Fue retratista de la alta sociedad de su tiempo y llegó a lo más alto de la cotización para caer abruptamente su prestigio con la irrupción de las vanguardias. Su obra ha quedado como testimonio del esplendor de la burguesía triunfante y se ve con aprecio distante.
Raimundo de Madrazo (Roma, 1841 – Versalles, 1920) perteneció a la tercera generación de una de las familias más influyentes y reconocidas en el arte español del siglo XIX. Nieto del pintor neoclásico José de Madrazo e hijo de Federico de Madrazo, el más destacado retratista del Romanticismo español. Raimundo era también cuñado e íntimo amigo de Mariano Fortuny y tuvo tíos y sobrinos también artistas, e incluso su hijo, conocido como Cocó, llegó a convertirse en un reconocido pintor de la sociedad parisina de inicios del siglo XX. Su obra, considerada en su época un símbolo de elegancia, emulación del pasado y respeto por la tradición, lo situó como figura señera en los círculos sociales más distinguidos e internacionales de finales del siglo XIX y principios del XX. No obstante, con el paso del tiempo y el advenimiento de las nuevas corrientes artísticas, el desprecio por ese gusto refinado, la minuciosa representación de interiores y la destreza técnica en la reproducción de texturas y materiales le relegó en la posterior historiografía artística. esta es la retrospectiva más completa de su obra y pretende restituirlo al lugar que le corresponde dentro de la historia del arte.

El deseo burgués por poseer obras que dieran testimonio del prestigio social de su dueño se tradujo en la proliferación de escenas de género y costumbristas. Ejecutadas habitualmente en pequeñas tablitas o tableautins, escenas como las toilettes, la representación de mujeres que leen o escriben, de bailes de máscaras o de personajes como Pierrot se convirtieron en motivos predilectos de esos preciados objetos. Junto con Mariano Fortuny y Eduardo Zamacois, Raimundo de Madrazo fue uno de los pintores que se especializaron en este tipo de obritas, tan del gusto del gran público en el paso del siglo XIX al XX. Se la ha querido aplicar el calificativo del ‘juste milieu’, del justo medio entre la académica tradicional y las vanguardias rupturistas, al gusto mayoritario del comprador potencial, por lo que gozó de gran éxito comercial y de crítica durante la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, su decadencia fue tan fulgurante como había sido su ascenso, y casi todos los pintores adscritos a esta corriente resultaron olvidados por la historiografía del arte y solo recientemente han comenzado a gozar del reconocimiento que merecen.
Afincado en París desde 1862, Raimundo de Madrazo fue un perfecto afrancesado a raíz de alejarse de los géneros decimonónicos por excelencia, tales como la mitología y la pintura de historia, para participar en los mecanismos del mercado del arte establecido; disfrutó siendo testigo privilegiado del vibrante panorama artístico del París del último tercio del siglo XIX, en el que convivieron las corrientes académicas queapoyaban los certámenes oficiales junto a nuevas tendencias creativas, como el impresionismo, que abrieron las rutas alternativas que derivarían en las vanguardias de principios del XX. En gran parte ajeno a ambas orientaciones, esta muestra se presenta con el objetivo de contextualizar y rescatar del olvido sus aportaciones.
La exposición se despliega a lo largo de ocho secciones que recorren de forma cronológica y temática su trayectoria. Con más de cien obras, y el apoyo de casi sesenta instituciones y de colecciones particulares nacionales e internacionales, tras su paso por Madrid, viajará al Meadows Museum de Dallas, Texas. Fiel a la tradición familiar, decide continuar su formación en París, como hicieran su padre y su abuelo, aunque, a diferencia de ellos, se establecerá de manera definitiva en la capital francesa; en 1866, el pintor comunicaba a su padre la decisión de cambiar de tema, no más ‘ataulfos’. Por la década de 1860, la relación personal y artística con Mariano Fortuny se intensificó, a raíz del matrimonio de este con su hermana, Cecilia. En 1872, Madrazo visita Andalucía, primero Sevilla y luego Granada, donde el matrimonio Fortuny se había establecido. Dando respuesta a la elevada demanda comercial de imágenes del exotismo español, el pintor acometió una serie de tipos femeninos andaluces que habrían de cosechar un gran éxito en el mercado artístico parisino. La prematura muerte de Fortuny en 1874 marcó el fin de esta etapa de colaboración, situando a Raimundo como figura central entre los artistas españoles en París: adaptó su obra a los ricachones parisinos, y con el tiempo, redujo sus composiciones a una figura principal femenina que progresivamente va cayendo en la ‘nonchalance’, término francés que define una actitud cercana a la indolencia. Junto a estas obras, las escenas de baile y la captación del lujo del París de fin de siglo fueron también temas con los que el artista cosechó éxito durante este período y suponen el punto álgido de su pintura.

Centrando buena parte de su producción en escenas que reflejan la vida ociosa de la alta sociedad, se sirvió de la modelo Aline Masson para encarnar tanto el ideal de belleza española como el estereotipo de la mujer parisina, elegante y sofisticada. Esta muchacha, cuya procedencia se desconoce —se cree que podría ser la hija del conserje de la residencia parisina del marqués de Casa Riera, cuyo jardín trasero daba a la calle en la que el pintor tuvo su primer estudio en París—, aparece en muchas de estas pinturas de las décadas de 1870 y 1880 y alcanzó notable difusión gracias a la edición de grabados, contribuyendo a la fama y la fortuna crítica del artista.
A partir de la década de 1880, se dedicará de manera casi exclusiva al retrato. Su reconocimiento internacional se afianzó tras obtener una medalla de primera clase y la cruz de caballero de la legión de honor en la exposición universal de 1878. Durante la siguiente década, realizó algunos de los más importantes de toda su producción, como los de Rosario Falcó y Osorio, duquesa de Alba, el segundo marqués de Casa Riera o a la reina María Cristina. Consolidó una clientela hispanoamericana, que, como los Candamo o los Errazu, acudía a su taller de París para ser retratada, y marchantes estadounidenses como Samuel P. Avery, facilitaron la llegada de su obra al mercado norteamericano, donde esta pintura tan conservadora que acusaba ya síntomas de agotamiento en Europa, seguía siendo muy apreciada. Madrazo realizó viajes profesionales a Nueva York a partir de 1897, y hasta 1910 llevó a cabo diversas giras de retratista en Estados Unidos.
En la Francia de comienzos del siglo XX, el lenguaje pictórico de Raimundo de Madrazo resultaba ya trasnochado. Una realidad de la que el pintor era consciente cuando en 1901 decidió viajar a Buenos Aires para retratar a personalidades de la sociedad y de la política. En sus períodos americanos mantuvo aún por un tiempo su popularidad; en sus últimos años, establecido en Versalles, concentró su producción en desnudos, retratos y escenas de género realizadas a partir de modelos ataviadas a la moda dieciochesca, evocación nostálgica del esplendor del pasado.
Con setenta y nueve años, fallecería en 1920 en su palacete de Versalles. Una vida muy cómoda, dedicada a su afición sempiterna, sin aparentes conflictos, y quizás plena. Una obra testigo de su época, de su clase y de su gusto. Una exposición que deleitará a los aficionados más clásicos y descubrirá a los demás que no todo en arte tiene que ser rupturista y agitado, que hay otros mundos dentro de este.
Aproximación a la propuesta (del 1 al 10)
Interés: 6
Despliegue: 8
Comisariado: 8
Catálogo: 9
Programa de mano: no hay
Documentación a los medios: 8
Fundación MAPFRE
RAIMUNDO DE MADRAZO
Del 19 de septiembre de 2025 al 18 de enero de 2026
Comisaria: Amaya Alzaga Ruíz
Con Meadows Museum, SMU, Dallas
NFORMACIÓN PRÁCTICA
Paseo de Recoletos, 23. Madrid
Tlf. 91 5816100
Mail: [email protected]
Web: www.fundacionmapfre.org
PRECIO
Entrada general: 5 €
Entrada gratuita los lunes (no festivos): 14.00-20.00 h
HORARIOS
Lunes: 14.00-20.00 h
Martes a sábado: 11.00-20.00 h
Domingos y festivos: 11.00-19.00 h
AUDIOGUÍA (gratuita):
Disponible en español y en inglés. Formato online, accesible a través del móvil sin
descargas ni instalaciones.

