Zarzuela (y zarzuelismo) en danza

Zarzuela (y zarzuelismo) en danza
Zarzuela en danza - Teatro de la Zarzuela

Esta denominada ‘historia bailable a través de la zarzuela’ es un musical españolísimo a mayor gloria de nuestros bailes populares, enmarcado en reivindicativas glosas zarzueleras, un intento de rejuvenecimiento formal pero de tradicional énfasis en lo de siempre, que gustará a los forofos pero no convencerá a los escépticos. Sobra el  ‘zarzuelismo’ teórico y se necesita mayor eficacia.

El Teatro de la Zarzuela cierra la temporada con este espectáculo hilvanado con escenas de baile y danza de piezas famosas del género obra de los compositores Bretón, Chapí, Chueca, Vives, Giménez, Serrano, Calleja y Barrera, Soutullo y Vert, Lleó, Fernández Caballero, y Roig, con un par de nuevas canciones añadidas. Es un paseo a través del sueño de un bailarín que persigue una misteriosa sombra, un viaje de varios siglos a través de la historia del género lírico español.

Sus creadores, Nuria Castejón y Álvaro Tato dicen que es la primera vez que se intenta reunir en escena las más destacadas piezas dancísticas concebidas en las partituras de las zarzuelas: ‘Aquellos intermedios y pasajes danzados se convierten aquí en nuestra forma de contar la Zarzuela desde la expresión libérrima del cuerpo a través de los diferentes estilos como el clásico español, la escuela bolera, el flamenco, el ballet y la danza contemporánea, combinando los distintos estilos y lenguajes. Todo hilvanado por la música, el canto y un libreto en verso y prosa que nos lleva por los diversos episodios de un sueño tragicómico y delirante lleno de personajes: las vecinas castizas, los compositores Chueca y Barbieri, el poeta preso, la gitana Amapola, el trío de transportistas —taxista, calesero y conductor de alfombra voladora— e incluso la propia Zarzuela, esa sombra escurridiza que va mudando de aspecto cada época’.

Álvaro Tato ha querido dar un gran paso en su ya larga trayectoria de montajes teatrales con mucha música para hacer de esta no ya ilustración de aquellos sino absoluto protagonista. Nuria Castejón ha aplicado todo su mucho saber como escenógrafa y coreógrafa a llevar a la escena una trama elemental en grado sumo, de circunstancias, pura disculpa para hilar unos bailes con otros. El espacio escénico se limita a mínimos detalles bien urdidos para, desde una corrala madrileña, llevarnos tras una carreta gitana por Andalucía o en alfombra voladora a la sombra de la basílica del Pilar o de las palmeras caribeñas, con notable ayuda de una notoria iluminación y un prolijo vestuario.

Entre las músicas elegidas contamos con un plantel de primera: el preludio de La verbena de la Paloma, la guajira flamenca de Mi mulata, el intermedio y guajiras de La revoltosa, las sevillanas de El bateo, el fandango de Doña Francisquita, el intermedio de El baile de Luis Alonso, escena y dúo ‘A las rejas de la carsel‘ de La reina mora, las granadinas de Emigrantes, el intermedio de La leyenda del beso, la célebre tarántula de La tempranica, el garrotín de La corte del Faraón, la jota de Gigantes y cabezudos, el ballet de las odaliscas de Covadonga, las contradanzas de Cecilia Valdés, y para terminar en apoteósico final ese intermedio de La boda de Luis Alonso que tan bien viene para echar el telón entre ovaciones. Además, unas sevillanas zarzueleras y unos tanguillos flamencos del mismo Tato que aderezan y actualizan el conjunto.

Ello da idea de la ambición del proyecto y de la complejidad de su montaje, todo ello digno de reconocer y alabar aunque el resultado final no sea redondo, pues resulta imposible con materiales tan diversos pretender coherencia. Y sin embargo, sí que la dirección musical de Arturo Díez Boscovich resultó un sobresaliente pegamento en rompecabezas tan extremado, con sutiles variaciones sobre la ejecución clásica que aportaron novedad sin afectar a la ortodoxia. La orquesta sonó de maravilla, sin más. La mezzosoprano Ana Cristina Marcos desplegó una preciosa y tenue voz muy lejana de las clásicas sopranos picudas habituales en el género. El tenor Néstor Losán estuvo sensacional y poderoso, y el barítono mexicano Germán Olvera aportó un toque original a un trío vocal notable.

Es de suponer que las coreografías de Nuria Castejón satisfacerán plenamente a los puristas del baile español tradicional en una selección con fuerte impronta andaluza y notable presencia de zapateados y castañuelas. Los catorce bailarines formaron un conjunto impecable, de precisión técnica y brillante expresión corporal en el que no nos pararemos a resaltar méritos y deméritos individuales para no cansarles. Uno se sentía en la sede del Ballet Nacional de España o en una retransmisión histórica de los Coros y Danzas.

En definitiva, un espectáculo de esencias patrióticas, una excelente producción del Teatro de la Zarzuela con pretensiones de ampliar el público afín al teatro musical español en la misma dirección -discutible para nosotros- del Proyecto Zarza y otras ‘actualizaciones’ de infausta memoria. Insiste en el populacherismo tradicional con que se representa el género y suple con demagogia oratoria lo que tendría que demostrar con puros hechos. Una producción abundante en presupuesto encargada a dos competentes ‘jóvenos’ de nuestro dramaturgia para dar protagonismo a momentos instrumentales y danzables de nuestro teatro musical autóctono. Le sobra ‘zarzuelismo’ verbal y le falta cosmopolitismo formal (sobrepasar el vetusto casticismo interpretativo). La última zarzuela se estrenó en 1950 ¿Para cuándo encargar nuevas zarzuelas a compositores y literatos españoles? Dos por temporada. Absolutamente necesario.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 7
Libreto: 7
Selección: 8
Dirección musical: 8
Dirección artística: 8
Coreografías: 7
Voces: 8
Cuerpo de baile: 8
Producción: 8
Programa de mano: 8

Teatro de la Zarzuela
Zarzuela en danza
Músicas: Tomás Bretón, Ruperto Chapí, Federico Chueca, Amadeo Vives, Gerónimo Giménez, José Serrano,
Rafael Calleja y Tomás Barrera, Reveriano Soutullo y Juan Vert, Vicente Lleó, Manuel Fernández Caballero, Gonzalo Roig y popular.
Dirección de escena y coreografía – Nuria Castejón
Dramaturgia – Álvaro Tato
Estrenada en el Auditorio de la Universidad Carlos III de Madrid, el 8 de marzo de 2017
PRODUCCIÓN DEL TEATRO DE LA ZARZUELA (2017)

Dirección musical – Arturo Díez Boscovich
Dirección de escena y coreografía – Nuria Castejón
Dramaturgia – Álvaro Tato
Espacio escénico – Carmen Castañón
Vestuario – Gabriela Salaverri
Iluminación – Eduardo Bravo
Ayudante de dirección de escena y coreografía – Cristina Arias
Ayudante de iluminación – Alfonso Malanda
Maestros repetidores – Lillian Castillo, Ramón Grau
Adaptaciones musicales – Javier López de Guereña

BAILARINES
Cristina Arias
Ana Arroyo
Xavier Benaque
Juan Berlanga
Celeste Cerezo
María Ángeles Fernández
Alberto Ferrero
Francisco Guerrero
María López
Helena Martín
Daniel Morillo
Silvia Piñar
Luis Romero
Cristhian Sandoval

David Durán, guitarra flamenca
Lucas Carmona, cajón flamenco

Orquesta de la Comunidad de Madrid
(Titular del Teatro de la Zarzuela)

Duración aproximada
1 hora y 45 minutos (sin pausa)
Fechas y horarios
25, 26, 27, 28, 29 y 30 de junio; 3, 4, 5, 6 y 7 de julio de 2019
Horario: 20:00 h. (domingos, 18:00 h.)

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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