Galanteos venecianos a cargo de Barbieri

Recuperación de una zarzuela de ambiente italiano y música belcantista

Galanteos venecianos a cargo de Barbieri
Galanteos en Venecia - Teatro de la Zarzuela

Francisco Asenjo Barbieri es considerado como el creador del teatro lírico español. Antes de dar con una fórmula genuina y original ensayó importar la horma del bel canto italiano, que tantos y tan brillantes resultados había dado en las décadas anteriores, y Galanteos en Venecia es el ejemplo más genuino. El Teatro de la Zarzuela recupera este título que ya nadie recordaba con buena aceptación del público. Una zarzuela italianizante en cuerpo y alma, en argumento y música; una pieza convencional, llevada a la escena aceptablemente y bien cantada; sin grandes aportaciones musicales ni escenográficas, pero que roza el notable y lo merece.

El enrevesado enredo de su argumento transcurre en la Venecia del siglo XVI aliada del imperio español en la lucha con el Turco. El Conde Grimani, general veneciano, corteja a la joven Laura, haciéndose pasar por un conspirador necesitado de ayuda. Su esposa disfrazada (la Condesa Grimani) descubre sus galanteos y simula simpatías a don Juan, un capitán español tan arrogante y pretencioso como quiere la leyenda. La joven Laura cuida de su padre ciego, Marco, con la ayuda del alocado Pablo que ejerce como lazarillo del antiguo marino. Andrés, su prometido, regresa victorioso de las regatas y deseoso de casarse. Pero las cosas se complican enormemente con la caída de la noche. Habrá una fiesta en palacio llena de malentendidos de resultas de la cual terminan todos llegando a la nave de don Juan, anclada en mar abierto junto a Venecia, donde el capitán español ha escondido a Laura y Andrés, huidos de la persecución del Conde. También han capturado a la Condesa con Pablo, acusados de espionaje. Laura llora porque su novio está dispuesto a volver a la guerra despechado para alejarse de ella. La Condesa aclara a don Juan su confusión, desvelando que es la esposa de su galanteador rival. Cuando llega el Conde dispuesto a asaltar la nave, don Juan intercede y todo termina felizmente, con la reconciliación de los jóvenes novios y la noble pareja. Don Juan se despide regresando a España y los Grimaldi vuelven a la normalidad matrimonial. 

La obra mezcla escenas de intenso drama romántico con chispeantes situaciones de sainete. Francisco Asenjo Barbieri (Madrid, 3 de agosto de 1823 – 17 de febrero de 1894) unas 60 zarzuelas y entre ellas títulos de gran popularidad como Jugar con fuego (1851), Los diamantes de la corona (1854), Pan y toros (1864) y El barberillo de Lavapiés (1874). Cuando estrena esta obra ya ha fallecido hace cinco años Gaetano Donizetti y ya son muy conocidas sus obras L’elisir d’amore o Lucia di Lammermoor, también Roberto Devereu o La fille du régiment. Gioacchino Rossini hace décadas que ha estrenado sus últimos títulos, Il viaggio a Reims y Guillermo Tell, por ejemplo. Y el portento de Vincenzo Bellini ha fallecido veinte años antes, tras estrenar La sonnambula (6 de marzo de 1831 Teatro Carcano, Milán), Norma (26 de diciembre de 1831 Teatro de La Scala, Milán), e I puritani (24 de enero de 1835 Théâtre Italien, París).

Lo que queremos decir es que Barbieri se inspira, y más que se inspira se nutre de los patrones patentados por el bel canto italiano bastante tiempo antes. Las óperas del Bel Canto apuntan al entretenimiento, son fáciles y populares. Para los italianos se quejaba Berlioz “La música es un placer sensual y nada más. Desean una partitura que, como el plato de macarrones, pueda ser asimilado inmediatamente sin que se vean obligados a pensar en el asunto, o incluso prestarle atención.” Según el blog de divulgación Histoclásica, la cavatina, lenta y lírica, estaba destinada a demostrar la capacidad del cantante para sostener una larga frase sin pérdida de la belleza, del tono, el matiz y el color. A la cavatina seguía una última sección denominada cabaletta, en la cual llegaba el virtuosismo. Los belcantistas trabajaban a destajo, podían producir partituras con tanta rapidez porque de hecho componían operas con arreglo a una formula, todas elaboradas  más o menos del mismo modo: a un coro inicial seguían las arias y los conjuntos cuidadosamente calibrados, todos y cada uno en el lugar exacto. Los actos terminaban con coro resonante.

Barbieri aplicó la fórmula, y musicalmente Galanteos en Venecia es belcantismo un tanto tardío. Eso no quita el apreciar sus buenas dotes en la aplicación del molde y el magnífico despliegue de armoniosas composiciones, desde arias a partes corales, pasando por bellos dúos y tríos. Estrenó con éxito relativo y poco más tarde, en octubre de 1956, fue uno de los fundadores de este Teatro de la Zarzuela, en la calle madrileña de Jovellanos, donde el miércoles pasado acudimos a una función de Galanteos en Venecia, puesta en escena por Paco Mir y dirigida musicalmente por el titular de la orquesta del teatro, Cristóbal Soler.

Mir, como era de esperar por su trayectoria como miembro de Tricicle y sus anteriores montajes en este teatro, la exitosa Los sobrinos del Capitán Grant (2001, 2003, 2006, 2009, 2011), y Gran Vía… esquina a Chueca, en 2009, se inclina por una lectura humorística, y aquí introduce un distanciamiento a base de fingir el rodaje de una película, con una escenografía de época, poco afortunada en el primer acto, convincente en el segundo y casi espectacular en el tercero, con las continuas evoluciones del gran navío en escena. En general hay que destacar el movimiento de las piezas que conforman la escena en los tres actos, y la belleza de las mismas en el segundo.

La Orquesta de la Comunidad de Madrid y titular de La Zarzuela, nos pareció poco convincente en el primer acto, aunque posteriormente también mejorara. Juntando escenografía y música, el primer acto puede asustar a los impacientes, pero estos galanteos venecianos van a mejor conforme avanzan, y finalmente consiguen que el balance sea aceptable. Vestuario e iluminación tienen notables altibajos, especialmente en una caracterización del conde que roza lo ridículo.

El reparto cumplió, más en el terreno vocal que en sus escasas dotes actorales, las cuales recordaban el antiguo modo envarado de representar el teatro musical: echamos en falta la asistencia de un especialista que les asesorara en estas lides. El capitán español se hace con el protagonismo de la obra gracias también a la potencia vocal y gran presencia escénica del barítono José Antonio López en el papel de Don Juan, que ya se hizo notar hace unos meses en el papel principal de la ópera El público de Mauricio Sotelo en el Teatro Real. Nos pareció que por encima de todos destacó Sonia de Munck, una soprano habitual en este teatro que estuvo francamente brillante en la romanza del tercer acto, quizás el mejor trozo de toda la obra, y que la mezzo Cristina Faus en el papel de la condesa va creciendo hasta el final. Algo peor es nuestro juicio sobre la actuación del tenor Carlos Cosías en el papel del conde. Juan Manuel Padrón sale bien parado en el largo y central papel de este lazarillo enamorado del vino de Jerez que es Pablo. Al margen ya de las voces, habría que destacar la actuación de los regidores ficticios, Maribel Lara y sobre todo Pepín Tre en cuyo buen hacer se apoya el artificio del montaje.

En resumen, un espectáculo agradable, trufado de gracias como gusta tanto nuestro público, que no llega a hacerse pesado a pesar de sus tres horas de duración. Muy gratificante para el público fiel al género pero incapaz de crear afición nueva. El veneciano Paolo Pinamonti, director del Teatro en estos últimos años, adelanta la terminación de su contrato reclamado por el Teatro San Carlo de Nápoles y se marcha tendiendo este puente con su tierra. El balance es bueno aunque en nuestra modesta opinión un poco escorado en buscar rarezas, similitudes y comparaciones en una programación que por bien escasa para las necesidades del género, a la hora de apostar debería hacerlo por lo mejor del repertorio en montajes que buscaran novedad y excelencia. El nuevo director será Daniel Bianco, un escenógrafo de origen argentino que lleva más de tres décadas vinculado a la escena lírica española, ocupando puestos de coordinador artístico y director técnico en Teatro María Guerrero, Lliure de Barcelona, Compañía Nacional de Teatro Clásico y Teatro Real, y desde 2008 como director artístico adjunto del Teatro Arriaga de Bilbao. Llegará en noviembre y al final de esta temporada conoceremos sus planes.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 7
Dirección musical: 6
Dirección artística: 7
Voces: 7
Orquesta: 6
Coros: 7
Escenografía: 7
Producción: 8
Programa de mano: 6
Documentación a los medios: 8

TEATRO DE LA ZARZUELA
Galanteos en Venecia
Zarzuela en tres actos de Luis Olona
Música de FRANCISCO ASENJO BARBIERI
Días 10, 11, 13, 14, 17, 18, 21, 22, 24, 25, 27, 28 y 30 de octubre de 2015
Estrenada en el Teatro del Circo de Madrid, el 24 de diciembre de 1853
Primera recuperación desde el siglo XIX
Nueva producción del Teatro de la Zarzuela

Ficha Artística
Dirección musical: Cristóbal Soler (días 10, 11, 13, 14, 17, 18, 24, 28 y 30 de octubre) / José Sanchís (días 21, 22, 25 y 27 de octubre)

Dirección de escena – Paco Mir
Escenografía – Juan Sanz y Miguel Ángel Coso
Vestuario – Anna Güell
Iluminación – Nicolás Fischtel (AAI)
Coreografía – Fuensanta Morales
Maestro repetidor – Roberto Balistreri
Ayudante de dirección – Carmen Rosa
Ayudante de escenografía – Alberto Muñoz
Ayudante de vestuario – Núria Cardoner
Ayudante de iluminación – Tito Sainz de la Maza

Reparto
DON JUAN – José Antonio López
PABLO – Juan Manuel Padrón
CONDE GRIMANI – Carlos Cosías
CONDESA GRIMANI – Cristina Faus
LAURA – Sonia de Munck
MARCO – Fernando Latorre
ANDRÉS – Antonio Torres
GENARO – Santiago Nogués
TENIENTE/CABALLERO 2º – Jacobo Muñoz
CABALLERO 1º/ALFÉREZ – Adolfo Pastor
PESCADERO/CRIADO/GRUMETE/REGIDOR – Pepín Tre
REGIDORA/CORTESANA – Maribel Lara
CLAQUETISTA/CORTESANA – Anna Ramos
CLAQUETISTAS – José Sánchez, Alfons Nieto
CORISTAS SOLOS – Ainhoa Martín*, Carolina Masetti*, Milagros Poblador*, Rosa Gutiérrez*Miembros del Coro.

Orquesta de la Comunidad de Madrid
Titular del Teatro de La Zarzuela
Coro del Teatro de La Zarzuela
Director: Antonio Fauró

Edición crítica de la partitura de Víctor Sánchez
Revisión de las partes habladas de Esther Borrego
(Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 2015)
Nueva producción del Teatro de la Zarzuela

Duración aproximada: 3 horas (con un descanso)
20:00 horas (domingos a las 18:00 horas).

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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