La venganza de la Petra, y la de Arniches

La venganza de la Petra, y la de Arniches

Agosto tiene sus oportunidades y sin duda esta excelente comedia de uno de los mejores -y más ninguneado- dramaturgos españoles del siglo pasado merece la pena. La versión se ajusta en fondo y forma al original, bien montada e interpretada. Petra y Arniches siguen divirtiendo con un sainete de hace un siglo que es vapuleo sonoro de prejuicios librescos.

Petra decide abandonar a Manolo, harta de estar casada con un tipo que sale de copas y de ligoteo todas las noches. Se refugia en casa de sus padres, el dormilón Nicomedes y su señora Nicanora, la cual pone el grito en el cielo en defensa de su hija del alma, máxime cuando Bibiano y Raimunda, los papás del tarambana, se alzan en defensa de su injusto comportamiento. A punto de la ruptura total entre ambas familias, Nicomedes prefiere la reforma pactada e idea un plan para que Petra simule comportarse como su marido y le ponga de los celos con la ayuda de la asistenta Eudosia camelando al barbero Conesa, seductor oficial del barrio.

‘La venganza de la Petra o Donde las dan las toman’ fue estrenada el 13 de abril de 1917 y ha tenido un éxito descomunal desde entonces pese a los enemigos de cualquier tradición española, prestos a adoptar las foráneas y a denigrar las autóctonas. Está a la altura del mejor teatro de su tiempo, con un argumento perfectamente tramado, unos personajes vivaces y unos diálogos ingeniosos, quintaesencia del casticismo madrileño y al mismo tiempo sutil burla del mismo. Desde 2012 anda con esta pieza por los escenarios esta meritoria Compañía Lírica Ibérica, que modesta y discretamente reivindica la zarzuela y sus aledaños, en los que Carlos Arniches Barreda ocupa un lugar privilegiado, no solo como libretista de Ruperto Chapí, Federico Chueca y José Serrano ((El trust de los tenorios, en 1910 y El amigo Melquíades, 1914, por ejemplo), sino como autor de una ingente cantidad de piezas teatrales, al parecer más de 300, catalogadas de sainetes por unos, de comedias por otros y de ‘tragedias grotescas’ por él, en las que expresaba sus afanes regeneracionistas y aspiraba ‘a estimular las condiciones generosas del pueblo y hacerles odiosos los malos instintos, nada más’.

José Luis Gago dirige una puesta en escena historicista, elección adecuada para colocar al espectador en el contexto histórico de la pieza, sin el que resultaría excéntrica, y con el que se facilita adecuar su magín a situaciones de hace un siglo, tan diferentes en apariencia, tan semejantes en esencia. Correcta escenografía en dos actos con intervalo a la antigua usana, notable vestuario de época, y efectos luminosos y sonoros deficientes que no consiguen captar la apertura de ventanas ni cronometrar el ruido del despertador al romperse.

Gago además es el protagonista, el padre de Petra, y lo hace bien secundado por Natalia Jara como su santa esposa y Víctor Benedé en el personaje más redondo del elenco. Los tres llevan años haciendo la función y son la base sólida sobre la que se ha ido renovando el resto del reparto, que está notable y conjuntado, encabezado por Claudia Postigo como la sosipanda Petra, acompañada de Sonia Gascón como la arremangada paleta, -representante de la sensatez y el ingenio popular siempre presente en nuestro teatro clásico, aunque desaparecido en las calles de hoy día-, Juan Polanco y Karmele Aranburu en los ridículos papás de Manolo, y este encarnado por el otro Gago del reparto, Luis Ángel, quizás la interpretación más discutible, sin olvidar a Olivia de Pablo en su breve pero efectiva presencia como el chico de los recados del ultramarinos de la esquina, el que traía los pedidos a las casas con posibles. A todos se les entendía regular, defecto quizás atribuible a la disposición de la sala, que dicho sea de paso se encuentra en un penoso estado de conservación.

En conjunto, una jugosa ración de Arniches en estado puro, muy recomendable para desintoxicarse de los estragos de corrección política, memoria sesgada y sectarismo de género que han sufrido las tablas madrileñas durante todo el curso pasado, para que jóvenos y menos jóvenos amplíen su conocimiento mundano, descubran qué fue y es la coquetería femenina, qué fue y es el supuesto dominio machista, qué fue y es la vida en pareja (heterosexual, que de las otras no sabía nuestro autor alicantino).

Arniches puede considerarse una de las figuras más relevantes del teatro español de la primera mitad del siglo XX. Renovó el humor, captó la vida corriente, se inspiró y a su vez enriqueció el habla popular, y supo desentrañar el juego de las apariencias, el tiznado básico de la vida social con el que siempre están enfrentados los sentimientos sinceros. Dominaba la técnica teatral, era un gran guionista y nos ha dejado un legado del que podría sustentarse enternamente un local teatral madrileño que se consagrara a su recuerdo. Existe un Teatro Arniches en Alicante y existió el Teatro Arniches en Madrid cuyo edificio aún se conserva en Cedaceros, 7 y Los Madrazo 4 que ha sido frontón, cine y mil cosas más, y que podría reflotarse especializado en la obra de Arniches en particular y en general del teatro español ‘burgués’ de los dos últimos siglos, de Echegaray a Alfonso Paso, de Benavente a Jardiel, pasando por todo lo mucho y bueno purgado por los torquemadas del actual Régimen.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 8
Texto original: 8
Dirección: 7
Puesta en escena: 7
Interpretación: 7
Producción: 6
Programa de mano: inexistente
Documentación a los medios: inexistente

TEATRO AMAYA
LA VENGANZA DE LA PETRA
de Carlos Arniches
Compañía Lírica Ibérica

Del 31 de julio al 25 de agosto de 2019

Equipo artístico
Dirección: José Luis Gago
Escenografía: Scenarte producciones S.L.
Vestuario: Mario Pera
Iluminación: Jose Manuel Gómez Dávila
Reparto
José Luis Gago……………………………Nicomedes
Natalia Jara…………………………………Nicanora
Carla Postigo……………………………….Petra
Sonia Gascón………………………………Eudoxia
Juan Polanco………………………………Bibiano
Karmele Aranburu………………………..Raimunda
Luis Ángel Gago (L’voy)………………..Manolo
Olivia de Pablo…………………………….Jesús
Víctor Benedé……………………………..Conesa

Horario: Miércoles, Jueves, Viernes: 20:30. Sábado: 19:30 y 22:00. Domingo: 19:30
Duración: 100 mins.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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