‘Ojos que no ven’, de José Ángel González Sainz

Ficha técnica
Título: Ojos que no ven
Autor: José Ángel González Sainz
Editorial: Anagrama
160 páginas
15 euros

Quizá sea excesivo pretender que un político tenga en cuenta las consecuencias de sus actos, porque lo que realmente le interesa es conservar su escaño. Ojos que no ven explica, de modo claro y contundente, hasta dónde llega el mal que hacen los nacionalismos, pero este daño también lo hacen aquellos políticos que basan su acción en los eslóganes y las consignas.
Una imprenta tradicional se ve obligada a cerrar, puesto que las nuevas tecnologías la habían dejado por inservible. El protagonista, trabajador de esa imprenta, ve de pronto que todos sus saberes no sirven para nada. Finalmente, decide emigrar del pueblo de la meseta en el vive, y en el que nacieron él y sus antepasados, al País Vasco. Pronto comienza a notar la presión ambiental. Él y el menor de sus dos hijos resisten, manteniéndose fieles a su forma de entender la vida, aun a riesgo de su integridad física, teniendo que soportar, no obstante, humillaciones y vejaciones sin cuento; su esposa y su hijo mayor “se integran”. Una familia que miraba la vida con ilusión se rompe, partiéndose por la parte más débil.
El protagonista recuerda la guerra civil, en la que personas que se creían en posesión de la verdad terminaban con la vida de otros y ahora ve como otras personas que también tienen el entrecejo lleno de certezas hacen la vida imposible a los otros, a los que no piensan como ellos, o los matan. El protagonista piensa en cierta mirada y la describe y el lector enseguida se da cuenta de que esa mirada es la misma con la que los etarras acuden a los juicios. Es fácil deducir que con esa mirada tratan de espantar al miedo, el que tienen de verse a solas con su propia cobardía. En la novela se ven las dos formas que hay de enfrentar el miedo. El padre y el hermano menor tienen miedo al ambiente en el que están envueltos, pero luchan contra él y lo vencen, a duras penas, o como sea. La madre y el hermano mayor sucumben, ella llegará a ser concejal del pueblo. Necesitan despreciar a la mitad de la familia que no lo ha hecho, porque de otro modo, se verían mal reflejados en el espejo y les llevarían todos los demonios.
Algunos párrafos de la novela se repiten cíclicamente, con lo que se remarca el ritmo. Es como la balada de un hombre bueno, sometido por la vida a brutales avatares de los que trata de salir sin traicionarse a sí mismo.
Vicente Torres

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Vicente Torres

Vicente Torres, periodista, historiador y notario del acontecer diario y sobre todo amigo leal.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído