las dos españas brazo y puño en alto, trivializan. El final con El relicario no termina de quedar redondo.

‘El espectáculo no es una biografía exacta porque no nace con la intención detectivesca o historicista; más bien ofrece unos ambientes, un aliento femenino, un deambular poético por los hechos. A veces se da una pirueta, otras un trago amargo, las más una intuición acertada o un desengaño. Raquel Meller recibió en vida todos los laureles y conoció el rechazo como todos los grandes del tablado. No pretendemos hacer justicia más que con nosotros y encontrar a nuestra Raquel por un instante gracias a la bendita magia del engaño teatral. Al que no se haya acercado a su figura sorprenderá el alcance de esta semiolvidada cancionista-actriz, ya que su vida está marcada por el éxito masivo, sin precedentes; es incomprensible que su mito no habite en el imaginero colectivo de las nuevas generaciones’, dice Hugo Pérez. El jueves pasado en el teatro había más ‘jóvenos’ que ‘tarras’ y el público aplaudió a rabiar durante todo el espectáculo, exigiendo al finalizar reitreradas salidas a saludar de toda la compañía. Del apoyo del público a partir de la semana que viene depende que siga en cartel. Lo merece con creces.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 8
Texto: 7
Música: 8
Dirección: 8
Interpretación: 8
Escenografía: 8
Iluminación: 9
Vestuario: 9
Realización: 8
Producción: 8
Programa de mano: 6
Documentación a los medios: 4

Teatro Reina Victoria
“Por los ojos de Raquel Meller”, de Hugo Pérez
A partir del 9 de abril de 2013

Idea, guión, espacio, coreografía, figurines y dirección, Hugo Pérez
Dirección musical, Mikhail Studyonov
Diseño de iluminación, Juanjo Llorens
Diseño de escenografía, Alfonso Barajas
Una nueva producción Juanjo Seoane, Tribueñe y Enrique Cornejo

Reparto: Maribel Per, Amanda Puig de Prada, Belén González, Rocío Osuna, Badia Albayanti, Carmen Rdez de la Pica, Chelo Vivares, Iván Oriola y Pablo Rossi.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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