Un experimento impredecible, una película llena de violencia y venganza por un amor no correspondido pero sin un solo diálogo, tan solo una banda sonora editada con música y efectos especiales.

Al principio se te hace extraño, claro, pero con el tiempo te vas haciendo a esta anomalía que ha elegido Potsy Ponciroli y más o menos te adaptas, aunque no deja de ser un film sin mucha sustancia y lleno de estereotipos cansinos.
El invento, por creativo, es valorable, y la interpretación de Alan Ritchson convence (más o menos), pero el producto, aunque entretenido, te deja igual que entraste. No aportaría nada aunque tuviese diálogos por doquier.

Eso sí, los efectos especiales, la iluminación y la música son dignos de ver en pantalla grande y si te gusta el género del thriller de acción puedes divertirte un buen rato, cosa que siempre merece la pena.
2½ ★★½

