Una oportunidad para disfrutar de esta obra basada en hechos reales del principio de nuestra democracia, cuando estaba de presidente de gobierno, Adolfo Suarez. En el escenario, Beatriz Arguello, en el papel de Carmen Diaz de Rivera. Adolfo Suarez, interpretado por Oriol Tarrason. La obra va desgranando los momentos álgidos de su intensa y desafiante carrera política mientras recuerda los episodios íntimos y personales que desgraciadamente marcaron la desdicha y el carácter de la “Musa de la transición”. Por nuestros ojos en el escenario, pasarán algunos de los momentos y los personajes más importantes de ese periodo nacional.
¿Por qué digo por desgracia?, porque el teatro lo que busca son buenas obras y público para verlas y aquí se dan las dos circunstancias, sin embargo, me consta, que sigue mucho público con la necesidad de verla. Y poder apreciar a Beatriz Arguello,en el papel de Carmen de Rivera, poseedora de una voluntad firme, una mirada inteligente, y tuvo el propósito de guiar a España hacia la democracia. Su fuerza y arrojo en este cometido público, contrastan con su tristeza y una incapacidad para encontrar la paz interior, rota desde su adolescencia por aquel secreto familiar. Estos rasgos emparentan su vida con la de grandes tragedias griegas como Antígona o Ariadna.
En un contexto especialmente simbólico, esta representación en el Teatro Pavón, del 9 al 28 de junio coincide con la conmemoración de los 50 años de la llegada de la democracia a España, reforzando la vigencia de un montaje que invita a reflexionar sobre uno de los periodos más decisivos de la historia reciente de nuestro país y los personajes que dieron vida a conseguir un trayectoria histórica reconocida mundialmente en su contexto político en la aplicación de las libertades y funcionamiento de una democracia perfecta y sin ruidos.
El cometido de la obra se plantea en dos planos, el sentimental personal de Carmen Diaz de Rivera y en el laboral con su opción política de llegar a ser la mano derecha del presidente de Gobierno, (como diría un madrileño), “con mando en plaza”. Así es como funcionaba Carmen, qué bajo el entusiasmo de hacer el mejor trabajo posible, su terquedad en algún asunto, llevaba al presidente, en este caso, Adolfo Suarez a ceder sin saber, en conciencia si aquello, funcionaria o no. En este caso, “la almendra de la obra”, es la legalización del Partido Comunista, el 9 de abril de 1977, en plena semana santa.
Los protagonistas de esta obra, están basados en un hecho real de los años 70 finales con el inicio de la Constitución Española, de esas fechas, son la citada Carmen Diaz de Rivera, interpretado Beatriz Arguello; El Rey D. Juan Carlos por Víctor Massau; Adolfo Suarez por Oriol Tarrason y la madre de Carmen, interpretado Ana Fernández. Todos ellos con la excelente dirección de Fernando Soto.
La historia tuvo sus comienzos en los años 5o/6o, cuando Carmen era novia desde la más tierna infancia de Ramos Serrano Suñer, hijo del no menos famoso cuñado y mano derecha de Francisco Franco.
Ambas familias, la de Serrano Suñer y la de Carmen Diaz de Rivera, se trataban con cerrada amistad y posición económica, lo que les permitía, tener unos hijos bien educados y pulcros en el trato, por ello Carmen y Ramón, pasaron de ser amigos infantiles a adultos enamorados y a partir de aquí, en la vida real, comienza el conflicto. La amistad y el cariño de ambos hijos, Fernando y Carmen, les lleva a ser algo mas que amigos de la infancia.
Deciden casarse y se lo comunican a sus respectivas familias con enorme satisfacción por dar cara al amor que se profesan. En la casa de los Suñer, cae como un mazazo la noticia y Serrano Suñer padre, llama a parte a Ramón y le dice: “No puedes casarte con Carmen”! Ramón, se sorprende de la salida de su padre y le pide explicaciones, este le dice el problema: No te puedes casar, porque Carmen es hermana tuya. Creo que ya no es necesario más explicaciones al lector, bastantes “cotilleos” y libros, han existido durante los últimos 40 años sobre esta historia, para continuar el relato de la misma.
Volvemos a la representación y tenemos que elogiar entre otras cosas, la pantalla gigante en el fondo del escenario, en donde se complementa con fotos los momentos históricos de cada situación en la conversación de los protagonistas en escena. Así, podemos conocer a Ramón padre e hijo; a Santiago Carrillo y la mayor parte de los protagonistas del momento. Como, decía existen dos momentos de la obra, descrito el primero romántico y desastroso el segundo.
Carmen es una niña bien educada, estudiosa y con una inteligencia superior a la normal, y tras ser partícipe de varias Ongs. Allí, es donde Carmen, que viene de hacer una “travesía del desierto psicologico” con su anulación como mujer casada(que nunca volvió a plantearse). Se mudó a Francia con el fin de someterse a una cura de insomnio, después estuvo unos meses como monja de clausura en el convento de las carmelitas de Arenas de San Pedro (Ávila) y luego viajó a Costa de Marfil, donde permaneció tres años, ayudando a una ONG. Regresa a España desde África siguió cultivando su amistad con Juan Carlos y comenzó a trabajar con Adolfo Suárez en la época en que este dirigió Radiotelevisión Española (1969-1973), ocupándose de las relaciones internacionales. En noviembre de 1975 murió Franco y el Rey accedió a la jefatura del Estado con plenos poderes para forzar la dimisión del presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, y designar a Adolfo Suárez, que en ese momento era Ministro-Secretario general del Movimiento, convencido de que era la persona idónea para conducir el proceso de reforma política.
En esta parte de la obra es donde Beatriz Arguello, pone de manifiesto sus grandes aptitudes actorales, con una gira durante casi dos años, lleva a cabo un trabajo no solo digno, sino lleno de naturalidad pasmosa, a la vez que sus compañeros de reparto ,en especial el que representa al Rey Juan Carlos I, que en las primeras representaciones, estaba un poco duro en su interpretación.
Victor Massan en su papel de rey, intenta modula la voz al original, pero es imposible, Juan Carlos es muy difícil imitarle!, sin embargo, el director pone en escena gestos de Victor, que son apreciables por muy pocos, como la entrada en un momento en escena, subiéndose la cremallera del pantalón, con ello, el director hace un giño a la personalidad de Juan Carlos o el aire, en ocasiones despectivo hacia Suarez por no ser más comprensivo con Carmen.
Oriol Tarrasón, en el papel de Suarez, tiene una buena actuación, siendo el personaje que interpreta muy neutro en la vida real y no es fácil sacar partido de ello, pero Oriol, lo consigue y en ocasiones ves a Suarez. Buen trabajo de la madre de Carmen, Ana Fernández, aunque corta su intervención, consigue con su actitud y vestimenta un fiel reflejo de lo que era la aristocracia de la época y se sitúa frente al problema de Carmen, más que de Carmen, el suyo propio, por la secreta relación vivida con Serrano Suñer, que por otro lado, hizo que su hijo Ramón, pasara un infierno psicológico y una depresión de años.
La vida de Carmen Díez de Rivera fue tan excepcional que tiene paralelismos con las tragedias griegas como Antígona o Ariadna. Nacida en unas circunstancias familiares rocambolescas, dentro de lo más granado de la aristocracia española, renunció a los privilegios de clase y llegó a alcanzar un puesto que ninguna mujer ha desempeñado en este país: Jefa del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.
Y lo hizo en uno de los períodos más complejos e intensos de la historia de España: la transición. Luchó, a menudo sola, contra todo y contra todos. Poseedora de una voluntad firme, una mirada inteligente, tuvo siempre el propósito de guiar a su país hacia la democracia. Su fuerza y arrojo en este cometido público contrastan con su tristeza y su incapacidad para encontrar la paz interior, rota desde su adolescencia por un secreto familiar que le atormentaba.
Dos años más tarde de 1977, tras su dimisión, Carmen se sometió a una intervención quirúrgica para extirparle un carcinoma de mama. Aunque de buen pronóstico inicial, la enfermedad se extendió, y a comienzos del otoño de 1999 ya había invadido el hígado y los pulmones. Finalmente, dos años después, en el mes de noviembre de 1999, falleció en la Unidad de Cuidados Paliativos del Cáncer del hospital San Rafael, en Madrid. Tenía 57 años.
La dirección de esta obra está dirigida impecablemente, por Fernando Soto, nació en Madrid en 1968 es director y actor, licenciado en Arte Dramático en la RESAD (1992).Como actor, ha trabajado en numerosas producciones, en el Teatro de la Abadía en el que ha participado en espectáculos como “Maridos y mujeres”, “Me acordaré de todos vosotros”; “La melancolía de King Kong” o “Medida por Medida”.También se le ha podido ver en espectáculos como “Perfectos desconocidos” dirigido por Dani Guzmán; “La Avería” dirigido por Blanca Portillo y en el Centro Dramático Nacional con “Madre Coraje” o “La ciudad oscura”, de Antonio Rojano En el Teatro Español con “Don Juan”; “El loco de los Balcones”, o interpretado a Sancho Panza en “Yo soy Don Quijote de la Mancha” texto de José Ramón Fernández junto a José Sacristán entre otros trabajos.
Como director destacan, “La Estupidez” de Rafael Spregelburd; “Drac Pack” de Najwa Nimry, Carlos Dorrego y Emilio Tome. “Constelaciones”, de Nick Payne; “El minuto del payaso”; de José Ramón Fernández; “Babilonia”,de José Ramón Fernández; “Las Cervantas” de Jose Ramon Fernández e Inma Chacon.
El cine y la televisión han estado presentes en su continua profesión de actor con directores como Daniel Monzón (Celda 211); Paco León (Kiki); Ángeles González Sinde (Una palabra tuya, La suerte dormida); Imanol Uribe (Miel de Naranjas); Álex de la Iglesia (Balada triste de trompeta).En televisión ha intervenido en numerosas series.
Beatriz Argüello Rodríguez, (Madrid,1975), es una actriz y directora española, hija del actor de teatro José Luis Argüello. Ha desarrollado una amplia carrera en teatro junto a los mejores directores españoles desde que dejó la danza al descubrir la literatura y comenzó a estudiar interpretación en el Teatro de la Abadía. Durante su carrera profesional hasta la fecha ha participado en más de una veintena de montajes de diversas compañías, con directores como: Xabier Albertí, Helena Pimenta, Miguel del Arco, Juan Carlos Pérez de la Fuente, José Luis Gómez, Eduardo Vasco, Gerardo Vera, José Pascual, Carlos Marchena y Götz Loepelmann, entre otros. Su bagaje teatral le lleva a la intervención de mas de 30 obras con los directores citados. Obtuvo el Premio Miguel Mihura a la mejor actriz de Teatro 2017.
