El trovador enamorado y la maldición gitana

El trovador enamorado y la maldición gitana

El gran Giuseppe Verdi obtuvo un enorme éxito mantenido más de siglo y medio con esta propuesta terrorífica de brujas quemadas en la hoguera, hijos arrojados a las llamas y hermanos enfrentados por los trucos del azar y del destino. Esta producción no aporta grandes novedades, con una puesta en escena aceptable aunque discutible y un segundo reparto de voces notables en el que la aquí desconocida soprano exsoviética Hibla Gerzmava ejerció el liderazgo.

Érase una vez que el 1 de marzo de 1836 tuvo lugar en el hoy Teatro Español el estreno más aplaudido y aclamado en la historia del teatro nuestro, El Trovador, de un tal Antonio María de los Dolores García Gutiérrez, que sería un celebrado escritor romántico de su tiempo del que hoy nadie se acuerda, un drama caballeresco en cinco jornadas en torno a la figura del doncel Manrique, criado por una gitana, pero siendo realmente vástago de un noble de alta alcurnia zaragozana. Diecisiete años después, Giuseppe Verdi se planteó musicarlo, como ya había hecho con otra obra de nuestro García, Simón Bocanegra, y encargó un libreto que rehuyera los tradicionales números operísticos cerrados -arias, cabaletas, cavatinas, dúos, tríos, coros, etc.- y primara la continuidad y fluidez de la acción y de la música. Más allá de las incongruencias y excesos del libreto, Verdi compuso una partitura que fluye inagotable y vertiginosa, música de alto voltaje que brota incesante y arrolladora, quizás hoy día excesiva, en su momento barredora.

La producción concebida por Francisco Negrín, -de quien se pudo ver en 2010 en este mismo escenario L’arbore di Diana, de Vicent Martín y Soler- queriendo ayudar al espectador a deslindar los tenebrosos meandros del drama, no lo consigue. Partiendo de los elementos metafóricos del libreto -el tiempo, el fuego y la noche- construye un escenario modernista, entre la Bahaus y Mondrian en el que metáforas y alusiones personificadas por el niño abrasado y la gitana doliente (y un grupo colateral de niños absolutamente sobrantes) pretenden rellenar un enorme espacio en el que los protagonistas relatan en extensas intervenciones lo que ha ocurrido en el pasado y va a determinar el futuro. El montaje tiene aciertos, y escenas brillantes, pero no consigue una narración solvente para quien se enfrente por vez primera con la obra y no haya leido previamente el argumento.

Negrín, nieto del político republicano, ha prescindido con acierto de cargar unas tintas que ya vienen suficientemente negras apoyándose en una fría escenografía de Louis Desiré que no aporta con sus figurines demasiada ayuda al resultado final, y en una correcta iluminación de Bruno Poet. Quizás lo que peor resulte sea el destino reptante y marginal del coro en escena y el armatoste que desciende para ocultar a los personajes redundantes en espera de su próxima salida a escena.

La dirección musical de Maurizio Benini -que anteriormente ha dirigido Tosca y L’elisir d’amore en el Real- fue solvente, discreta y llegó a notable en la segunda parte, aunque se empastaran casi siempre los números vocales complejos. Piero Pretti, Hibla Gerzmava, Marie-Nicole Lemieux y Artur Rucinski fueron el competente segundo reparto, junto con las voces fijas en los tres repartos que el real ha puesto en liza del bajo italiano Roberto Tagliavini, la soprano Cassandre Berthon y los tenores Fabián Lara y Moisés Marín.

Los cuatro protagonistas cumplieron con tan difíciles encargos, pero solamente Gerzmava, que va a cumplir cuarenta años y está en su mejor momento, destacó enormemente. No es el de Leonora uno de sus papeles más consolidados pero recientemente lo hizo en Zúrich y seguramente lo hará muchas más veces en el futuro. Estuvo segura, brillante y completa, y su hermosa voz grave resulta esplendorosa. Hermosa voz también la de Pretti, cuya Pira sin embargo sufrió de un extraño descabalgamiento escénico en su fase final. Aceptables el polaco Rucinski como el malvado conde y la francesa Lemieux como la vengativa/vengadora gitana. Destacado Tagliavini en su Ferrando. Mejores voces que presencias en una representación que nos pareció floja en su parte actoral.

En conjunto un buen Il trovatore, una ópera compleja, morbosa y melosa al mismo tiempo, de truculentos crímenes y rancio sentimentalismo, que fue la 23ª del centenar más representadas en el período 2005-2010 gracias a la belleza de sus melodías. Exige cinco voces de gran calidad, y sobre todo intérpretes fogueados que resistan esas prolijas y continuas intervenciones en las que debven explicar lo que no salvando arrullos amorosos nunca pasa en escena. Cinco decimos, pues aunque el papel del bajo es muy corto, se precisa una voz rotunda, y lo mismo en el caso de los cuatro protagonistas principales, Leonora (soprano), Manrico (tenor), Azucena (mezzosoprano) y el Conde de Luna (barítono), todos ellos con arias, dúos y tercetos de gran dificultad. Sus grandes momentos musicales son muchos: el aria de Leonora ‘Tacea la notte placida’, seguida por el terceto en que se suman Manrico y el conde en el primer acto que sus ejecutores no saldaron en la velada del jueves con demasiada calidad, eclipsados por la orquesta; la narración de Azucena y la romanza del conde ‘Il balen del suo sorriso’ del segundo, solo aceptables en ambos casos en la ejecución que escuchamos; ‘Ah, sì ben mio’ y ‘Di quella pira’, en la voz de Manrico del tercer acto, lo que ya hemos comentado; o los bellísimos, melancólicos y patéticos acentos que transmite Leonora en ‘D’amor sull’ali rosee’ y el Miserere ya en el acto final, de gran nivel a cargo de Gerzmava.

Con un aforo casi completo, el público respondió casi siempre a las muchas pausas concebidas pero el compositor para recabar aplausos, y al final no regateó ovacionar a todos y cada uno de los muchos participantes en una satisfactoria velada.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 7
Libreto: 6
Partitura: 8
Dirección musical: 7
Dirección artística: 6
Voces: 7
Actuaciones: 6
Producción: 6
Programa de mano: 8

IL TROVATORE
Dramma en cuatro partes
Música de Giuseppe Verdi (1813-1901)
Libreto de Salvadore Cammarano, basado en la obra de teatro El trovador (1836) de Antonio García Gutiérrez
Coproducción del Teatro Real con la Opera de Montecarlo y la Royal Danish Opera de Copenhague
Catorce funciones entre el 3 y el 25 de julio de 2019
Estrenada en el Teatro Apollo de Roma, el 19 de enero de 1853
Estrenada en el Teatro Real el 16 de febrero de 1854

EQUIPO ARTÍSTICO

Director musical – Maurizio Benini
Director de Escena – Francisco Negrín
Escenógrafo y Figurinista – Louis Desiré
Iluminador – Bruno Poet
Director del Coro – Andrés Máspero
Maestro de esgrima – Jesús Esperanza
Lucha escénica – Enrique Inchausti

REPARTO
El conde de Luna – Ludovic Tézier (3, 6, 9, 13, 18 y 24)
Artur Rucinski (4, 8, 19, 23 y 25)
Dimitri Platanias (12, 16 y 21)
Leonora – Maria Agresta (3, 6,9, 13 y 18)
Hibla Gerzmava (4, 8, 19, 23 y 25)
Lianna Haroutounian (12, 16, 21 y 24)
Azucena – Ekaterina Semenchuk (3, 6, 9, 13, 18, 21 y 24)
Marie-Nicole Lemieux (4, 8, 12, 16 y 19)
Marina Prudenskaya (23 y 25)
Manrico – Francesco Meli (3, 6, 9, 13, 18, 21 y 24)
Piero Pretti (4, 8, 12, 16, 19, 23 y 25)
Ferrando – Roberto Tagliavini
Inés – Cassandre Berthon
Ruiz – Fabián Lara
Un mensajero – Moisés Marín
Madre de Azucena – Sophie Garagnon
El fantasma del hijo de Azucena – Saúl Esgueva, Eneko Galende

Actores – Ariel Carmona, Álvaro Hurtado, Kike Inchausti, Javier Martínez, Xavi Montesinos, Miguel Ángel Moreiras, Giuseppe Romano
Actores niños – David Carasa, Unai Galende, Darío Hernández, Cristina Sánchez
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Duración aproximada: 2 horas y 45 minutos
Partes I y II: 1 hora y 15 minutos
Pausa de 25 minutos
Partes III y IV: 1 hora y 5 minutos

Fechas
3, 4, 6, 8, 9, 12, 13, 16, 18, 19, 21,
23, 24, 25 de julio
20:00 horas
La función del día 6 se retransmitirá en directo
a pantallas de toda España, Facebook, Opera Vision
y Palco Digital como parte de las actividades de
la Semana de la Ópera

INICIO DE LA SEMANA DE LA ÓPERA

6 de julio a las 21.00 horas | Teatro Real, Plaza de Oriente, puntos internacionales y Palco Digital
Gran retransmisión internacional de Il trovatore: el Teatro Real llevará la ópera a la calle a través de tres pantallas gigantes en la Plaza de Oriente que retransmitirán Il Trovatore desde la Sala Principal del Teatro. Más de 150 centros culturales, plazas y teatros de España, del resto de Europa, América y Asia se unirán a dicha retransmisión; y adicionalmente, estará disponible a través de la plataforma online Palco Digital de forma gratuita. También será retransmitida en Facebook, en la página de vídeo del Teatro Real, en Opera Vision (Opera Europa).
-Inscripciones abiertas hasta el 30 de junio para todos los ayuntamientos e instituciones que quieran retransmitir la ópera con el apoyo técnico y promocional del Teatro Real: como unirse a la retransmisión.
-Fuera de España la ópera será retransmitida en China, India y distintos países latinoamericanos: Chile, Guatemala, Perú, República Dominicana y Uruguay.

ACTIVIDADES PARALELAS

Hasta el 30 de junio | Teatro Real, Sala principal, talleres, salas de ensayo
Ópera al descubierto: Il trovatore: Un taller para descubrir todos los secretos del montaje de la ópera Il trovatore con las personas que lo hacen posible, mostrando desde el funcionamiento del escenario en sí, hasta la puesta en escena y los ensayos del coro, de la orquesta y de conjunto. El taller culminará con la asistencia al ensayo pregeneral de la ópera el domingo 30 de junio.

Del 8 al 11 de julio a las 19.00 y 12 de julio las 18.30 horas | Teatro Real, Sala Gayarre y Palco Digital
Un Verdi de cine: con motivo del 155º aniversario del nacimiento de Giuseppe Verdi, se organizará un ciclo de cine en la Sala Gayarre, retransmitiendo cinco óperas del compositor italiano que el Teatro Real realizó en temporadas anteriores, siendo éstas: La traviata, Aida, Falstaff, Un ballo in maschera y Otello.

9 de julio a las 18.00 horas y 11 de julio a las 12.00 horas | Museo Arqueológico Nacional, Cámara acorazada
Tocando la historia. Las monedas de Il trovatore, las arras soñadas de Manrico y Leonora: El Museo Arqueológico Nacional realizará una visita exclusiva en su cámara acorazada de la mano de las conservadoras del Departamento de Numismática, que mostrarán una serie de monedas del siglo XV que pudieron utilizar los protagonistas de Il Trovatore. Actividad gratuita (aforo de 10 plazas), con reserva previa en visitasgrupos.man@cultura.gob.es

10 de julio a las 19.00 horas | Palacio de la Aljafería, Zaragoza
La Aljafería, de ópera y leyendas: El Palacio de la Aljafería de Zaragoza acogerá una conferencia con el escritor Miguel Ángel Yusta como ponente, seguida de una posterior visita de una hora a la Torre del Trovador, en la que Antonio García Gutiérrez desarrolló parte de la trama de El trovador, obra en la que se basa la ópera de Giuseppe Verdi. Entrada libre hasta completar el aforo.

Hasta el 31 de julio | Museo del Romanticismo, Salas del museo
Una obra, una ópera: Durante todo el mes de julio, y con motivo del estreno de Il trovatore, el Museo del Romanticismo mostrará un abanico de su colección con la imagen de Marietta Gazzaniga, soprano cuya interpretación del personaje de la gitana Azucena la encumbró a la fama al final de su carrera, en el siglo XIX.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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