Espejo doble de víctima y victimario

Dos intrigantes cara a cara con el acostumbrado sorpresivo doble desenlace final

Espejo doble de víctima y victimario
Espejo de víctima - Teatro María Guerrero

Alrededor de la facilidad con que en nuestra época los humanos están desterrando de su mente el complejo de culpa y los remordimientos por el mal causado; alrededor de la dicotomía buenos y malos, sus roles intercambiables, y como los papeles oscilan según las circunstancias, los datos que se poseen y los cristales con que se mira, discurre esta pieza doble de diálogo entre un político y una periodista, y una víctima del terrorismo y un visitante misterioso.

A Ignacio del Moral, un autor teatral que se ha pasado al cine y la tele (Farmacia de guardia, Cuéntame cómo pasó), y que hizo en 2013 una buena adaptación de El viaje a ninguna parte, la novela de Fernán Gómez, para este mismo CDN, le parece que ‘una perversa paradoja el hecho de que, cuando nos vemos metidos en un conflicto o confrontación, casi todos deseamos ostentar el papel de víctimas… las acciones más viles, se presentan siempre (o lo intentan) como reacciones a una agresión previa. El verdugo le arrebata así a su víctima el derecho a la piedad. Es paradójico que al final parezca preferible causar lástima antes que admiración. Tal vez porque ser víctima nos exonera de cualquier obligación’. Dudamos mucho de su tesis pero es lo que nos cuenta de una propuesta que desdobló para llegar a la duración habitual.

¿Y por algo más? En el primer diálogo el bueno es el malo pero la buena es la mala y es la que sale perdiendo; en el segundo y complementario la mala es la mala y el bueno es el bueno pero la mala termina teniendo más razones que el bueno para actuar cómo actúan. El director añade: ‘Hay pocas veces en las que uno lea un texto, entienda que habla de algo urgente e importante y sienta grandes deseos de llevarlo a escena. Dos actores en un combate a dos asaltos en el ring de la actualidad poniendo en tela de juicio asuntos que nos preocupan a diario y sirviendo, a través de acción y emociones, las inquietudes que nos asaltan; enfrentándonos a un espejo incómodo’.

Con el patrocinio de Ernesto Caballero, Ignacio del Moral y Eduardo Vasco vuelven a juntarse tras abordar juntos hace más de viente años y también de la mano del CDN, ‘Rey negro’ con el mismo autor y el mismo director. El texto es demasiado teatral y poco convincente. nunca consigue parecer verídico. La dirección parte de una escenografía mínima y una dramatización muy convencional, sobre todo en los movimientos de los dos personajes en su primera parte. Efa Rufo no despliega la misma frescura que acaba de mostrar en La geometría del trigo, de Alberto Conejero, y tiene una primera intervención muy melodramática y poco acertada y una segunda mejor, pero de exagerada crudeza. Son los personajes los que fallan, o quizás el enfoque del director, más que la actriz, que no parece a gusto y a la que nada ayuda el primer vestuario. Jesús Noguero está más centrado, también mejor como confuso vengador que como político triunfante con techo de cristal a las espaldas. Pero ambos no consiguen dar demasiada verosimilitud a unos diálogos que adolecen de lo mismo que casi todas las piezas dramáticas con dos personajes enfrentados: tienen que mantener una tan larga conversación que debe intrigarnos en espera del desenlace inesperado que la temática va discurriendo por parámetros que poco o nada se parecen a los de la vida real, a las entrevistas, charlas, discusiones y divagaciones que conforman nuestra experiencia cotidiana.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 5
Texto, 6
Dirección, 6
Interpretación, 6
Puesta en escena, 5
Producción, 5
Programa de mano, 6
Documentación a los medios, 6

CDN
Sala de la Princesa, Teatro María Guerrero
Espejo de víctima
Texto: Ignacio del Moral
Dirección: Eduardo Vasco
Del miércoles 20 de marzo al domingo 21 de abril de 2019

Reparto: Jesús Noguero y Eva Rufo

Equipo artístico: Eduardo Vasco (Espacio sonoro), Álvaro Nogales (Ayudante de dirección), Carolina González (Escenografía), Miguel Ángel Camacho (Iluminación) y Lorenzo Caprile (Vestuario).

Producción Centro Dramático Nacional
Horario: de martes a domingo a las 18 h.
Duración: 1 hora 45 min.
Encuentro con el equipo artístico: martes 2 de abril.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído