La vida de Urbain Martien, soldado y dibujante

Jan Lauwers trae desde Flandes una intensa panoplia de emociones fuertes y mucha violencia

La vida de Urbain Martien, soldado y dibujante
War and terpentine - Teatros del Canal

Con expectación exagerada, los Teatros del Canal programaron dos funciones de ‘War and Turpentine’ (Guerra y trementina), un montaje de Jan Lauwers basado en un relato biográfico ambientado antes, durante y después de la primera guerra mundial, que como novela ha tenido mucho éxito y como adaptación teatral va camino de repetirlo. Enorme espectacularidad, mucha originalidad, notables aportaciones musicales y artísticas y enorme esfuerzo físico para un despliegue formal que se merienda la historia de fondo.

La pieza se basa en la novela del mismo título de Stefan Hertmans, que parte de las memorias de su abuelo, una vida como tantas en el siglo XX marcada por las terribles guerras que asolaron Europa; una vida que hubiera sido el anodino pasar por el mundo de un aplicado aficionado al dibujo y la pintura sin el relato de sus vivencias en las trincheras de aquella carnicería que chapoteando en el barro se llevó por delante millones de jóvenes vidas. Nos llega sin embargo cuando aún conservamos memoria vívida de ‘Barro. Mapa de las ruinas de Europa’ (ver reseña), con texto de Guillem Clua y Nando López, y dirección de José Luis Arellano García, que el pasado noviembre en el centenario del final de esa contienda mundial reconstruía también con acierto en estos mismos Teatros del Canal los mismos sufrimientos que ocupan el grueso de la propuesta de Lauwers. Una indudable redundancia en la programación que solo se explica por esa extraña bicefalia con que se rige esta respetable institución.

Redundancia que tiene no obstante un mérito, permitirnos comparar y concluir que si formalmente la propuesta belga es más poderosa, no lo es en su contenido y poco aporta a lo que ya nos habían contado hace cuatro meses de aquella contienda. Lauwers, consciente de que en estos años las rememoraciones culturales y mediáticas de la gran guerra de 1914-1918 han llegado a ser omnipresentes, ha buscado y obtenido el provisional récord europeo a la propuesta más violenta, sustituyendo escenas bélicas por una descomunal e interminable pelea en el escenario entre los intérpretes secundarios, tres actores y dos actrices que se atacan, derriban, agarran, empujan, someten y arrastran de forma inmisericorde durante más de una hora, entre alaridos, espasmos y contorsiones virulentas que a los adocenados públicos europeos pueden servir de aperitivo o postre excitante pero que a un espectador experimentado pueden resultar de lo más gratuito y repulsivo. ‘Es una performance muy física, incluso en algún momento se llega a situaciones incómodas, a una sintaxis del cuerpo y la violencia’, reconoce Lauwers. A la riña tabernaria se suman incluso en cuanto pueden los tres músicos que interpretan en directo una fabulosa y extensa partitura de Rombout Willems, sin duda uno de los mayores valores de la propuesta.

No se suman a la enorme gresca que domina la escena ni la narradora Viviane De Muynck ni el protagonista Benoît Gob. Sobre la primera recae todo el peso de la pieza y todo el mérito de su desarrollo: una actriz belga con 73 años cuyo tesoro de recursos vocales y gestuales es tan rico como preciso. El segundo -el sargento mayor de primera clase Urbain Joseph Emile Martien- es casi todo el tiempo testigo mudo y ajeno a las peripecias de la escena mientras realiza en directo magníficos dibujos que proyectados a ambos lados del escenario contribuyen a la riqueza visual y a la barroca complejidad del montaje. Un denominado ‘ángel de la historia’, en forma de enfermera tullida, forma el tercer elemento del triángulo protagonista a cargo de Grace Ellen Barkey, un aporte misterioso que contribuye a la atmósfera irreal construida por Lauwers, a menudo combinando elementos dispares que no dan descanso a la atención del espectador, a fascinarlo, a hipnotizarlo un tanto.

El menú de emociones fuertes, eso que hace un siglo se llamaba ‘épater le bourgeois’, se complementa con varias agonías agobiantes, vómitos y esputos variados, toses asmáticas y tísicas, contracciones y temblores diversos que terminan de amenizar la velada a los que se sienten subyugados por las emociones fuertes. Mención especial merecen las dos ‘soldadas’, Sarah LutzWorker que encarna también a Maria Emelia Ghys, y Romy Louise Lauwers -familia directa del director- en el papel de Maria Emelia Martien -, que pasan de fieras agresivas a encantadoras damitas con una versatilidad admirable.

Escenografía, dramaturgia, vestuario, iluminación y sonido engarzan en un gran espectáculo. La historia de Martien no tiene gran qué; pero la forma en que es llevada a la escena, es sin la menor duda notable. Sería sobresaliente con menos parafernalia sensacionalista, pues llega a desdibujar los valores universales del relato, lo que esta vida concreta y sus circunstancias nos transmiten y nos enseñan para sobrellevar las nuestras.

Vuelve así Lauwers a España, tras el éxito de ‘La habitación de Isabella’ (ver reseña) en el Teatro Español hace casi una década. Esta Guerra y trementina ha sido estrenada en diciembre de 2017, y tendrá en su primera etapa un total de 23 representaciones en Bélgica, Holanda, Francia y España; estuvo en Sevilla y Palma en marzo del año pasado y tras visita inopinada a Barcelona hace unos días, ha llegado a Madrid en dos únicas sesiones, para éxtasis gozoso de ‘modelnos’ reales y colaterales (¡vaya texto insondable el del programa de mano!) que en el estreno de este jueves vitorearon a la NeedCompany, oriunda del lugar quizás más incomprensible del viejo continente, el Flandes belga.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 7
Adaptación, 8
Dirección, 8
Interpretación, 8
Puesta en escena, 8
Producción, 8
Programa de mano, 6
Documentación a los medios, 6

 
Teatros del Canal
WAR AND TURPENTINE
Basada en la novela Oorlog en Terpentijn (Guerra y trementina), de Stefan Hertmans |
Dirección, escenografía, adaptación a la escena: Jan Lauwers |
Música: Rombout Willems |

Cuadros y dibujos: Benoît Gob |
Vestuario: Lot Lemm |
Dramaturgia, subtitulado: Elke Janssens |
Iluminación: Ken Hioco |
Sonido: Ditten Lerooij, Dries D’Hondt |
Luces y escenografía: Saul Mombaerts, Tijs Michiels

Reparto:
Narradora – Viviane De Muynck
First Sergeant-Major Urbain Joseph Emile Martien – Benoît Gob
The Angel of History – Grace Ellen Barkey
Worker, Soldier, Maria Emelia Ghys – Sarah LutzWorker
Soldier, Maria Emelia Martien – Romy Louise Lauwers
Worker, Soldier, Relative – Elik Niv
Worker, Soldier, Relative – Maarten Seghers
Worker , Soldier, Relative – Mohamed Toukabri
General, pianist – Alain Franco,
Chaplain, cellist – Simon Lenski
Soldier, violinist – George van Dam
 
Producida con el apoyo del programa Tax Shelter del gobierno federal de Bélgica y de las autoridades flamencas.
Coproducido por Toneelhuis (Amberes), Festival de Marseille y Provincia de Flandes Occidental.
Financiación Tax Shelter: Casa Kafka Pictures en colaboración con Belfius – Isabelle Molhant, Valérie Daems, Christel Simons.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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