La población de Motril, se encuentra en lo que se denomina, La Costa Tropical, denominación turística y geográfica de la franja litoral de la provincia de Granada, en Andalucía, que destaca por ser el único enclave subtropical de Europa continental, con un microclima de más de 320 días de sol al año y una temperatura media de 20 °C, ideal para el cultivo de frutos tropicales como chirimoyas y aguacates. Esta resguardada de los vientos fríos del norte por Sierra Nevada y combina acantilados, calas de aguas cristalinas y extensas playas, siendo las de Almuñécar, Salobreña y Motril los principales centros turísticos.
Gracias a su clima, es famosa por sus fértiles vegas donde se cultivan mangos, aguacates, chirimoyas y caña de azúcar.
La Costa Tropical cuenta con una buena cantera de aficionados al teatro que lo dan todo en cada vez que se suben a las tablas de cualquier teatro o escenario para emocionar de una u otra manera al público. Una de las citas más consolidadas del litoral, la XXXI Muestra de Teatro Amateur de Motril que abre sus puertas para cuatro compañías y que enseñen su repertorio y hagan disfrutar al público de la Costa Tropical, público que asiste habitualmente a la llamada teatral.
La muestra, que se celebrará íntegramente en el Teatro Calderón, ofrecerá cuatro espectáculos que reflejan la diversidad y el talento del teatro amateur local, combinando comedia, improvisación y teatro costumbrista.
La programación comenzó el sábado 9 con “3×3 Impro”. El concepto «3×3» en improvisación teatral, tiene su origen en París y suele referirse a formatos competitivos o de exhibición donde tres equipos o tres grupos de improvisados actores, compiten entre sí, bajo la mirada de un juez (generalmente el público). de “Théâtre des Vampires”, (El Teatro de los Vampiros), es una situación de lugar ficticio y de carácter emblemático viniendo actuación en origen de las “Crónicas Vampíricas” de Anne Rice, especialmente en la establecida en” Entrevista con el vampiro”, donde un aquelarre parisino escenifica muertes sangrientas frente a los humanos. Inspirada en el teatro Grand Guignol, y representa el horror gótico. Es una propuesta dinámica que cuenta con la participación de grupos invitados, también de improvisación, de Málaga y Almería, en una competición de improvisación con nueve intérpretes sobre el escenario.
El sábado 16, será el turno de ‘Los Marqueses de Matute’, del grupo “Mutrayil”, una comedia ambientada en el Madrid de los años 40, con Luis Fernández y Anselmo Cuadro como protagonistas.
El viernes 15, el grupo Ingenio representará ‘Bus Stop’, una obra costumbrista centrada en un peculiar personaje en una parada de autobús. Ingenio Teatro, es un grupo de teatro amateur creado en enero de 2022, enfocado en acercar esta disciplina a los jóvenes y utilizarla como herramienta de valores. Con base en la zona de Cádiz/Motril, han realizado micro teatros y obras como «El Café» y el próximo proyecto se llama, «Amigos». Por último, el sábado 23, el grupo Cañadú pondrá en escena ‘Amores que van de paso’, escrita por Antonio Esteban Lirola, una comedia ambientada en los años 70.
El concejal de Cultura, Miguel Ángel Muñoz Pino, ha puesto en valor «el enorme talento que existe en el teatro amateur motrileño, fruto del esfuerzo, la dedicación y la pasión de quienes mantienen viva la escena cultural de nuestra ciudad». Asimismo, ha destacado que «alcanzar treinta y una ediciones no es casualidad, es el reflejo de una apuesta firme por la cultura y de un público que responde año tras año».
El edil ha subrayado además que «esta muestra es mucho más que una programación teatral: es un espacio de encuentro, de creatividad y de identidad cultural, donde nuestros grupos demuestran que el teatro amateur en Motril tiene un nivel y una calidad extraordinarios».
El teatro que acaba de cumplir 100 años en Extremadura: se inauguró en 1926 y cerró algunos años antes de ser reinaugurado de nuevo
Un siglo de historia, cultura y transformaciones avalan a uno de los espacios escénicos más emblemáticos de Extremadura. Su trayectoria no ha sido continua, pero su reapertura marcó el inicio de una nueva etapa clave para la vida cultural
Ni Guadalupe ni Hervás: la ciudad medieval cuya muralla es una de las construcciones más importantes de la Edad Media en Extremadura Un teatro centenario en Extremadura vuelve a situarse en el foco cultural tras cumplir 100 años desde su inauguración en 1926. Este emblemático espacio, que incluso permaneció cerrado durante varios años antes de reabrir sus puertas, celebra ahora un siglo de historia marcado por la evolución artística y el arraigo en la ciudad.
Se trata del Gran Teatro de Cáceres, uno de los grandes referentes culturales de la región. Desde sus inicios, ha funcionado como punto de encuentro para las artes escénicas y musicales, acogiendo teatro, cine, conciertos y otras propuestas culturales. Sin embargo, su trayectoria incluye etapas complejas, como su cierre en 1986 tras seis décadas de actividad, seguido de una reapertura en 1992 que marcó el inicio de una nueva etapa bajo gestión institucional compartida.
La historia de la arquitectura teatral en esta ciudad arranca desde los primeros años del siglo XVII.
La entonces Villa de Motril, conoció un proyecto de -Corral de Comedias- en 1613, presentado pr el Caballero Regidor D. Juan de Cárcamo y Vargas, que no fue materializado. Sí se construyó, en cambio, la -Casa de Comedias- proyectada en aquel mismo año por el vecino D. Juan Ortiz de Ulloa, quien la vendió en 1616 a Pedro García Lobato, y que pasó a principios de 1635 al Regidor Baltasar de Peralta. Era un inmueble escénico unido al -Mesón del Postiguillo-.
La Casa de Comedias Motrileño coincidía, en líneas generales, con la de la gran mayoría de los corales dramáticos españoles. Al igual que los teatros isabelinos de la época de Shakespeare, en él tenían cabida todos los grupos sociales, linajes y cargos.
En la historia motrileña de aquellos años puede seguirse muy bien ese cambio de signo de espectáculos teatrales: La Casa de Comedias de Motril experimentó urgentes reparaciones en 1770, por presentar un estado ruinoso. Aquel mismo año actuó en la ciudad la Compañía de Fernando Hilario. Sin embargo, cerró definitivamente sus puertas a finales de la centuria, siendo habilitada hacia 1808 como -Casa particular-.
A lo largo del siglo XIX se asiste a una concepción nueva del hecho teatral. El primer jalón de este proceso fue la construcción del llamado -Teatrito de Salón- hacia 1840. Se trataba de un pequeño inmueble ubicado en la actual Calle Teatro, hoy, la Calle Nueva.
El teatro Calderón debió abrir sus puertas a finales de 1881, si bien cosechó entonces, escasos éxitos de público y crítica. A partir de 1882 mejoran cualitativamente las representaciones en el Calderón, mediante una selección de las compañías teatrales.
Estructuralmente en poco difiere el Calderón de Motril de tantos otros teatros españoles surgidos a partir de la segunda mitad del siglo pasado.
Desde la fachada principal se accede a un vestíbulo desahogado en doble planta para el acceso a los palcos superiores y cazuela. Era el único lugar reservado al ocio de los preceptivos asistentes a las presentaciones. Ni el vestíbulo ni las escaleras fueron sometidas a operaciones significativas de embellecimiento ornamental.
En cambio, la riqueza ornamental de la sala de los espectadores sí proporcionó el efectismo y la sorpresa propios de las máquinas teatrales decimonónicas. Consta el interior de un patio de butacas y de tres pisos son plateas, palcos y cazuelas, a los que se accede por un estrecho pasillo de muros curvos, siguiendo el trazado oval de la sala. Los tres pisos aparecen divididos por columnillas de fundición, evocando el orden corinto.
El techo de la sala, plano, aparece ornamentado con un lienzo al temple, en el que figuran cuatro cuadros dedicados a las musas Euterpe, Talía, Melpómene y Terpsícore. obras atribuidas al pintor Francisco Muros, de modesta ejecución, pero de perfecta composición espacial. Muros fue funcionario de la Diputación Granadina entre 1862 y 1881, como delineante de obras públicas provinciales.
Desde su inauguración en el citado año, hasta su cierre definitivo en 1971, el Teatro Calderón ha experimentado sucesivas remodelaciones, relacionada con la variedad de usos y funciones a que fue destinado.
