DE LOS CREADORES DE 'INTOCABLE'

Eric Toledano, codirector de ‘Especiales’: “Nietzsche dijo que compadecerse es menospreciar, y estoy de acuerdo”

Eric Toledano, codirector de ‘Especiales’: “Nietzsche dijo que compadecerse es menospreciar, y estoy de acuerdo”

Este 28 de febrero de 2020 coincide el estreno en España de ESPECIALES con la entrega esta noche en París de los Premios César. Este aplaudido drama francés sobre los que cuidan a chicos con autismo severo, los casos extremos, opta a ocho candidaturas, incluidas las de mejor película, dirección, y actores (Vincent Cassel y Reda Kateb). Lo dirige el mismo tándem de la exitosa Intocable y PERIODISTA DIGITAL entrevista a uno de ellos, Eric Toledano.

Por GLORIA SCOLA

Hace nueve años, en 2011, la película francesa Intocable, que narraba la atípica relación entre un aristócrata millonario postrado en silla de ruedas (François Cluzet) y su cuidador (Omar Sy), un joven negro recién salido de la cárcel, se convirtió en un bombazo mundial. Luego, los mismos directores, Eric Toledano y Olivier Nakache, dirigirían Samba o C’est la Vie. Ahora, tras su paso por el Festival de Cannes y el de San Sebastián, donde obtuvo el Premio del Público, Especiales llega a la cartelera española.

En el Hotel Intercontinental de Madrid, Éric Toledano (París, 1971), visiblemente contento, explica en inglés con fuerte acento francés y de forma muy expresiva el porqué de Especiales (Hors Normes, Fuera de las normas). Este largometraje de ficción, cercano al documental, y con algo de humor, cuenta una realidad social: los problemas a los que se enfrentan a diario Bruno (Vincent Cassel) y Malik (Reda Kateb), sendos responsables de organizaciones sin ánimo de lucro que, no solo atienden a personas con autismo severo, sino que, a su vez, reclutan y forman a futuros cuidadores no profesionales.

Felicidades por su película. Sé que hace 25 años conoció al creador de una fundación dedicada al autismo, pero, ¿por qué quiso hacer una película sobre este tema? ¿Tiene algún familiar o conocido afectado por esta enfermedad?

Muchas gracias. Sí. Tengo un primo autista, un caso grave de autismo, y me di cuenta de que en mi conciencia yo siempre he sido muy sensible a este problema y a todos los avatares que lo rodean porque crecí con su familia. Yo vivía en Versalles, a las afueras de París, y como mis primos vivían en París, yo iba a dormir a su casa cuando quería salir el sábado por la noche, o cuando tenía un examen. Cenaba, dormía y desayunaba con ellos. Yo estoy muy unido a mi primo Frédéric, que es de mi edad, y su hermano pequeño David, que sufre autismo, y de quien, por cierto, salen imágenes al final de Especiales, hacía cosas terribles. Siendo adolescente yo no me daba cuenta de lo duro que era para mis tíos, porque es una batalla de por vida y cada día tienes un problema, pero, como detalle, te cuento que nos solíamos reír por el hecho de que en su casa nunca estrenaban nada. Un niño siempre quiere tener el último modelo de ordenador, o de DVD, o de televisión, lo último de todo, y en su casa todo era muy viejo, anticuado. Pero es que mi primo lo rompía todo, así que no compraban nada nuevo porque David podía tirar el DVD por la ventana. Recuerdo que compraron un nuevo aparato, creo que un DVD, y pam, ¡lo destrozó el primer día! Vaya.

¿Cuántos años tenía su primo autista entonces?

Como 11 o 12 años. Además, otro problemón es que se bebía la lejía. Nosotros éramos adolescentes, así que nos reíamos, pero, de repente, cuando conocí a Stéphane Benhamou, de la fundación Le silence des justes, todos esos recuerdos me vinieron a la mente, y me dije: “Así
que esto es así…”

Yo era muy sensible a esto, y creo que fue lo que me animó a hacer la película porque cuando decides abordar un tema como este, te da miedo, y piensas: “Buff, hay tantas miradas puestas en mí, y tantas familias, y tantos médicos y tantos educadores…” Toda esa gente te mira y te dice: “Habla, pero ten cuidado…”

¿Cuántos años tiene ahora tu primo?

35.

¿Y está mejor?

No.

¿El autismo tiene cura?

No. Cuando le dábamos vueltas al título, se nos ocurrió Pequeñas victorias, pero ya hay una asociación llamada así. En cualquier caso, todos los médicos y las familias dicen que el autismo no tiene remedio, pero que puedes alcanzar pequeñas victorias. Por ese motivo decidimos mostrar la trayectoria de Joseph, un chico autista que, por ejemplo, no puede evitar pulsar la alarma cuando va en metro. El hecho de que no lo haga en un trayecto es una pequeña victoria. ¿Lo logrará? Para ti coger el metro es algo normal, y para él, pasar el puente en el metro sin pulsar la alarma es un milagro. Así que solo tienes pequeñas victorias, no un remedio, una cura.

Pero los autistas severos avanzan un paso, y luego retroceden…

Sí. Lo que pasa es que cuando están con una asociación, una estructura, pueden mejorar. Pueden ser queridos, pueden reír, pueden sonreír… Y ya es algo. Pero hay muchos otros problemas. El personaje de Joseph siempre dice: “¿Puedo pegar a mi madre?” La película está dedicada a Joanne, que murió tras 30 años de fuertes medicamentos, y Joseph es un personaje inspirado en ella.

Todos los personajes autistas, excepto el de Valentin, están interpretados por personas con autismo. ¿Qué le parece Dustin Hoffman en Rain Man? Sobre todo, ahora que ha hecho Especiales.

Volví a verla antes de rodar Especiales, y creo que es una interpretación muy real, porque está haciendo todos los estereotipos (todos esos movimientos de cabeza, tics), y los hace muy bien, y en esa época, fue muy audaz por parte de los estudios americanos acercarse a ese tipo de temática, y lo hacían con actores profesionales. Pero, en la actualidad, creo que es muy importante hacer estas películas con gente verdadera, porque rompemos las líneas de todo. Tenemos que mostrar estas cosas, ya que la presencia de la ficción en nuestras vidas ahora es mucho mayor. Hay plataformas, televisiones, canales, smartphones, Ipads… Cada día hay ficción en tu vida. Así que no es la misma forma de contar una historia, pero en ese momento fue muy bueno, y, tras la proyección de Especiales, mucha gente me ha dicho que solo sabía del autismo por Rain Man.

Campeones, sobre personas con discapacidad, ha tenido un gran éxito en España.

Sí, no la he visto, solo el tráiler, pero en Francia han hecho un remake que ha sido un fracaso.

¿Cree que este tipo de películas contribuye a la integración en la sociedad?

Sí, estoy seguro. Porque, como digo, la ficción ahora está muy presente en nuestras vidas y creo que tenemos que hablar de todo sin tabúes, e incluir a todos. Reír con este tipo de situación es muy sano. Sano para nuestro cerebro y para nuestra forma de pensar. Cuando hicimos Intocable éramos más jóvenes, y quizá lo hicimos con espontaneidad y sin la conciencia de que podía romper muchos puentes y líneas.

Y lo hizo.

Sí, eso espero. Recibí muchísimos mensajes desde todas partes del mundo, y todos me decían lo mismo y con las mismas palabras: “Estábamos esperando que los demás pudieran reír con nosotros”. Sentimos la inclusión cuando no hay compasión o lástima en la mirada del otro. Yo estudié mucha filosofía y recuerdo una frase de Friedrich Nietzsche que dice: “Compatir c´est mépriser” (Compadecerse es menospreciar). Cuando tienes compasión, te pones a ti mismo sobre el otro. Oh, me das tanta pena…  Cuando escribí intocable, mi primera mirada fue la de estos dos tipos que no tienen compasión. Uno dice: “Eres rico, no me cuentes historias. Mi problema es que no tengo dinero”. Y el otro dice: “No me cuentes que eres negro y pobre… Tú tienes piernas y yo no”. Por eso funciona entre ellos. Porque no se compadecen el uno del otro. Y cuando el amigo del rico le dice: “Ten cuidado, ese hombre es peligroso”, este le responde: “¿Sabes qué? A veces a él se le olvida que estoy en una silla de ruedas”. Y se olvida porque no se compadece de él. A la gente le gusta compadecerse, pero cuando tienes un problema, en lo más profundo de ti, no te gusta esa mirada compasiva de los otros sobre ti.

Estoy de acuerdo. Te hace sentir inferior. Esa condescendencia no gusta.

No es un sentimiento que nos guste. Y Nietzsche está en contra del punto de vista cristiano, que dicta que hay que tener compasión. Pero creo que la compasión es una postura, una actitud. Y en esas asociaciones no hay compasión, hay acción. Así que cuando ves que la gente ríe, es porque evitas la compasión y creas un nuevo sentimiento, y para mí eso es más sano. Recuerdo el post de una chica, Claire, que nos mandó un mensaje. Cuando llegué un día a la oficina, Olivier (Nakache) ya estaba ahí y me dijo: “Alucina. Lee esto”. Y era imposible no llorar. Decía: “Tengo 17 años. Estoy en una silla de ruedas desde mi niñez, tengo una enfermedad, y desde que salió vuestra película Intocable, todos vienen a hablar conmigo en el colegio. Se acercan a mí y quieren reírse conmigo… No soy una curiosidad”. ¿Me preguntas por Campeones? Creo en cada cosa que hacemos para romper barreras, porque estas se crean debido a que hay una diferencia, y a veces es miedo. Es el miedo a estar en esa situación. A uno se le olvida que puede estar en ese mismo estado en un momento; dobla la esquina y le pasa algo… Se te olvida lo frágil que eres, y cuando ves eso, pones distancia porque piensas: “Sé que soy frágil, pero no quiero saberlo. Quiero tener una vida”. Y tienes que vivir con todas esas cosas. Pero es sano, muy sano. Y por eso el cine puede ayudar. Y la literatura, el arte, la gente. Y me alegra hacer eso.

Tengo entendido que es un gran admirador de Woody Allen. ¿Le ha conocido?

Sí. Soy un enorme admirador. Tras el estreno de Intocable, el periódico L´Express nos preguntó que a quién nos gustaría entrevistar, así que durante hora y media entrevisté a Woody Allen. Al final le pregunté que si ahora creía en Dios, y me dijo: “No, absolutamente no. Creo que la vida no tiene sentido, y que el mundo se acaba…” Y le repliqué: “De acuerdo, pero si hubiese otra vida, un más allá, ¿nos volveríamos a conocer?” Y contestó: “Si la hay, y en el paraíso hay un Ritz, estaré en el bar” (Risas).

Muchas gracias y suerte el 28 de febrero en los Premios César, donde Especiales compite en ocho categorías, incluida Mejor Película y dirección.

Muchas gracias.

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