Lluvia constante, gran impacto

Una gran crónica negra se repone brillantemente en el Bellas Artes

Lluvia constante, gran impacto
Lluvia constante - Teatro Bellas Artes

Esta pieza de crónica negra, ‘A steady rain’, tiene página propia en la wikipedia en inglés y  va a ser llevada al cine por Steven Spielberg. Su adaptación española fue muy bien recibida el año pasado y por eso retorna merecidamente esta temporada. Muy acertadamente traducida, versionada, dirigida, escenografiada e interpretada hasta conformar una propuesta redonda, se convierte en noventa minutos trepidantes que arrastran y conmueven.

La versión de David Serrano tiene un flojo inicio con los dos protagonistas dirigiéndose al público y provocando esas feas respuestas coreadas más propias de un show infantil que de teatro maduro. Pero pronto coge vuelo. Cada vez que desciende a terrenos tópicos compartidos por cientos de películas sobre una baqueteada pareja de policías en el lado oscuro de la ciudad, autor, director y actores la levantan de nuevo con meandros intrigantes de una trama incesante. La soberbia escenografía atrapa en un sótano hiperrealista que se transforma mágicamente en interiores y exteriores diversos con el único recurso de una iluminación excepcional y el complemento de un vestuario preciso y una adecuada batería de ruidos ambientales, muy visuales valga la contradicción, sugerentes de ese mundo marginal que se esconde en todas las ciudades americanas, Chicago para el caso. Lástima que la historia resulte así de exótica en tantos detalles, lástima que no se trate de una pareja de polis españoles en Cádiz o Pontevedra, en Valladolid o Murcia, lidiando de forma autóctona con nuestra poblada y asombrosa crónica de sucesos.

Sí, son dos polis yanquis, Joey y Denny, por más que se llamen ahora Rodo y Dani, pero la historia de amistad enrrevesada y trayectorias paralelas que han comenzado a diverger, resulta plenamente convincente. Aunque Dani resulta poco o nada simpático, no hay prejuicios ni predisposición molesta a montarnos un rollete de poli bueno y poli malo, sino un magnífico guión de como una cena trivial termina en un agridulce cóctel de amor y muerte, en una frenética sucesión de desastres en las que el acontecimiento esencial de canibalismo queda tan difuminado en esta versión como para pensar que en realidad sobra.

Como caracteriza desde hace décadas al teatro anglo de ambos lados del atlántico -el mejor del mundo sin duda alguna- no hay personajes tópicos ni discursos politizados ni moralejas fáciles, algo a lo que hace ya alguna década se está acostumbrando también nuestro mejor teatro. La trama se enrosca y desenrosca con habilidad para exponer las contradicciones de la vida misma, de todos nosotros, las que hacen repugnante la censura inisidiosa de la corrección política. ¿Estás seguro de que Rodo es mejor persona que Dani? ¿Es el mejor final el que presenta Roff o habría otros posibles?, ¿Y lo de Vero -el más importante de todos los personajes desencarnados que desfilan por la pieza-, qué me dices de la actitud de Vero?

Pueden deducir pues que Lluvia constante es bastante más que un drama de policías. Añadan que sus dos personajes protagonizan una de las mejores interpretaciones vista en nuestros escenarios en los últimos años. De Roberto Álamo y Sergio Peris-Mencheta poco puede añadirse a su merecida fama de grandes actores. Salvo remarcar que a la vista de su trabajo interpretativo en esta pieza hay que acrecentarla si cabe. Impresionan, impactan, emocionan y convencen sin artilugios, sin excesos, con muchos silencios, miradas y gestos de excelencia interpretativa, situando papeles tan broncos a la altura sobresaliente de la escena de la peleea bajo la lluvia, que es la cosa más impactante que hemos visto en mucho tiempo. Cuando Rodo se rebela contra Dani, cuando lo golpea en su pierna herida y lo eleva por los aires, el teatro entero con sus espectadores dentro tiembla desde sus cimientos.

Esta pieza, que se prestaría a producciones cicateras de diálogo estático, ha caído en las mejores manos. Una producción fuera de serie por la que hay que felicitar a todos sus integrantes. El estreno de ayer agotó las localidades y hubo que desalojar a una espectadora desmayada no sabemos si a consecuencia de lo que estaba viendo. Los actores superaron la situación con sangre fría de expertos polis y la ovación final que recibieron fue de las más vibrantes de la temporada.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 8
Versión, 8
Dirección, 9
Interpretación, 9
Escenografía, 8
Producción, 9
Programa de mano, 6
Documentación a los medios, 6

Teatro Bellas Artes
«Lluvia constante»
de Keith Huff
Adaptación y dirección: David Serrano
Del 13 de enero al 14 de febrero de 2016

Reparto:

Roberto Álamo – Dani
Sergio Peris-Mencheta – Rodo

Diseño de Escenografía y Vestuario, Eliza Sanz
Diseño de Iluminación, Juan Gómez Cornejo
Espacio Sonoro, Pelayo Gutiérrez, Eduardo G. Castro, Alejandro López
Ayudante de Dirección, Daniel de Vicente
Traducción, Fernando Masllorens y Federico , González del Pino
Fotografías, Jean Pierre Ledos
Diseño Grafico, Alberto Valle (Hawork Studio)
Productor Asociado, Pablo Kompel
Producción Creativa, Coté Soler
Producción Ejecutiva, Lola Graiño
Dirección de Producción, Ana Jelin
Producción, Producciones Abu S.L., Milonga Producciones, Zoa Producciones, Amantes Venía de Amar, Barco Pirata.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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