Missing, perdida entre lagartos

Expresión corporal y danza hodierna para apuntar una historia con visos de trascendenciah

Missing, perdida entre lagartos
Missing - FOP - Teatros del Canal

Un gecko es un lagarto prehistórico que ha conseguido llegar hasta nuestros días. Un ‘missing’ es en inglés una persona perdida y también un desaparecido. La Gecko Theatre Company lleva casi dos décadas entroncada en la ya nutrida tradición del llamado ‘teatro físico’, basado en la expresión corporal y no en la intelectual, con movimientos más que con palabras. Nos visitan por vez primera con ‘Missing’ -su penúltimo trabajo- un viaje con la mente de una mujer por sus memorias en busca de su ser, de su espíritu. de su alma. Un espectáculo es-pec-ta-cu-lar, de una potencia expresiva casi inhumana engrandecida por despliegues visuales y auditivos de enorme innovación creativa. Seis actores bailarines de auténtica locura. Una historia vislumbrada, una ensoñación desconcertante.

¿De qué trata? Lilly acude al teatro, como lo han hecho los espectadores, y desde el escenario se piden voluntarios para hacer algún numerito, como ocurre tan frecuentemente y tan poquito nos agrada. Lilly levanta el brazo sin sospechar el lío en que se mete, porque el mago brujo italiano va a conducirla por sus recuerdos, una niñez cantarina, una madre artista, unos padres siempre discutiendo, esas amistades vocingleras con las que atontarse en la discoteca, ese chico que conoces y con el que te casas para terminar frustrada, ese estar perdido en medio de la vorágine, ese estar solo en medio del fragor de una sociedad tan ruidosa como vacua.

‘Me parece que cada parte del espectáculo invita a re-imaginar el mundo. Tengo la esperanza de que puedan aceptar esta invitación a volar juntos durante una hora y diez minutos’, nos dice Amit Lahav, el creador de la pieza, un israelí establecido en Londres que ha desarrollado un lenguaje propio que enfatiza la emoción, la musicalidad, la respiración y el trabajo físico. Todo elevado exponencialmente por un alarde audiovisual original que a veces sobrecoge. Otras invade y hasta fatiga, pero quizás es el precio de llegar a un colofón que no se dilata más de 85 minutos sin que no obstante sepa a breve, más bien agote de tantos estímulos, tan vibrantes, tan extenuantes, tan seguidos.

Lahav también actúa, es uno de los cinco portentos en el escenario que se relevan, se combinan, se entremezclan sin fundirse, y se sintetizan sin llegar a plasmarlo. Anna Finkel y Katie Lusby (que sustituye a quien la estrenó, Georgina Roberts), junto a Chris Evans y Ryen Perkins‐Gangnes, son cuatro remolinos que te transportan por la ciudad, te llevan a la discoteca, te intrigan en el laboratorio de ese fausto histriónico que hilvana Amit, te sumergen en peleas conyugales, en cenas de amiguetes, en conflictos preverbales, viscerales, energéticos, inmateriales y volátiles, de los que saltan literales chispas y surgen cortacircuitos, en los que hay que acordarse de un sexto personaje, esa encantadora y turbadora niñita diminuta que es una marioneta viva junto a vivos marionetas. Expresividad gestual y danza contemporánea en simbiosis acertada.

Contaríamos y contaríamos unas cuantas cosas bien raras que te chocan y algunos atisbos de un discurso insinuado que nos llevarían lejos elucubrando fallidos relatos. Destaquemos la muy importante presencia española e hispana que forma casi el eje de la propuesta, que demuestra una vez más que el flamenco es nuestro peculiar espíritu. Mencionemos unos efectos especiales audio-visuales (cada cosa por su lado) de gran impacto, -pantallas portátiles, chisporroteos, cortacircuitos, apagones; galimatías orales en forma de conversaciones, de discusiones, apuntes insinuantes que no comprendes pero que sí entiendes.

‘La verdad es que no me importa lo que opine el público, mi esperanza es que se produzca una profunda conexión emocional y que cambie de alguna forma la perspectiva de su mundo’, explica su director artístico Amit Lahav, famoso por sus exuberantes y poéticas puestas en escena. De momento notarás confusión indescifrable; al final migajas de sentido. No te rindas, sigue dándole vueltas a la peonza.

‘Para mí, el teatro requiere tiempo y paciencia. A menudo, en las primeras representaciones de nuestras obras, la gente describe el trabajo de Gecko como espectacular o técnicamente deslumbrante. Pero no estoy interesado en lo espectacular. Sé cómo crear cosas apabullantes y no es duro. Lo difícil es crear algo que esté lleno de significado y que contenga varias lecturas’, nos confiesa Lahab. Quizás no lo haya conseguido: lo apabullante formal oculta el fondo significante.
 
Fundada en 2001, Gecko está considerada pore el Arts Council England como integrante de su lista de la oferta artística destacada. Han presentado consecutivamente Taylor’s Dummies, The Race, The Arab and the Jew, The Overcoat, e Institute, antes de Missing, que desde su estreno en 2012 se ha podido ver en Rusia, Colombia y México, entre otros países. Acaban de presentar The Wedding.

Necesita horas de asimilación encontrar el sentido de esta propuesta, quizás más espiritual de lo que parece, más bien ecléctica, antagónica de los discursos articulados, líquida y hasta gaseosa, al gusto de la generación de los jóvenos y jóvenas que han cogido ya el relevo. Un delirio vaporoso con gran estruendo de tecnológicos efectos especiales. No vamos a despreciarla por ello, pues siempre las viejas generaciones han incomprendido las formas rupturistas de sus sucesoras y han caido en la trampa de considerar que cualquier tiempo pasado fue mejor. No: Gecko y Amit Lahab tienen todo el derecho y el deber de enfocarlo al gusto de su generación -aunque parezcan menos articulados, más titubeantes, menos profundos, más superfluos-, una generación que ojalá nos supere y haga muchas cosas positivas.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 8
Concepto, 7
Puesta en escena, 9
Interpretación, 9
Sonido, 9
Iluminación, 9
Producción, 9
Programa de mano, 7
Documentación para los medios, 6

35º Festival de Otoño a Primavera

Teatros del Canal
MISSING
Gecko Theatre Company
Creador: Amit Lahav
16, 17 y 18 de noviembre de 2017, a las 20.30 h.

Intérpretes:
Katie Lusby – Lilly
Chris Evans – padre
Anna Finkel – madre
Ryen Perkins‐Gangnes – marido
Amit Lahav – mago terapeuta

Escenografía: Rhys Jarman y Amit Lahav
Diseño de iluminación: Chris Swain y Amit Lahav
Música original: Dave Price
Director asociado: Rich Rusk
Diseño de sonido: Enzo Appetecchia
Supervisor de vestuario: Amy Cook

Regidor técnico: Matthew Hales
Regidora de la compañía: Tanya Stephenson
Técnico de iluminación: Gareth Green

Músicos: Dave Price, Ben Hales, Sam Burgess, Al Cherry y Finn Peters
Vocalista: Georgina Roberts

Productora: Rosalind Wynn
Jefe de producción: Nathan Johnson

Con el apoyo de: Arts Council England y Ipswich Borough Council
Un encargo conjunto de: New Wolsey Theatre en colaboración conWarwick Arts Centreand DanceEast
Idea orginal desarrollada en colaboración con: Kanopy Dance y Universidad de Wisconsin
La presentación de la pieza en España cuenta con el apoyo del British Council
Sala Roja. Duración: 1 hora y 25 minutos. Estreno en España.

El espectáculo utiliza luces estroboscópicas
Encuentro con el público el 17 de noviembre tras finalizar la función.

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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