Los tres sombreros de copa de Miguel Mihura

Un ejemplo de como reponer obras antiguas realzando sus valores intrínsecos

Los tres sombreros de copa de Miguel Mihura
Tres sombreros de copa - Teatro María Guerrero

Oportunidad de conocer o de rememorar uno de los títulos más famosos del teatro español del siglo pasado, retomado por el Centro Dramático Nacional en una excelente producción. Inicio y culmen de la llamada ‘comedia del disparate’ autóctona, que es al teatro del absurdo europeo el equivalente de la zarzuela a la ópera.

Habrá que comenzar resaltando el puntilloso, respetuoso, comprensivo y hasta cariñoso tratamiento que la directora ha dado a la obra que estrenó su padre en 1952, aquel popular Juanjo Menéndez cuando se inicicaba en el teatro universitario. Era una obra todavía vanguardista a pesar de que llevaba tres décadas esperando su estreno. Hoy ya no lo es, porque su tratamiento humorístico y romántico del conflicto entres sueños y realidades es de otra época, pero no obstante conserva notables valores en su original argumento, perfecta trama y ocurrentes diálogos, un texto literario de gran calidad, una pieza teatral que supuso un acicate en su momento y ahora aporta una mirada evocadora y nostálgica de un pasado que no volverá, con todos sus defectos y muchas de las virtudes que siempre nos cuesta reconocer cuando nos referimos a las cosas patrias.

Natalia Menéndez aconseja cuidado con cerrar los ojos y nos resumen su idea: ‘Dionisio, con el sombrero de copa puesto, se tumba en la cama y cierra los ojos, son las once y cuarto de la noche previa a su boda. El tiempo se corrompe, permite deseos y abre las compuertas también a los miedos. Jugar a ser otro, a enamorarse de otra, a encontrarse con otros. De pronto su vida es un circo absurdo, tierno y curioso. Debe estar alerta, así como nosotros, para que lo grotesco y lo esperpéntico no se apoderen de nuestras existencias’. Ha repuesto fielmente la pieza -como debe ser-, sin apenas retoques y ha depositado en la puesta en escena -como debe ser- toda su aportación, todo el valor añadido que los directores deben sumar a los autores.

Una puesta en escena bastante deslumbrante en imaginación y realización, comenzando por la escenografía de Alfonso Barajas, entre las mejores sin duda de esta temporada: esa fantástica habitación de hotel en la que las dimensiones del baño y el armario ropero adelantan las sorpresas que llegarán, siempre realzadas por la compleja iluminación de Juan Gómez-Cornejo y el precioso vestuario de Mireia Llatge. Para amenizar este humor inocente, este retrato de época con orondos burguesotes y chicas de alterne, con noviazgos de siete años y honrados patriarcas que consideran de bohemios pasear de noche bajo la lluvia, la directora ha contado con una banda sonora original de Mariano Marín y la coreografía de Mónica Runde para convertir en estupendos espectáculos las pesadillas de la última noche de soltero de este probo joven provinciano para el que parece nacido el físico y el químico de Pablo Gómez-Pando, que junto a Laia Manzanares forman una perfecta pareja de protagonistas que hubiera encantado a don Miguel Mihura. Ni Dionisio ni Paula son personajes de hoy sino de su tiempo, llamados a personalizar el eterno conflicto entre lo ideal y lo real que todavía hoy se plantea en todas las parejas a pesar de tantos cambios formales.

Pablo y Laia encabezan un reparto acertadísimo, en una obra en la que los papeles secundarios deben aportar viveza a un encuentro rebuscado. Todos y todas encajan aunque sea justo destacar una vez más a Arturo Querejeta en este descomunal Don Sacramento. Elenco de 18 elementos, lujo de los de antes, cuando no se regateaba tanto con la presencia actoral variada en escena. Un derroche que junto al de la realización componen una producción muy destacada del CDN con la que viene a despedirse de forma muy acertada su director de toda esta década, Ernesto Caballero.

Son muchas las distancias cognitivas y conceptuales que nos separan de su época y ‘Tres sombreros de copa’ necesita indulgencia para tolerar su ingenuidad crítica, su muy superada fecha de caducidad, pero lo mismo le pasa a ‘La cantante calva’ de Eugene Ionesco y tantas piezas europeas en su momento rompedoras y hoy poco más que empalagosas.

Miguel Mihura (Madrid, 1905-1977) es una de las primeras figuras indiscutibles del teatro humorístico contemporáneo español. Su obra teatral abrió una vía de renovación en el teatro español de posguerra con un humor diferente, mezcla de absurdo y trágico. Entre sus obras destacan Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario (1943); El caso de la señora estupenda (1953); A media luz los tres (1953); ¡Sublime decisión! (1955); Mi adorado don Juan (1956); Melocotón en almíbar (1958); Maribel y la extraña familia (1959); La bella Dorotea (1963); Ninette y un señor de Murcia (1964) y La decente (1968).

En 1932, el año que escribió esta pieza, García-Lorca escribía Bodas de Sangre, Jardiel Poncela iniciaba su carrera como dramaturgo y Alejandro Casona no había comenzado la suya, tiempos del esperpento de Valle-Inclan y del Teatro imposible de Lorca. Mihura se adelantó en diecisiete años a la escritura de La cantante calva de Ionesco, obra destacada del teatro del absurdo con la que en ocasiones se ha comparado Tres sombreros de copa.

Una reposición acertada, en suma, a la que el Teatro María Guerrero está dedicando ocho semanas de su programación obteniendo casi llenos completos de un público en su mayoría veterano que viene a rememorar viejos tiempos. Y lo consigue suscribiendo una ‘actualización’ que puede servir de contrapeso a lo que se ha visto en el Teatro de la Zarzuela estos días con Doña Francisquita.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 8
Texto: 8
Dirección: 8
Puesta en escena 8
Interpretación: 8
Producción: 8
Programa de mano: 8
Documentación a los medios: 8

CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL
Teatro María Guerrero C/ Tamayo y Baus, 4 28004 Madrid
TRES SOMBREROS DE COPA
De Miguel Mihura
Dirección Natalia Menéndez
De 17 de mayo a 7 de julio de 2019  

Reparto (por orden alfabético)
El Forzudo Ingenioso  –  Óscar Alló
Don Rosario   –  Roger Álvarez
Fanny   –   María Besant
El Cazador Astuto  –  César Camino
Trudy   –   Lucía Estévez
El Romántico Enamorado  – Cayetano Fernández
Dionisio   –  Pablo Gómez-Pando
Fruski   –   Alba Gutiérrez
Sagra   –   Tusti de las Heras
El Odioso Señor   – Mariano Llorente
Paula    –  Laia Manzanares
Madame Olga   –  Rocío Marín Álvarez
El Guapo Muchacho  –  Manuel Moya
Carmela  –   Carmen Peña
El Anciano Militar  –  Chema Pizarro
Don Sacramento  –  Arturo Querejeta
El Alegre Explorador   – Fernando Sainz de la Maza
Buby   –   Malcolm T. Sitté

Escenografía  –   Alfonso Barajas
Iluminación   –  Juan Gómez-Cornejo
Vestuario  –   Mireia Llatge
Música y espacio sonoro –  Mariano Marín
Coreografía   –  Mónica Runde
Ayudante de dirección –  Pilar Valenciano
Fotos   –   marcosGpunto
Producción –  Centro Dramático Nacional

De martes a domingo, a las 20:00 horas
Funciones accesibles para personas con discapacidad auditiva y visual Jueves 6 y viernes 7 de junio
Encuentro con el equipo artístico Jueves 13 de junio de 2019.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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