Jardiel, un escritor de ida y vuelta

Magnífica recuperación de un gran dramaturgo del siglo pasado

Jardiel, un escritor de ida y vuelta
Jardiel, un escritor de ida y vuelta - Teatro María Guerrero

Parafraseando ‘Un marido de ida y vuelta’, considerada una de las mejores comedias de Enrique Jardiel Poncela, el Centro Dramático Nacional presenta un gran montaje aderezado con otros textos del autor a modo de homenaje reivindicativo. Su director, Ernesto Caballero, realiza una adaptación atrevida e impecable, en la que la puesta en escena realza de forma brillante la gran actuación de un numeroso reparto.

‘Un marido de ida y vuelta’ fue escrita por Enrique Jardiel Poncela durante el verano de 1939. En ella, Pepe, marido de Leticia, fallece repentinamente durante la preparación de una fiesta de disfraces, no sin hacerle jurar a su amigo Paco que ni se le ocurra casarse con su viuda. Por supuesto que Paco no cumple su promesa dando lugar a que retorne el espectro de Pepe a su antigua morada y comience a hacer de las suyas. Comedia de evasión, como correspondía a aquel terrible momento. Pero comedia de relojería puntual, un mecanismo de precisión con escenas ajustadas, personajes definidos y diálogos chispeantes; ingenio a raudales y situaciones divertidas sin caer jamás en la astracanada. Una comedia para estudiarla en los cursos de arte dramático.

Ernesto Caballero, con esta ‘Jardiel, un escritor de ida y vuelta’, se ha metido en ese berenjenal que pocas veces ha funcionado después de que Luigi Pirandello construyera la genial Seis personajes en busca de autor, consistente en introducir al autor en su obra, hacerle hablar con sus personajes, y convertirlo en uno más de la pieza, inerviniendo al inicio y al final y en los dos intervalos entre los tres actos de que consta, para presentarnos retazos de su vida y carácter, especialmente una larga perorata más poética que política justificando su apoyo a Franco en la guerra civil como reacción a la barbarie imperante. Y al autor reencarnado en personaje de su obra le acompaña la inolvidable Eloisa que sale de debajo del almendro donde la dejó Jardiel y reivindica su derecho a aparecer en escena.

‘La semblanza y vida del propio autor se entrelaza, casi a modo de contrafigura, con las andanzas, obsesiones, manías y querencias de Pepe, Paco y Leticia. Este montaje, de inspiración marcadamente pirandeliana, subraya el marcado contraste entre la pura comicidad de la dramaturgia de Jardiel frente al retrato de sus propios conflictos vitales –el contexto histórico de la España que le tocó vivir, su difícil relación con las mujeres (en cualquiera de sus estados y realidades) o los continuos enfrentamientos con buena parte de la crítica y el público de su época–. Un homenaje, casi un manifiesto a favor de este creador visionario que debiera ocupar un justo lugar entre los más grandes dramaturgos del siglo XX’, nos dice Ernesto Caballero.

Y hay que decir que el injerto funciona. Y hay que decir que mejora la pieza, contextualiza su banal trama, acerca al autor y encaja al dedillo. Sin duda que gracias a Jacobo Dicenta, el actor que se desdobla en el protagonista Pepe y en el autor Enrique, quien encabeza un nutrido y acertado reparto, en el que con Lucía Quintana como Leticia y Eloisa, y Paco Ochoa como Paco, forma un trío sencillamente sobresaliente.

Junto al trío, hay acierto general del elenco, interpretación medida y mesurada, austeridad de gestos y ademanes para no perjudicar por exceso el humor intrínseco del texto, su valiosa ironía (tan escasa en los autores españoles) y su destacada inteligencia. Placer de reirse sin chabacanería ni payasadas. Paloma Paso Jardiel (nieta del autor e hija del aún más arrinconado Alfonso Paso) borda a la tía Etelvina, un personaje lleno de enjundia. Juan Carlos Talavera va haciendo crecer a su personaje, ese Díaz perseguido por la desgracia, hasta convertirlo en inconmensurable. Paco Déniz hace el mejor mayordomo -Elías- que hemos visto en mucho tiempo. La entrada en escena de Chema Adeva, ese doctor Ansúrez disfrazado de diablo, es de antología.

Originalísima escenografía de Paco Azorín que es esencial para conseguir una necesaria descontextualización -el escenario imita al teatro en dos enormes gradas semicirculares que terminarán izándose al cielo-, y el vestuario más apabullante de los últimos tiempos, un desfile deslumbrante a cargo de Juan Sebastián Domínguez, no sólo por su enorme cantidad -disfraces para todos, ropa de calle y de casa para los protagonistas, media docena de trajes para una elegantísima Leticia- sino esencialmente por su calidad y hechura.

Una versión que mejora al original. Una dirección escénica y actoral de primera categoría. Y una puesta en escena e interpretación acertadas. Una gran producción del Centro Dramático Nacional y un homenaje merecido a ese gran escritor que fue Enrique Jardiel Poncela. Ya se había visto en el Teatro Fernán Gómez dirigida por Ignacio García hace tres años una floja puesta en escena de ‘Los habitantes de la casa deshabitada’ (ver nuestra reseña), y anteriormente, en 2010, otra notable en los Teatros del Canal a cargo de Juan Carlos de la Fuente de ‘Angelina o el honor de un brigadier’ (ver nuestra reseña). Y siempre hemos insistido en la validez del teatro de Jardiel, en la necesidad de romper la conjura de los necios que le rodea, y en su talento comparable al de Oscar Wilde. Hay que seguir con Jardiel, con ‘Cuatro corazones con freno y marcha atrás’ y lo mejor de su repertorio. Hay que recuperar todo el buen teatro que ha estado estúpidamente proscrito, incluido el innombrable y antes citado Alfonso Paso.

En el estreno de ayer domingo se notó una unánime satisfacción que hace presagiar siete semana de lleno absoluto ante un espectáculo de los de primera categoría.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 9
Versión: 8
Dirección: 8
Interpretación: 8
Escenografía: 8
Producción: 8

Centro Dramático Nacional
Teatro María Guerrero
JARDIEL, UN ESCRITOR DE IDA Y VUELTA
A partir de la obra de Enrique Jardiel Poncela
Versión y dirección, Ernesto Caballero
Del 16 de diciembre de 2016 al 8 de febrero de 2017

Reparto
(por orden alfabético)  
Ansúrez – Chema Adeva
Sr. Vigil / Filalicio – Felipe Andrés
Sra. Vigil / Damiana – Raquel Cordero
Elías – Paco Déniz
Pepe / Jardiel – Jacobo Dicenta
Sigerico – Luis Flor
Gracia – Carmen Gutiérrez
Paco – Paco Ochoa
Etelvina – Paloma Paso Jardiel
Leticia / Eloísa – Lucía Quintana
Marta/Felisa – Cayetana Recio
Cristina – Macarena Sanz
Díaz- Juan Carlos Talavera
Amelia – Pepa Zaragoza

Equipo artístico
Escenografía – Paco Azorín
Iluminación – Ion Anibal
Vestuario – Juan Sebastián Domínguez
Música y espacio sonoro – Luis Miguel Cobo
Asesor dramaturgia – Ramón Paso
Fotos  – MarcosGpunto
Producción – Centro Dramático Nacional.

Centr

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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