Luisa Fernanda, mil gracias

Luisa Fernanda, mil gracias

¡Lo que vale hoy día pasar un buen rato entretenido con un melodrama amoroso bien construido y mejor musicado, una zarzuela estrenada en 1932 para solaz del régimen entonces imperante a la que Federico Moreno Torroba dotó de una partitura excelente! Levantó desacuerdos la puesta en escena pero en todo caso un empeño notable en una gran producción.

Dicen que esta comedia lírica en tres actos lleva a la espalda más de diez mil representaciones, como si se hubiera visto todos los días durante 30 años seguidos. A lo peor exageran. La acción se desarrolla durante el final del reinado de Isabel II y acaba en un cortijo extremeño tras su destronamiento por un golpe militar que no llegaría a revolución pero que pasará a la historia como si lo hubiera sido, La Gloriosa. Ese trasfondo antimonárquico y el parlamento de la protagonista contra la aristocracia colabororarían no poco a su éxito durante la II República. Pero el fresco social solo sirve de marco a una historia de amor de lo más convencional en el género, un primer amor despechado que la protagonista lucha por olvidar con un socorrido segundo amor sin conseguirlo, para retornar finalmente gracias a la generosidad de este a los brazos de aquel arrepentido.

Ha tenido su confirmación mundial ya en este siglo estrenada en La Scala de Milán en 2003, en la Washington Opera en noviembre de 2004 y en la Ópera de los Angeles en 2007. Su última programación en este teatro fue en 2011 con dirección musical alternada de Cristóbal Soler y Óliver Díaz, y dirección de escena de Luis Olmos, el antepenúltimo director del templo zarzuelero. Lo que escribíamos entonces no lo mejoraríamos ahora: ‘Resulta un gozo continuo, sin altibajos, a la altura de esa sucesión imparable de números musicales que han gozado de enorme popularidad durante generaciones. Desde la primera gran romanza, la de Javier (“De este apacible rincón de Madrid”), y los dos primeros dúos: el de Vidal y Luisa Fernanda (“En mi tierra extremeña” y el de Carolina y Javier (“Caballero del alto plumero”), toda la zarzuela es pegadiza, melodiosa e inspirada. Destacan en el segundo acto, la celebérrima “Mazurca de las sombrillas”, el Dúo dramático de Carolina y Javier (“Para comprar a un hombre”), el Terceto de Luisa Fernanda, Javier y Vidal (“¡Cuánto tiempo sin verte!”) y el clímax de la “Escena de la subasta” (“Señoras y caballeros”), y en el tercer acto el magnífico “Coro de vareadores” (“Si por el rido, si por la vera”), el Dúo de Luisa Fernanda y Javier (“Cállate, corazón”) y una última intervención coral que interpreta un tema popular (“El Cerandero se ha muerto”)’. Y añadíamos y añadimos:

‘Romanzas que han seducido a generaciones de aficionados, algunos de los números más inspirados de nuestra ‘opereta’, que al tener nombre propio, zarzuela, se atrevió a desafiar las modas extranjeras y cayó en manos del casticismo, pero que originó un género lírico enormemente popular que sólo se diferencia de de la ópera en su insistencia en alternar partes habladas con la música. Lo que quiere decir que hay óperas mejores que zarzuelas y zarzuelas mejores que óperas. Su autor, que murió en fecha tan recienter como 1982, la denominó comedia lírica en tres actos. Moreno Torroba fue un gran músico que está aún por descubrir en buena parte, y que en esta obra despliega su enorme facilidad melódica y su finura como orquestador. Fue uno de los últimos grandes representantes de nuestro género lírico. No fue serialista ni innovador. Compuso estas mazurcas y romanzas mientras en Europa se presentaban fantásticas óperas -Turandot (1926), Katia Kabanova (1921), Wozzeck (1925)-. Pero cada uno hace lo que puede y es víctima de sus circunstancias. ‘Luisa Fernanda’ es fresca, optimista, popular; escoge el camino de la accesibilidad musical sobre el de las complejidades innovadoras, del gusto popular sobre el de las élites (prácticamente inexistentes allí y entonces), pero lo hace manteniendo una alta calidad final’.

En esta producción se ha querido volar alto y la dirección artística se ha encargado a un afamado especialista italiano, Davide Livermore, que se ha traido con él el grueso de la puesta en escena, la escenografía del equipo Giò Forma y los figurines de Mariana Fracasso. ¿No hay en España directores y equipos artísticos que puedan hacerse cargo de producciones ambiciosas? Ciertamente, algunos de los últimos intentos de dinamizar el género -léase Miguel del Arco, Alfredo Sanzol o Lluis Pasqual- resultaron fallidos, pero nos resistimos a reconocer que el retroceso de la escena musical española sea tan patente como para tener que recurrir a equipos operísticos italianos.

Sobre todo porque el resultado es discutible y en el estreno dio lugar al primer gran abucheo que recordamos de este público tan dócil y contentadizo habitualmente. La plazuela de San Javier, la verbena de San Antonio de la Florida, las calles del centro de Madrid y la finca extremeña de La Frondosa son aludidas con proyecciones cinematográficas de principio de siglo en el interior del famoso Ciné Doré a cuyas puertas y entrando y saliendo del mismo, reparto, coro, cuerpo de baile y figurantes interpretan la trama. Es un bonito recurso, pero las subidas y bajadas de la fachada y una presencia distorsionadora de telones en los intermedios dificulta el seguimiento, tal y como ocurre frecuentemente en los montajes operísticos de hoy día que queriendo actualizar, tergiversan, y queriendo explicar, complican. No obstante, es de celebrar el correctísimo diseño audiovisual de Pedro Chamizo, esas proyecciones antiguas que suplen a los decorados.

Si la puesta en escena puede discutirse, la dirección actoral de Livermore alcanza resultados notables no solo en el comportamiento del reparto sino sobre todo en la presencia de figurantes y coro, y especialmente en el potenciamiento de los números bailados, con las siempe destacables coreografías de Nuria Castejón: no podemos precisar si han sido incorporadas dos danzas y un ballet inéditos de «Luisa Fernanda» descubiertos en 2011, firmados por Torroba poco después del estreno y que estaban destinados a sustituir una parte instrumental del acto segundo sobre la que se desarrolla una escena hablada), pero sí que su vestuario en el tercer acto alcanza rango jocoso. Con todo ello, la escena palpita vida real toda la obra y sus 105 minutos pasan volando.

El británico de origen gibraltareño Karel Mark Chichon se hace cargo de la dirección musical añadiendo cosmopolitismo a la propuesta. De clara ascedencia española como señala su apellido, se mostró entregado a este retorno a sus orígenes afirmando que Luisa Fernanda ‘es la última gran zarzuela romántica, musicalmente uno de los mejores ejemplos del casticismo, combinando la gracia y colorido de la música española con la elegante comedia vienesa y el verismo de la ópera italiana, una zarzuela de melodías memorables con un instinto teatral infalible’. A su batuta impregnó de meticulosidad y distanciamiento en una lectura sobria de la partitura.

El reparto vocal estuvo francamente notable. La soprano canaria Yolanda Auyanet confirmó su marcha ascendente en las últimas temporadas con presencia continua en el Teatro Real: ‘La clemenza di Tito’ de Mozart en 2016 y ‘La Bohème’ de Puccini en 2017, ambas de protagonista del segundo reparto; el personaje de Liu en el Turandot de Puccini en 2018, hasta subir muchos enteros ya en 2019 con Il Pirata de Bellini. Y acababa de volver a este escenario en la reciente Gala de fin de año, tras haber cantado en 2012 ‘El relámpago’ en versión concierto y en 2013 la recuperación de la óperra barroca ‘Viento (es la dicha de Amor)’ de José Nebra. Consulten nuestra reseñas de entonces si les apetece.

En el duelo amoroso y viril del labriego Vidal y el coronel Javier, el barítono Juan José Rodríguez y el tenor Jorge de León desplegaron su veteranía; el primero ya había interpretado este mismo papel en la producción de 2011 junto a una Auyanet que entonces fue la duquesa Carolina, papel que en el estreno de ayer estuvo bien a cargo de Rocío Ignacio. El resto del reparto mantuvo notable presencia en un ramillete de acertados personajes secundarios en el que destaca quizás el bronquista Aníbal a cargo de Didier Otaola.

El director del teatro agradeció especialmente al público su asistencia antes de subir el telón y este estuvo generoso toda la representación, con grandes aplausos tras casi todas las intervenciones y largas ovaciones al final. Fue una fiesta del género operístico autóctono español y un nuevo paso adelante en ese revival que creemos que experimenta.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 8
Libreto: 8
Partitura: 9
Voces: 7
Puesta en escena: 7
Dirección artística: 7
Dirección musical: 7
Orquesta: 7

Teatro de la Zarzuela
Luisa Fernanda
28, 29, 30 y 31 de enero; 3, 4, 5, 6, 7, 10, 11, 12, 13 y 14 de febrero de 2021
Música Federico Moreno Torroba
Libreto Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw
Estrenada en el Teatro Calderón de Madrid, el 26 de marzo de 1932

Equipo artístico
Dirección musical Karel Mark Chichon (28, 29, 30 y 31; 6, 7, 10, 11, 12, 13 y 14)
David Gómez Ramírez (3, 4 y 5)
Dirección de escena Davide Livermore
Escenografía Giò Forma
Vestuario Mariana Fracasso
Iluminación Antonio Castro
Coreografía Nuria Castejón
Diseño audiovisual Pedro Chamizo

Ayudante de dirección de escena Emilio José López Pena
Ayudante de escenografía Carmen Castañón
Ayudante de vestuario Naiara Beistegui
Ayudante de iluminación David Hortelano
Maestros repetidores Lilliam Castillo, Ramón Grau

Reparto
LUISA FERNANDA Yolanda Auyanet (28 y 30; 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Maite Alberola (29 y 31; 4, 6, 11 y 13)
VIDAL HERNANDO Juan Jesús Rodríguez (28 y 30; 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Javier Franco (29 y 31; 4, 6, 11 y 13)
CAROLINA Rocío Ignacio (28 y 30; 3, 5, 7, 10, 13 y 14)
Leonor Bonilla (29 y 31; 4, 6, 11 y 12)
JAVIER MORENO Jorge de León (28 y 30; 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Alejandro del Cerro (29 y 31; 4, 6, 11 y 13)
MARIANA María José Suárez
ROSITA Nuria García-Arrés
DON FLORITO Emilio Sánchez
LUIS NOGALES Antonio Torres
ANÍBAL Didier Otaola
JEROMO / EL CIEGO Rafael Delgado
BIZCO PORRAS César Diéguez
CAMARERA Julia Barbosa
DON LUCAS Román Fernández-Cañadas*
EL SABOYANO Francisco José Pardo*
UNA VENDEDORA Graciela Moncloa*
UN VENDEDOR Daniel Huerta*
POLLO 1º Rodrigo Álvarez*
POLLO 2º Ricardo Rubio*
UN HOMBRE Antonio González*
UN CAPITÁN Quique Bustos*
*Miembro del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela
FIGURACIÓN Julen Alba, Irene Carnero, Rafael Lobeto, Sylvia Mollá
BAILARINES David Acero, Cristina Arias, Íñigo Celaya, Celeste Cerezo,
María Ángeles Fernández, Olivia Juberías, Helena Martín,
Dani Morillo, José Rabasco, Luis Romero, Cristhian Sandoval,
Rosa Zaragoza
Orquesta de la Comunidad de Madrid
(Titular del Teatro de la Zarzuela)
Coro Titular del Teatro de la Zarzuela
Director Antonio Fauró
Sobretitulado Noni Gilbert (traducciones),
Antonio León (edición y sincronización), Víctor Pagán (coordinación)
Realización escenográfica TecnoScena, Srl (Roma)
Realización de vestuario D’Inzillo Sweet Mode, Srl (Roma).
NUEVA PRODUCCIÓN DEL TEATRO DE LA ZARZUELA
Duración aproximada 105 minutos (sin pausa)

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído