Crítica Cinematogáfica

Valerian y la ciudad de los mil planetas: Aventuras espaciales nada especiales

El autoplagio según Luc Besson

El multifacético Luc Besson es todo un referente dentro de la industria cinematográfica francesa. Su visión comercial le ha ayudado a traspasar las fronteras de su país para conquistar el mundo con muchos de sus trabajos. Eso sí, en el camino ha dejado gran parte del talento excéntrico que nos lego en sus primeros filmes, «Kamikaze 1999» (1983), «Subway» (1985) y «El gran azul» (1988).

Rizando el rizo, la decadencia del francés le ha llevado con esta «Valerian y la ciudad de los mil planetas» (2017) a copiarse a sí mismo. Esta obra, que supuestamente adapta uno de los «bande dessinées» (nomenclatura francobelga para referirse a los comics) más populares de nuestros vecinos francófonos, sin embargo resulta al final una simple revisión de uno de los títulos más populares y económicamente rentables de su filmografía, la malamente envejecida «El quinto elemento» (1997).

Para vender este producto derivativo se ha optado por contar como protagonista a la enésima modelo «rebelde» en busca de carrera en esto del cine. Cara Delevingne, después de haber quedado en ridículo en esa ridiculez que fue «Escuadrón suicida» (2016), vuelve a intentarlo con esta space opera colorida que no obvia sus orígenes comiqueros.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído