De cómo recordar el Holocausto sin derramar una lágrima

De cómo recordar el Holocausto sin derramar una lágrima

(Periodista Digital)-. “Una vez hubo una casa y, cada habitante de ella vivía en un mundo particular en el que los secretos y los recuerdos colgaban de paredes con papel pintado. Hasta que los forasteros llegaron para destruir ese mundo, arrancaron el tejado y sin anestesia, echaron abajo los muros, ladrillo a ladrillo” […]. Éste es uno de los pasajes del libro de Joseph Bau ‘El pintor de Cracovia’ que en España lo podemos disfrutar gracias al trabajo de Antonio Golmar Gallego.

¿Cómo encontró este libro? ¿Dónde lo leyó por primera vez?

Es una historia muy extraña. Estuve el año pasado en el Jerusalén asistiendo a un curso en memoria del Holocausto, semitismo… En una de las charlas asistieron las hijas de Joseph Bau que tienen una fundación y un museo en Tel Aviv, vinieron y nos contaron el Holocausto a través de la vida de su padre.

Me impresionó tanto la conferencia que nada más terminar, me acerqué a ellas y les pregunté dónde podía encontrar el libro de Joseph Bau. Lo llevé a Ediciones B donde tengo que agradecer a Iñigo García su cooperación, se leyó el libro y me dijo que era muy bueno.

‘El pintor de Cracovia’ no es un libro más, son cosas que nunca se han contado y tienen un punto de vista diferente, incluye poemas, dibujos… a Ediciones B les gustó y me encargaron la traducción.

¿Qué aporta este libro al lector español?

Aunque sea un libro sobre el holocausto y describa hechos trágicos, es un libro de amor, la vida de Joseph Bau y su familia en Cracovia, los campos de concentración, los traumas que conlleva el Holocausto que intentan superar en Israel, el juicio el asesino de su padre…

Llama la atención cómo surge el amor de dos personas en esos momentos tan difíciles y se casan sin saberlo el día de San Valentín en el campo de concentración…

Esa el la parte de heroísmo de la historia. Esa mujer, lo cuenta Bau además de convertirse en su mujer, le salva la vida. Mientras lees el libro piensas que es una tragicomedia. En el caso de Joseph Bau y de su familia, el amor pudo con todo. Pudo más el amor que Hitler.

Como traductor, no sólo hay que cambiar las palabras de inicio sino mantener el espíritu y el sentimiento, ¿Qué poso le queda después de leer esta historia?

Me remitiría a las palabras con las que inicia el libro: “no soy responsable de lo aquí expuesto. Lo copié directamente de la realidad”. Tengo la impresión de haber volcado la realidad, de haber traducido algo real. Igual que las caricaturas que el dibujaba son de verdad. Bau simplemente dice cómo fue la vida de un adolescente al que le tocó vivir en aquellos momentos y en aquel lugar.

¿Y porqué cree que hay veces que la gente llega a pensar que el Holocausto no pasó?

Eso es otra parte muy importante del libro. Muchas veces uno puede llegar a pensar en porqué se habla tanto del Holocausto, por qué esta obsesión. En este libro se entiende perfectamente.

En los últimos capítulos Bau explica perfectamente ese trauma. Trauma con el que mucha gente en Israel ha vivido o ha muerto y, en cierta forma se lo ha transmitido a sus hijos.

Pero Joseph Bau no entra en ese trauma sino que describe de forma descarnada cómo muchos años después del Holocausto sigue teniendo sueños, sufre ataques de ansiedad… y sigue adelante. Eso es lo que le trasmitió a su familia, seguir adelante. Sigue con gran alegría transmitiendo su mensaje. Sus hijas son dos personas optimistas, alegres, felices y eso es lo bonito, que te cuentan el Holocausto sin una lágrima.

¿Se pueden conseguir los dibujos de Joseph Bau?

De momento no. Si alguien está interesado en hacer una exposición en España sería muy interesante porque hay mucho material. Es una pena que nadie haya querido traer la obra de Bau para exponerla ya que es una auténtica maravilla. Es historia.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído