Un guion puntiagudo y enérgico de Manuel Gancedo, basado en la obra de Paloma Bravo, nos cuenta una historia alrededor de un solitario cumpleaños de un exitoso cirujano plástico, separado y cornudo por partida doble, que cita a sus 3 personas más allegadas en una cena llena de quebrantos con muchos matices que se aumentan especialmente cuando el autohomenajeado le echa una buena dosis de droga al pastel.

Si el guion es humano y elocuente, la elección de los actores es impecable: Kira Miró, Carlos Santos, Salva Reina y Elia Galera están fantásticos en sus cuatro papeles, a cual mejor.

Pero con todo lo que más me ha gustado es la realización de Guillermo Ríos Bordón, original, intensa y repleta de unos primeros planos impactantes. Otro director español con proyección internacional.
Es de resaltar, por último, que sea la película número 100 producida por el veterano Eduardo Campoy.
Si te apetece pensar sobre tu vida y lo que ocurre alrededor, con o sin saberlo, vete a verla.
3½ ★★★½

